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Gran Hermano VIP El día que «La que se avecina» se rió de Darek, expulsado de «GH VIP»

La exitosa serie creada por los hermanos Caballero hizo un «guiño» al exconcursante de «Gran Hermano VIP» en su cuarta temporada

Radek (Jöns Pappila), junto a Estela Reynolds (Antonia San Juan) en «La que se avecina»
Radek (Jöns Pappila), junto a Estela Reynolds (Antonia San Juan) en «La que se avecina» - MEDIASET
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El jueves 25 de octubre tuvo lugar en Telecinco la sexta gala de «Gran Hermano VIP». El exitoso concurso de la primera cadena de Mediaset dijo adiós a Darek, expulsado por delante del cantante El Koala y de la modelo y actriz Miriam Saavedra.

Desde que se fue nominado, todas las miras apuntaban al último como el miembro que abandonaría esa noche el «reality» de Telecinco. El polaco apenas consiguió conectar con la audiencia del formato y para colmo, se vio nominado junto a dos de los grandes favoritos de «GH VIP»: Miriam y El Koala. Así lo reflejó una encuesta publicada en Twitter por ABC Play, que otorgaba a Darek el 90% de los votos de los televidentes para ser el próximo expulsado del concurso. Miriam apenas contaba un 7%, mientras que el 3% restante era para El Koala. Números similares a los ofrecidos por los porcentajes ciegos del programa, que sin desvelar nombres señalaron en «GH VIP: El debate», que uno de los aspirantes tenía casi un 76% de votos para marcharse de la casa de Guadalix de la Sierra.

Poco le duró la estancia en el concurso, así las cosas, al adonis polaco. Un hombre que fue un completo desconocido para el público español hasta el verano de 2006, cuando Ana García Obregón, la bióloga más famosa de la televisión, regresó de su mano tras su verano en Ibiza.

Fama... y «traición» a Ana Obregón

A partir de entonces, el modelo comenzó a copar portadas de varias revistas de corazón y tertulias en platós televisivos. Fue la comidilla de «Aquí hay tomate», «¿Dónde estás, corazón?», «La noria», «A tu lado» o «Corazón, corazón», entre otros –sí, hubo vida más allá de «Sálvame»–, antes de terminar de hacerse un nombre en la televisión española gracias a su romance con Obregón. Y cuando todo el mundo le conocía, Dariusz Miroslaw Dabrowski dio otro «pelotazo»: rompió su relación de golpe para comenzar un idilio con la que hasta entonces era la representante y mejor amiga de la actriz y bióloga: Susana Uribarri. Una «traición» que dio mucho que hablar para una relación que tampoco duró mucho.

Sus romances con Obregón y Uribarri convirtieron a Darek, que hasta su llegada a España se había ganado la vida en Polonia como «stripper» o «gogó», en una de las caras más vistas en la pequeña pantalla durante el segundo lustro de la pasada década. Para muchos, el modelo dio un «braguetazo» al conquistar a la actriz y su representante, y saltar gracias a ello al primer plano de la televisión nacional.

Poco se ha sabido de él en los últimos años, salvo que fue desalojado de la casa en la que vivía en el exclusivo pueblo madrileño de Pozuelo de Alarcón y que tenía deudas por valor de 40.000 euros. En «GH VIP», se embolsa cerca de 3.000 por semana. Además, apareció en dos series de Mediaset: «Yo soy Bea» y «Becarios», y tenía un papel en el filme español «The Sindone», que nunca llegó a estrenarse.

Un «cazamarujas»

De esa faceta de «cazarrecompensas» del polaco se aprovechó la exitosísima serie de Telecinco «La que se avecina», que no dudó en hacer un «guiño», aunque camuflado, a Darek en el último episodio de su cuarta temporada, emitido en la primera cadena de Mediaset el 4 de agosto de 2010: «Un cazamarujas, un sentido pésame y la caída del Imperio Recio». En él, la estrafalaria Estela Reynolds (interpretada por Antonia San Juan), madre de Lola (Macarena Gómez) y que se las da de ser una gran estrella de cine a pesar de que únicamente apareció en la ficticia película «Desembraga a fondo» junto a Fernando Esteso, conoce en el gimnasio a un culturista nacido en República Checa llamado Radek (más que revelador el juego de palabras), al que da vida el actor balcánico Jöns Pappila.

La intérprete, muy dada a la exageración y la mentira, se enamora enseguida y logra embaucar al atlético hombre contándole, entre otras cosas que el ático en el que vive (que es de su hija y su yerno, Javier Maroto, al que da vida Antonio Pagudo) es suyo; que tiene una limusina en propiedad (que es alquilada) o que su yerno es su asistente personal. Embustes que no tardan en conquistar a Radek, pese a que dice ser un reconocido piloto de aviación.

No obstante, Lola y Javi no tardan en destapar su mentira: es un albañil en paro, no tiene papeles, vive en un barrio conflictivo, ha dejado embarazada a su pareja de gemelos y en la puerta del bajo en el que habita, de alquiler, hay un toxicómano con una jeringuilla en el brazo. «Este sí que es piloto... ¡mira qué viaje se ha dado!», le dice Javi a Lola. La mujer de Radek se sincera con la pareja: el albañil está buscando una «vieja millonaria» a la que pueda engañar para comprar «chalet bonito». «¿Quieres ver foto?», les pregunta.

Entre todos consiguen convencer –no sin esfuerzo– a Radek de que con Estela no va a dar el «braguetazo» que busca y Javi le aconseja que intente conquistar a la diva del destape María José Cantudo, archienemiga de Estela en «La que se avecina». El albañil accede y horas después, aparece en televisión anunciando su relación con Cantudo para terminar de rubricar un hilarante triángulo amoroso del que se hizo eco la ficción de los hermanos Laura y Alberto Caballero y más que reminiscente de aquella terna que formaron Ana Obregón, Darek y Susana Uribarri.