ES NOTICIA

Meryl Streep cumple 70 años: los grandes éxitos de la gran dama del cine (y los que están por llegar)

La intérprete, ganadora de tres Oscar, estrenará en los próximos meses con Greta Gerwig, Steven Soderbergh y Martin Scorsese

Meryl Streep posa con el Globo de oro a mejor actriz de comedia por «Julie & Julia», en 2010
Meryl Streep posa con el Globo de oro a mejor actriz de comedia por «Julie & Julia», en 2010 - EFE
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Tiene 70 años pero no descansa ni para coger impulso. Meryl Streep celebra este sábado 22 de junio su cumpleaños con una agenda tan ocupada como cuando ganó el Oscar a mejor actriz en 1982 con «La decisión de Sophie». La intérprete acaba de estrenar la segunda temporada de «Big Little Lies» y en los próximos meses la veremos en la gran pantalla por partida doble. Primero con la esperadísima «Mujercitas», que dirige Greta Gerwig y en la que comparte cartel con Saoirse Ronan, Emma Watson, Timothée Chalamet y Florence Pugh; y después con «The Laundromat», dirigida por Steven Soderbergh y en la que comparte plano con Antonio Banderas.

Pero hay más. En pocas semanas se empezarán a conocer los detalles de uno de los proyectos más ambiciosos de los próximos años. La próxima película de Martin Scorsese (tras El irlandés, que llega este año) y en la que Meryl Streep actuarán junto con Robert De Niro y Sharon Stone.

Echar la vista a atrás

Ahora, a sus 70 años, la ganadora de tres Oscar (La decisión de Sophie y La dama de hierro como mejor actriz, y Kramer vs. Kramer de reparto) y merecedora de 31 nominaciones a los Globos de Oro puede presumir el currículum más impresionante de Hollywood. Quién se lo iba a decir a la niña Mary Louise Streep, que nació en New Jersey tal día como hoy de 1949. Se graduó en Yale y comenzó a actuar en diversas obras teatrales en Nueva York. En 1977 debutó en el cine con un pequeño papel en «Julia»,de Fred Zinnemann, protagonizado por Vanessa Redgrave y Jane Fonda. Un año después apareció en la serie de televisión «Holocausto» y saltó definitivamente a la fama gracias a su trabajo en «El cazador». A partir de ese momento llegaron éxitos como «Kramer contra Kramer», «La mujer del teniente francés», «La decisión de Sophie» o «Memorias de África». El canal TCM la homenajea este sábado con tres títulos: La duda (a las 18:35 horas); La dama de hierro (20:15 horas) y El cazador (22:00 horas).

En los años 90, ya en plena madurez, regaló a los espectadores interpretaciones memorables tanto en comedia, La muerte os sienta tan bien, como en el melodrama romántico, Los puentes de Madison. Y es que Meryl Streep es una actriz enormemente versátil. Puede resultar divertidamente odiosa, como en El diablo viste de Prada; lanzarse a cantar y hacerlo de manera sobresaliente como en Mamma Mia, Into the Woods y El último Show, o destrozar una partitura, como en Florence Foster Jenkins. Es, además, capaz de exhibir un catálogo inagotable de acentos: danés en Memorias de África; australiano en Un grito en la oscuridad; chileno en La casa de los espíritus; italiano en Los puentes de Madison

La pasión por la interpretación de Meryl Streep permanece intacta y siempre encuentra un nuevo reto por superar. Tom Hanks, su compañero de reparto en Los archivos del Pentágono, decía de ella que en cada una de sus películas se podían encontrar «tres o cuatro momentos de puro cine». Es, seguramente, la persona más respetada de Hollywood en la actualidad. «Meryl, si tú lo haces, las demás se pondrán de pie», le pidió Frances McDormand en la ceremonia de los Oscar de 2018, y todas las mujeres presentes en la platea la siguieron en un gesto de empoderamiento femenino en Hollywood.

Su vida personal es desde hace décadas una tranquila balsa de aceite. Desde 1978 está casada con el escultor Don Gummer con el que ha tenido cuatro hijos. El pasado mes de marzo, su hija, la también actriz Mamie Gummer, la convirtió por primera vez en abuela. La séptima década de su vida, parece comenzar, pues, para Meryl Streep de manera estable y placentera, con años por delante para seguir agrandando su propio mito.