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Mi casa es la tuya La enfermedad que ha obligado a Bertín Osborne a cambiar de vida

El presentador de «Mi casa es la tuya» sufre una dolencia desde hace tiempo que le ha obligado a modificar sus hábitos y su dieta

Bertín Osborne, presentador de «Mi casa es la tuya»
Bertín Osborne, presentador de «Mi casa es la tuya» - MEDIASET
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El pasado viernes, la entrevista con Shaila Dúrcal cerró la octava tanda de capítulos de «Mi casa es la tuya», el programa que presenta Bertín Osborne en Telecinco. El formato se marchó de vacaciones cerrando una de sus mejores temporadas en términos de audiencia, por lo que las cosas parecen ir muy bien en ese aspecto para el espacio de Mediaset.

Sin embargo, no todo lo relativo al formato de Osborne marcha en el mismo sentido. En especial, en lo que a la salud del presentador y su entorno se refiere. Más allá de la enfermedad contra la que batalla su hijo Kike desde su nacimiento (vino al mundo con una lesión cerebral), el presentador también se ha visto obligado a cambiar su modo de vida debido a una dolencia.

Desde hace varios años, Osborne lucha contra la enfermedad de la gota, que tal y como informa «El Español» ha obligado al presentador a cambiar su modo de vida y a «variar su dieta habitual». Una patología que, de acuerdo con el citado medio, solo afecta a «entre un 1% y un 2% de la población». Entre ellos, se encuentra el presentador y cantante, así como el conocido «disc-jockey» Kiko Rivera, que hace unos meses estuvo a punto de abandonar antes de tiempo «Gran Hermano DÚO» debido a la patología.

Según el diario digital referido, el presentador fue ingresado en 2017 tras sufrir un «severo ataque», que incluso «le obligó a suspender una de las funciones» que debía representar en el teatro. Consiguió recuperarse, pero ha tenido que cambiar su forma de vivir y prescindir de ciertos alimentos, como «carnes rojas y vísceras» y otros como «los mejillones y las sardinas».

El conductor de «Mi casa es la tuya» también debe controlar «la ingesta de alcohol», por la incidencia que las bebidas etílicas tienen sobre el aparato cardiovascular. Según «El Español», si no se controla este factor, «un problema de gota puede derivar en trastornos cardíacos».