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Mi casa es la tuya El impactante testimonio de El Puma: «Morí tres veces. Rogaba a Dios y a Cristo que me dieran otra oportunidad»

El cantante venezolano recordó junto a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya» la enfermedad que estuvo a punto de costarle la vida hace menos de dos años: «No podía respirar»

El Puma, junto a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya»
El Puma, junto a Bertín Osborne en «Mi casa es la tuya» - MEDIASET
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Bertín Osborne y «Mi casa es la tuya» volvieron a las noches de Telecinco este viernes, con un programa en el que el presentador volvió a viajar a Miami, al igual que hace tres semanas, cuando visitó la residencia de Alejandro Sanz. En esta ocasión, lo hizo para acudir a la vivienda del cantante venezolano José Luis Rodríguez, El Puma, uno de los artistas más importantes de Latinoamérica.

En la velada, El Puma pasó revista a varios de los aspectos más desconocidos de su vida, como el temprano fallecimiento de su padre a causa del alcohol y su vocación hacia la fe cristiana. También recordó que cantó en casa de Pablo Escobar, el reconocido narcotraficante... al igual que el propio Bertín. «Recuerdo que me pusieron un foco gigante, que no me quisieron quitar, encima de la cabeza. Pedí que me lo quitaran, pero me dijeron que me limitase a cantar. No veía nada ni a nadie. Canté, terminé y me fui. Eso sí, pagaron muy bien», recordó.

El artista también quiso referirse a su presunta rivalidad con Julio Iglesias, que se empeñó en negar una y otra vez. «Siempre le he admirado mucho. Es el único cantante hispano que ha logrado hacer cosas que no ha conseguido nadie. ¡Si cantaba en siete idiomas! Cuando tú piensas en ir, él ya ha vuelto muchas veces», refirió. Al mismo tiempo, recordó una anécdota de un encuentro entre ambos. «Cuando todo el mundo hablaba de nuestra rivalidad, nos encontramos en una discoteca en Acapulco. Allí me dijo... “Vamos a hacer un dueto”. Y grabamos juntos “Torero”, aunque cada uno lo hizo en un estudio diferente. Después de aquello, en Chile, tuvimos la oportunidad de cantarla juntos en un concierto. Y me dijo: “Esta va a ser la primera y la última vez que nos vamos a encontrar en un escenario”. Así fue. Julio es un hombre de palabra. Lo que dice, luego lo cumple».

A continuación, El Puma pasó a hablar acerca de sus problemas de salud. El artista recibió un doble trasplante de pulmón a finales de 2017 a causa de una enfermedad que ha estado a punto de acabar con él, tal y como él mismo aseveró. «Quiero vivir muy intensamente todo el tiempo que me queda, lo que Dios me quiera dar. Por eso quiero disfrutar», confesó, antes de hablar con rotundidad acerca de sus momentos más duros. «Morí tres veces, Bertín. ¿Cómo te explico la muerte? Clamaba y rogaba a Dios y a Cristo que me dieran otra oportunidad, porque no me podía ir. Aquí me quedaban muchas cosas por hacer», refirió el artista en «Mi casa es la tuya».

Entretanto, el cantante venezolano desgranó su enfermedad. «Tengo fibrosis pulmonar idiopática. Empieza lento y después se va progresando. No hay cura para la enfermedad, por mucho que digan. Se te endurecen los pulmones y no puedes respirar. Es curioso, porque puedes estar varios días sin comer ni beber y sobrevivir, pero no puedes estar ni un minuto sin respirar, porque mueres», desveló, junto a Bertín Osborne.

«Me tuvieron que enchufar el oxígeno en vivo»

Entonces, recordó los momentos en que le sobrevino la enfermedad. «Un día grabando una canción, en un estudio, sentí que mi voz bajó completamente. Me salió una voz de ultratumba, muy grave. Me costaba grabar “Los amigos”, que nunca me había costado. Grabé la canción, pero tomando aire para poder llegar. Cada vez me sentía peor. En 2014, fui a un show en Barranquilla, en Colombia y no pude cantar. Me tuvieron que enchufar el oxígeno en vivo, allí en directo. Así empezó todo», rememoró. «Cierto, recuerdo esas imágenes. Dieron la vuelta al mundo», apostilló el presentador.

Semanas antes de sus problemas de salud, El Puma señaló que pensó en vivir de manera más tranquila. «Tenía que parar esto, pero no podía. Antes de ir a Barranquilla, me pusieron dos “stents” en el corazón y a los siete días fui a cantar. Carolina, mi mujer, me decía que suspendiera el concierto, pero había gente esperándome. Entonces fui y allí fue donde pasó todo», relató, antes de que Bertín le preguntara por el momento en que comenzó a pensar más en su enfermedad.

«Desde 2014 le di importancia, aunque ya venía de antes. Me costaba vestirme y bañarme. De no ser por Carolina, por Dios, por los médicos y por nuestra asistente... yo no lo hubiera logrado, no estaría aquí», confesó, al tiempo que habló sobre el tiempo que pasó hasta que encontraron un donante de pulmón. «Esperar es difícil, pero la recuperación más. La espera es muerte, es como morir todos los días. Si ya era un milagro poder operarte con 40 años, conmigo ya... ¡pero mira, aquí estoy! Y eso que perdí la esperanza. Había días que amanecía casi despidiéndome. Tengo muchas ganas de conocer a la familia de mi donante, porque me salvó la vida», relató en «Mi casa es la tuya».

Hablando acerca de su dolencia, El Puma recordó una anécdota que vivió junto a Carolina en el hospital. «Cuando fui al quirófano, sabía que podía vivir, pero también morir. Un día, poco antes, estaba con mi mujer y traté de hablarle y pedirle un vaso de agua. Pero mi lengua se torció por completo. No podía, trataba de hablar en español y no podía. Comencé a hablar una lengua que no sé cuál es. Ella me dice que es arameo, pero no lo sé. ¡Empecé a hablar sin parar una lengua que en mivida había hablado! Y lo único que acerté a decir fue: “Cristo, perdóname”. Nunca en mi vida lloré tanto como esa noche», señaló, antes de mostrarse agradecido por haber superado sus complicaciones. «Esta oportunidad que Dios me da es maravillosa. No tengo tiempo que perder, pero tampoco para equivocarme», afirmó, antes de comentarle a Bertín que le gustaría «volver a cantar» a corto o medio plazo.