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El payaso asesino que ya no da miedo

La revolución de la pantalla ScreenX, una tecnología que acaba de incorporar el Kinépolis Ciudad de la Imagen, es una experiencia que se debe probar al menos una vez en la vida, aunque desarme los pocos trucos que le quedaban a un cansado Pennywise, el payaso asesino de «It: Capítulo 2» que a veces mata pero ya no da miedo

Pennywise, el payaso de «It»
Pennywise, el payaso de «It»
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Como «La llegada de un tren a la estación de La Ciotat», la sala ScreenX es también una experiencia emocionante. Si bien los espectadores parisinos de la película muda de los hermanos Lumiére se asustaron e incluso abandonaron la sala al ver cómo el convoy se dirigía hacia ellos, no sucedió lo mismo con los que el viernes se acercaron al Kinépolis Ciudad de la Imagen para ver «It: Capítulo 2» en esta revolucionaria sala.

No había escondite posible para escapar del payaso asesino y, sin embargo, este prefirió ir de frente. De las tres pantallas que tiene esta revolucionaria tecnología coreana que ha incoroporado el Kinépolis Ciudad de la Imagen, el macabro Pennywise solo aprovechó la del centro.

Frente al creciente auge de las plataformas de streaming, que amenazan a golpe de incansable producción la vivencia en las salas, esta tecnología y su espacio expandido hacia los laterales abre un sinfín de posibilidades para experimentar en un cine una aventura inmersiva que es también una revolución del lenguaje cinematográfico imposible –de momento– de apreciar en casa.

«En determinados momentos y dentro de escenas que así lo requieran, se proyecta una imagen sobre las pantallas laterales, de manera que el espectador percibe una sensación de inmersión de 270 grados que le hace estar más metido en la película», dijo Roberto Rello, jefe de cabina de Kinépolis Ciudad de la Imagen, durante la presentación de esta técnica que se estrena con la adaptación del clásico de Stephen King. Así, puede que no veas venir el tétrico globo rojo, indudable señal de mal agüero, aunque la capacidad para aterrorizar de este antaño cruel payaso se haya desinflado.

Si bien las posibilidades de la pantalla ScreenX son algo que se debería probar al menos una vez en la vida, como el 3D, el 4DX o la proyección láser, la cuestionable necesidad de una segunda parte para la taquillera «It» defrauda al no explotar las millones de posibilidades que podría aprovechar con dicha tecnología.

La incapacidad asesina de un payaso que necesitaría jubilar sus ansias de matar más allá de la literatura, el exceso de metraje de un filme con sabor a revival nostálgico de una primera parte de la que depende demasiado y el piloto automático con el que escapan de Pennywise actores como Jessica Chastain hacen que los sobresaltos, en el caso de que alguien pueda estremecerse con algo que no sea la tétrica sonrisa irregular del bufón de Bill Skarsgård, pierdan vigor. La luz que aportan las tres pantallas desarma todavía más el mejor truco de cualquier villano del género, más cómodo y eficaz en la oscuridad de las alcantarillas que tan expuesto. Y, ya se sabe, por mucha experiencia inmersiva que haya, si a un filme de terror le quitan los sustos... no da miedo. Al final, a Eso ha terminado faltándole «eso».