Manuel Cepero entrega el último premio «Demófilo» a Serrat en compañía de la Consejera de Cultura, Rosa Aguilar
Manuel Cepero entrega el último premio «Demófilo» a Serrat en compañía de la Consejera de Cultura, Rosa Aguilar

Fallece Manuel Cepero, presidente de la Fundación Machado

Por  2:13 h.

Si el poema “Retrato” de Antonio Machado fuera un traje sería de la talla exacta de Manuel Cepero Molina, el presidente de la Fundación Machado que falleció ayer de madrugada a los 76 años.  De Sevilla, apasionado del flamenco le ha dedicado el último tramo de su vida a difundir el arte que tanto quiso y a ayudar a los enfermos oncológicos como tesorero de la Asociación Sevillana de Lucha contra el Cáncer. Empleado de banca, aprobó las oposiciones del Banco Exterior de España en cuyas oficinas de París trabajó. Allí conoció el mayo francés, las vanguardias y la vida cultural de la capital europea, algo que le hizo reafirmarse en la necesidad de que el flamenco tuviera la dimensión que merecía sin perder –y esto es muy importante- sus raíces populares. Movido por esta idea, hace unos 30 años él y un grupo de defensores de la cultura popular creó la Fundación Machado para defenderla y preservarla.   Era miembro de la Cátedra de Flamencología y durante muchos años asesoró a la Bienal de Sevilla. Padre de cuatro hijos y abuelo de ocho nietos, la más pequeña, Marta, nació hace 8 días. A ella está dedicado el último de sus libros, “Los viajes del abuelo tenis” en el que relata sus recorridos por el planeta. Lo de abuelo tenis era por su afición a este deporte, al paddle y al futbol en los colores del Sevilla F.C. A lo largo de su vida publicó otros libros de vivencias, de cocina popular o incluso de autoayuda para los enfermos oncológicos.

La notoriedad de Manuel Cepero en los últimos tiempos vino preciosamente por ser el alma mater de los Premios Demófilo con los que la Fundación Machado reconocía el mundo de las artes y las artesanías de las cofradías. Considerados como los “óscar” del mundo de la Semana Santa, la penúltima satisfacción le vino de la mano de Joan Manuel Serrat que en 2016 vino a Sevilla a recoger su “Demófilo” por ser el autor de la música de la “Saeta” probablemente la marcha que más se interprete en la Semana Santa de Andalucía. Esta había sido la penúltima alegría porque la postrera, de la que aún disfrutaba, fueron los últimos galardones que concedió el jurado que él mismo presidía: Iñaki Gabilondo y Ainhoa Arteta con quienes habló para anunciarles el veredicto. Ya en esa reunión del jurado estaba regular, pero no renunció a asistir y a dirigirla. En el último mes estuvo en La Antilla. No quería venir a Sevilla a pesar de que había empeorado. Prefirió estar cerca del mar y terminar un programa específico de apoyo a enfermos oncológicos. No tuvo más remedio que venirse hace un par de días para cerrar los ojos en la ciudad donde vio la luz. Antes de irse, ya se había despedido de su Señor Gran Poder. Descanse en paz Manuel Cepero.