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«Presunto culpable», un thriller emocional que rompe con el tabú del terrorismo de ETA

La serie, protagonizada por Miguel Ángel Muñoz, gira en torno a la búsqueda de una joven desaparecida

«Presuntio culpable», la nueva serie de Atresmedia
«Presuntio culpable», la nueva serie de Atresmedia - ANTENA 3
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Jon Aristegui (Miguel Ángel Muñoz) se ve obligado a huir de su pueblo después de que gran parte de sus vecinos le consideren el principal sospechoso de la desaparición de su novia, Anne Otxoa (Alejandra Onieva). Pero un terrible suceso familiar le obligará a volver a Mundaka y enfrentarse a sus fantasmas. Este es el punto de partida de «Presunto culpable», un nuevo thriller de Antena 3 escrito por Javier Holgado, Carlos Vila y Susana López Rubio, veteranos de un género donde ya brillaron con «Los misterios de Laura» y «Motivos personales».

Esta serie, como contó Javier Holgado en el FesTVal de Vitoria, se atreve a dar un pasito ahcia delante en las narrativas tratadas habitualmente en nuestra ficción y rompe con uno de grandes los temas tabú: el terrorismo de ETA. Las series españolas, a excepción de «El padre de Caín» o «Cuéntame», apenas habían ahondado en esta parte de nuestra historia. «Presunto culpable», en cambio, pese a emitirse en una cadena generalista, incluye en sus tramas carteles que piden el acercamiento de los presos, un personaje encarcelado por su pertenencia a la lucha armada (Joseba, hermano de la protagonista) y una enemistad de las matriarcas de los Otxoa y Aristegui (Elvira Mínguez y Susi Sánchez, dos grandes actrices que bien podrían encajar en la futura «Patria») que parece deberse también a motivos ideológicos y no solo personales.

La reconstrucción del asesinato (¿o desaparición?) comienza a cocinarse a fuego lento. En parte, esto se debe al protagonismo que ganan los preciosistas planos aéreos de paisajes vascos rodados en Mundaka, San Juan de Gaztelugatxe, Bermeo y la ría de Guernica, entre otros. Una delicia para la vista (no tanto para que la historia adquiera un ritmo ágil) que recuerda a los recorridos por los invernaderos de «Mar de plástico».

Otro de los diferenciales de esta serie son los flashbacks, que se introducen de formas distintas (alguna de ellas casi fantasmagórica) para ayudar al espectador a reconstruir un puzle que engancha sin la necesidad de que Miguel Ángel Muñoz se quite la camiseta.