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«Bake Off» busca al mejor pastelero amateur de España

Cuatro estrena la adaptación española del exitoso formato «The Great British Bake Off», que ya ha sido adaptado en 31 países

Jesús Vázquez deja de lado los micrófonos para colgarse el delantal: «He hecho un programa que pensaba que no iba a hacer jamás»

MEDIASET ESPAÑA
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Son muchos los programas culinarios que han copado la parrilla televisiva en los últimos años, y todos tienen un factor común: «apenas se habla de repostería en ellos». Por eso, «Bake Off España» llega a Cuatro (22.30) para buscar al mejor pastelero amateur de España. Durante el concurso, los doce participantes deberán poner todo su talento y esfuerzo para emocionar y convencer con sus propuestas culinarias a un exigente jurado formado por tres expertos en pastelería: Betina Montagne, Dani Álvarez y Miquel Guarro. Todo ello para proclamarse como vencedor de la versión española del exitoso formato «The Great British Bake Off», que ya ha sido adaptado en 31 países.

El principal objetivo del programa, según explica su propio jurado, es conseguir que la pastelería sea algo de las «altas esferas». «En España hay mucho nivel pastelero profesional. Nos gusta consumir buenos postres, pero no nos ponemos a hacerlos en casa», explica Miquel Guarro, uno de los maestros pasteleros más destacados del momento y jurado del concurso. Para facilitar esta tarea, Jesús Vázquez dará «tips» para convertirse en todo un experto. «También queremos desmitificar la imagen que tenemos de la gastronomía y que el público se dé cuenta de que ellos también pueden ser grandes reposteros», añade su compañera Betina Montagne.

«Bake Off» promete convertirse en un buen tema de conversación los jueves por la mañana. «Va a haber de todo: risas, llantos, piques... Los concursantes son conscientes del título que se están jugando y se nota. Pero yo estoy feliz porque he hecho un programa que pensaba que no iba a hacer jamás», aseguró Jesús Vázquez, que ha dejado de lado los micrófonos para colgarse el delantal. «De todos los programas que he hecho es en el que más he podido convivir con el equipo en general. Los concursantes siempre están con nosotros. No es como en otros concursos que sale, canta y se va. Aquí no. Estamos desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche en la misma carpa», cuenta sorprendido.

El rodaje de un formato como «Bake Off» es mucho más largo de lo que podamos imaginar. «Piensa que en hacer un "simple" bizcocho se tardan tres horas entre que lo haces, se cuece, dejas que se enfríe y lo decoras. Pues a esto había que sumarle que tenías que parar a cada paso para que las cámaras pudieran tomar nota de cada detalle», explica Dani Álvarez, el tercer miembro del jurado y chef especialista en masas. «Ha sido muy intenso también. Cuando le decía a los concursantes que tenían tres horas para hacer un milhojas pensaban 'Buah, tengo tiempo de sobra'. Pero cuando se va agotando el tiempo es cuando se van poniendo nerviosos y empiezan a cometer fallos. Es una forma de hacer televisión que yo nunca había hecho», añade Vázquez.

«Bake Off», que dará 50.000 euros al ganador y la posibilidad de publicar su propio libro de recetas, llega a la parrilla de Cuatro tras ver como esta ha sufrido grandes cambios. ¿Es el concurso la solución que Mediaset está buscando? «Mi padre es coronel de infantería y me enseñó que hay que pelear donde haga falta. Afortunadamente a mí me han dado armas para pelear, concretamente un formato que es un éxito en 31 países. Pero sí, a mí me lo plantearon los jefes como un reto, una apuesta por querer reimpulsar Cuatro y así lo vivo. Es un honor que piensen en mi para recuperar las audiencias a las que la cadena estaba acostumbrada. Y si lo conseguimos, me deberán una», dice entre risas.