ES NOTICIA

Los secretos del rodaje de la muerte más traumática de «Vikingos»

El director del episodio recuerda lo complicada que fue la grabación de la escena en la que fallece uno de sus protagonistas

Los protagonistas de «Vikingos»
Los protagonistas de «Vikingos» - HISTORY CHANNEL
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

Los seguidores de «Vikingos» esperan con ansia el estreno de la sexta y última temporada de la serie, pero hasta entonces, se van descubriendo los secretos mejor guardados de los momentos más memorables de la ficción. El director de uno de los episodios que más traumatizó a sus seguidores, Ciaran Donnelly, lo ha estado reconrdando en una entrevista a «Metro».

Donnelly fue el encargado de rodar el decimoquinto episodio de la cuarta temporada, en la que el protagonista hasta la fecha, Ragnar Lothbrok (Travis Fimmel), moría de una forma horrible, aunque fiel a la realidad que se desprenden de los libros de historia: tras ser arrojado de una jaula, Ragnar moría atrapado en un foso de serpientes venenosas, en una sangría propia del estilo de «Vikingos». Pero, a pesar de la carnicería, «fue más emotivo de lo que él o cualquiera de nosotros esperábamos», recordaba Donnelly en la entrevista.

El rodaje sufrió enormes complicaciones, muchas de ellas intencionadas, para dotarle al episodio de un gran realismo. El primer contratiempo fue que el actor que encarbana a Lothbrok, Travis Fimmel, se emocionó tanto al rodar la escena que se bloqueó y era incapaz de recordar ni una sola palabra de lo que aparecía en su guion. «Lo noté y le dije: "Vamos a bajarte, Travis, y a tomarnos un descanso". Y él dijo: "No, me quedo. Quiero dejar esto hecho"», confesaba el director.

Lo cierto es que, pasado el bloqueo, el actor se concentró mucho y la escena fue todo un éxito, en gran parte por el enorme calor que recibió Fimmel por parte de todo el equipo: «Toda la multitud, que había un par de cientos de extras allí, comenzó a animarle», asegura Ciaran Donnelly.

Una escena de cine

El nivel técnico de la escena fue impresionante, lo que exigió al equipo tener que dar el todo por el todo para lograr que los espectadores quedaran fascinados con el digno final para Lothbrok. El resultado, según el director, todo un éxito: «Fue probablemente uno de los episodios más cinematográficos que haya dirigido nunca, y es del que estoy más orgulloso», dice el director en su entrevista.

«El barro, la sangre y la mierda», como lo denomina Donnlelly, fue lo más complejo de llevar a cabo del rodaje de la escena. En un escenario exterior como en el que se grabó el momento, la lluvia, natural, condicionó todo lo que el equipo podía hacer, además de ensuciar absolutamente todo el material y al equipo técnico. El director que fue muy incómo porque «siempre te llegaba el barro por los tobillos, pero hacía que todo pareciese muy real porque es real».

Sobre lo que verdaderamente fue rodado y aquello que fue añadido en el proceso de postproducción, prácticamente todo lo que se ve en la escena fue tomado por la cámaras del rodaje. Travis Fimmel «estaba suspendido en una jaula y fue arrojado a un foso con serpientes tal y como lo visteis». Desde los doce metros de altura, el actor se precipitó hasta el foso, en donde, en lugar de serpientes venenosas, le esperaban otras completamente inofensivas. Y fue posteriormente cuando se le añadieron los mordiscos que terminaron con la vida del hasta entonces protagonista de «Vikingos».

Sexta temporada de «Vikingos»

La sexta y última temporada de «Vikingos» está a la vuelta de la esquina. Aunque todavía no tiene fecha de estreno, todo apunta a que será, como mínino, en noviembre de 2019 cuando salga a la luz. La última tanda de episodios, previsiblemente, estará formada por dos partes, cada una de ellas de diez capítulos.

Aunque el final de la quinta temporada puso sobre la mesa distintos finales que podrían ser entendibles por el público, lo que queda claro que es que todavía queda mucha sangre por ser derramada. Todo ello, con un único objetivo: lograr el control del trono vikingos.