El armao, uno de los tipos que dibujó García Ramos
CABILDO EXTRAORDINARIO

Criticones

«Ahora la moda entre los criticones es crearse una cuenta en Twitter para atacar sin dar la cara bajo un pseudónimo hortera y banal»
Por  0:20 h.

Llegan en grupo. Vienen de ruta. Entran por la puerta mirando para un lado y para otro en busca de los detalles. Y se plantan frente por frente a la Virgen, que está en besamanos. Con los brazos cruzados y una manita puesta en la barbilla, empieza el debate en voz alta para llamar la atención:

—Hay que ver cómo la han vestido. Le han tirado los trapos.

—Desde luego. Yo le hubiera puesto el chantilly. Qué escándalo.

Esta escena se repite cada fin de semana, en cualquier iglesia. Son los criticones, y abundan en todas las facetas de las hermandades y cofradías. Las redes sociales son su foro y su entretenimiento consiste en comentar las noticias en Twitter y Facebook. Si el reportaje en cuestión trata sobre dar a conocer un trono de Málaga, aquello es como tirar una cerilla al pasto. Empiezan los insultos cruzados. Si se trata de la banda de (ponga usted el nombre que quiera), los frikis de la «rival» hacen lo mismo: cruces de descalificaciones. Llegan a faltar al respeto a los sentimientos religiosos… y casi todos bajo un pseudónimo a cual más hortera y banal. Porque ahora la moda entre los criticones es crearse una cuenta en Twitter para atacar sin dar la cara, siempre por la espalda. La puñalaíta. 

También es tendencia que los propios cofrades creen «memes» con las Vírgenes para reírse de ellas. Sólo hay que ver lo que ocurre en Cantillana, donde, como un virus, estos criticones han encontrado el caldo de cultivo necesario para plantar allí su feudo.

Los criticones no podrían vivir sin las cofradías. Todos tienen su vestidor de cabecera, su banda a la que defienden cual vasallo, su capataz o su bordador. Es su único tema de conversación y dedican gran parte de su tiempo a despreciar todo lo que se salga de su recién creado e infranqueable canon.

Ni con el fútbol aparecen tantos criticones. Los del Betis, se meten en las noticias de su equipo, y los del Sevilla hacen lo propio. Habrá algún verso suelto, pero nada que ver con lo que ocurre en este mundo en el que a todos se nos debe presuponer un mínimo de caridad cristiana.

García Ramos describió con sus dibujos costumbristas los «tipos» de la Semana Santa de los años veinte. Si levantara la cabeza, a buen seguro que incluiría a estos especímenes que han invadido las hermandades.

Javier Macías

Javier Macías

Coordinador en Pasión en Sevilla
Redactor de ABC. Coordinador de Pasión en Sevilla