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Jenaro Castro: «Los tribunales juzgarán si Rosa María Mateo se ha extralimitado»

El periodista defiende un pacto de Estado por RTVE, cuyo «embrión» debe ser, en su opinión, el concurso público

Jenaro Castro, en Torrespaña
Jenaro Castro, en Torrespaña - Belén Permuy
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Jenaro Castro (Lugo, 1961) cumplirá el año que viene tres décadas en RTVE. Hasta la llegada de Rosa María Mateo, administradora única provisional de la corporación, era director y presentador de «Informe Semanal» y de los informativos no diarios de la cadena pública. Sus detractores lo señalaban como uno de los principales responsables de la «manipulación». Sus partidarios lamentan ahora que haya caído dentro de la «purga». Entretanto, Castro es candidato para formar parte del futuro consejo de administración, en un concurso público que culminará con el relevo de Mateo.

P - ¿Conoce ya su nuevo destino? ¿Le parece adecuado a su trayectoria?

R - Me he incorporado a «Documentos TV», como se me ha ordenado, si bien no estoy conforme con las formas. La dignidad y la carrera profesional son satisfacciones que nadie te puede quitar. La humillación y el desprecio a decenas de profesionales con experiencia y acreditada trayectoria es de extrema gravedad y plantea dudas legales y éticas.

P - ¿Cómo han sido sus conversaciones con Rosa María Mateo y Begoña Alegría (directora de Informativos)?

R - Tristes y tensas. Me da mucha pena lo que está pasando en RTVE. La persecución debe parar porque el espectáculo es lamentable y deteriora la imagen de RTVE. Pido respeto para todos los cesados, también para los nombrados, si bien muchos nos conformamos con el mismo trato dispensado en etapas y cambios anteriores.

P - ¿Qué le pareció que no emitieran en «Informe semanal» el reportaje sobre los primeros cien días de Pedro Sánchez y las explicaciones posteriores de Begoña Alegría?

R - Todos los criterios son respetables si se mantienen en los márgenes del periodismo. Pero hay doble vara de medir. Por mucho menos se ha pedido mi destitución. A la vista de los nombramientos se comprende el silencio del Consejo de Informativos. Antes no callaban tanto.

P - No es la primera vez que es relevado tras un cambio de Gobierno, como otros muchos. Es un síntoma evidente de dependencia política en RTVE.

R - Lo que está pasando es cuestionable por la cantidad de cambios en menos de un mes, por el ensañamiento y por las malas maneras. Pero sobre todo es censurable en un contexto de provisionalidad y con un proceso de concurso público abierto por el Parlamento al que concurrimos más de 90 candidatos. El concurso debe culminar para devolver la normalidad democrática a RTVE.

P - ¿Esperaba estas medidas de Mateo, con un cargo temporal?

R - Rosa María Mateo no tiene el control absoluto de lo que está pasando. Se observan influencias del entorno. Esto tiene nombres y apellidos que todos conocemos dentro y fuera de la casa, y que son igual de culpables que los consentidores. Muchos trabajadores y algún sindicato consideran que hay motivos para la decepción. Si de verdad es de todos, y no hay revanchismo, RTVE también debe enterrar los bandos para siempre.

P - Los ciudadanos están hartos de estos vaivenes, ya crónicos. ¿Qué puede hacerse para conseguir una cadena pública independiente de verdad, parecida a la BBC?

R - Culminar el concurso para renovar la cúpula de RTVE y trabajar todos en conjunto por una radio y una televisión públicas independientes y de calidad, donde lo prioritario sea la sociedad. Siempre he defendido un pacto de Estado por RTVE. El concurso público debe ser el embrión de ese pacto, aunque no creo que un decreto-ley sea el mejor marco para el consenso. RTVE no tiene nada que envidiar a la BBC.

P - ¿El concurso para renovar el consejo está bien pensado? ¿Arreglará los problemas?

R - A mi juicio debe haber un blindaje institucional, político y profesional que asegure la finalización del concurso público para acometer después desde la buena voluntad y la despolitización otros aspectos necesarios como el mandato marco, el contrato programa y la financiación.

P - Algunos piensan que hay partidos interesados en ralentizar el proceso.

R - Yo espero que ni los partidos políticos ni los candidatos caigamos en la tentación de dilatar el proceso de concurso público con impugnaciones no justificadas, porque sería letal para RTVE y perjudicaría a los ciudadanos.

P - Si fuera elegido, ¿trataría de revertir parte de lo que ha hecho Mateo como administradora única?

R - Han de ser los tribunales, incluido el Constitucional, los que juzguen si las competencias de la administradora provisional única nombrada por decreto se han extralimitado.

P - ¿Qué futuro augura a «Informe semanal» y a RTVE?

R - La pérdida de liderazgo de audiencia en los Telediarios en agosto tras 21 meses ininterrumpidos en primera posición se puede recuperar si se hacen las cosas bien, y con ayuda de todos. En cuanto a «Informe semanal», en cuatro meses batimos cinco veces el récord de audiencia a pesar de mí, lo cual demuestra que la marca y el programa están por encima de la dirección de turno. Sus 45 años de vida nos deben hacer reflexionar a todos.

P - ¿Tiene otros proyectos? ¿Se ha planteado salir de RTVE?

R - En todo este proceso he ofrecido varios proyectos que han sido rechazados, incluido volver al programa «Semanal 24 horas» que hacía antes de ser nombrado en 2012 director de informativos no diarios y de «Informe semanal». Mi sitio está en RTVE, a la que he entregado lo mejor de mí. Pasé por la SER y la Cope antes de llegar a TVE, donde he dirigido todas las ediciones de los Telediarios. Mi compromiso con RTVE presentándome al concurso es sincero y honesto. Entre mis planes está trabajar donde me dejen por una RTVE libre, viable y de todos.

P - Usted fue objeto de una intensa campaña de desprestigio mientras estaba al frente de «Informe semanal». Algunos insisten todavía en recordarlo para justificar los cambios. ¿Qué tiene que decir sobre las acusaciones de manipulación?

R - Había una estrategia coordinada para que, mediante informes siempre condenatorios, se nos colgara el cartel de la manipulación, llegándolo a equiparar con prácticas delictivas de corrupción. Ninguno de los cesados, apartados o despedidos tenemos sentencia en contra ni por lo uno ni por lo otro. El Consejo Audiovisual Catalán denunció un reportaje de «IS» sobre el desafío ilegal separatista ante la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia que TVE ganó. Y la Junta Electoral Central siempre ha fallado a favor de la gestión editorial e informativa.