Honest Greens, en Madrid
Honest Greens, en Madrid - MAYA BALANYA
Crítica

Honest Greens: la cocina sana

En esta casa ofrecen platos sin aditivos ni conservantes, sin azúcares añadidos y, en buena parte, con productos orgánicos y sin gluten

MADRIDActualizado:

Es una tendencia en el mundo. Restaurantes que apuestan por una cocina sana para ese público que busca cuidarse sin renunciar a la comida. Platos elaborados con ingredientes de temporada casi siempre procedentes de pequeños productores. Esa es la línea que se ha marcado el nuevo Honest Greens (siguen sin gustarnos nada estos nombres en inglés) que tiene al frente al veterano Benjamin Bensoussan, que estuvo en La Broche con Sergi Arola, luego varios años al frente de Le Cabrera y últimamente en el Cien Llaves del Palacio de Linares. Sin emplear innecesarias etiquetas como «bio», «orgánico» o «ecológico», en esta casa ofrecen platos sin aditivos ni conservantes, sin azúcares añadidos y, en buena parte, con productos orgánicos y sin gluten.

Con predominio de ingredientes vegetales, lo que no significa renunciar a carnes o a pescados. Este modelo de cocina sana, unido a unos precios muy asequibles, han atraído desde los primeros días a una numerosa clientela, mayoritariamente joven. Influye mucho su situación en la zona Azca, plagada de oficinistas a la hora de comer. Ojo porque no reservan mesa. Hay que hacer cola para elegir los platos, que se muestran al público en unos mostradores situados delante de la cocina, completamente abierta al bullicioso e informal comedor. El cliente elige los suyos y cuando encuentra una mesa disponible se sienta y allí se los sirven. También se los puede llevar a casa o a la oficina.

La oferta se divide en dos grandes bloques. Una serie de platos con proteínas (ternera, pollo, atún, tofu o falafel) y otra de ensaladas, siete en total. Todos al mismo precio, 6,90 €. En ambos casos se pueden comer solos o añadirles distintas guarniciones frías y calientes, que en el caso de las ensaladas son a base de proteínas. De los primeros probamos la ternera, procedente de la sierra madrileña. Poco hecha pero excesivamente dura. Algo mejor la pechuga de pollo de granja, marinada con salsa chipotle. Los acompañamos con varias guarniciones (todas entre 2 y 3 €). Hay en estas muchos guiños foráneos, especialmente a la cocina árabe. Las mejores son la ensalada de remolacha con manzana y el cremoso de berenjenas al carbón con tahini.

Correctas las lentejas pardinas con yogur y hierbas frescas, y la remolacha entera al horno con crema de albahaca. Y flojas la calabaza asada con un pico de gallo con el que no casa en absoluto, y el boniato al horno con crema de frijoles negros, otra combinación poco acertada. Del segundo bloque elegimos una ensalada, la «Spicy kale», con una amalgama de ingredientes «verdes» que van desde el kale, esa verdura tan de moda, y las espinacas orgánicas hasta aguacate, rábano, anacardos o zanahorias asadas. Muchos productos pero escaso aliño, lo que deja demasiado seco al conjunto.

Ensalada en Honest Greens
Ensalada en Honest Greens - MAYA BALANYÀ

Los postres siguen la misma línea natural. Sin gluten y sin azúcar. No está mal el pudin de chía y agradable la tarta de zanahoria. Para beber, ningún tipo de bebidas gaseosas, reemplazadas por zumos fríos (5) que combinan frutas y verduras, y una serie de aguas frescas caseras (2,50) que se pueden rellenar cuantas veces se quiera. Siete vinos, que apetecen poco con esta comida, y un par de cervezas completan la oferta líquida.

Lo mejor: La selección de ingredientes.

Precio medio: 20 €.

Calificación: 5,5.