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Lazos de sangre Isa Pantoja: «Nunca me he sentido tan querida como mi hermano»

La hija de la tonadillera repasó la vida de su madre en «Lazos de sangre», el programa de TVE presentado por Boris Izaguirre

TVE
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«Lazos de sangre» es el programa estival de TVE presentado por Boris Izaguirre que se adentra en las vidas de algunos de los personajes más famosos de la crónica social española. Este miércoles fue el turno de Isabel Pantoja, que acaba de volver de Honduras tras más de dos meses participando en «Supervivientes», el reality de Telecinco.

El programa se adentró en la tumultuosa vida de la tonadillera, repasando igualmente sus momentos de éxito y sus años trágicos y difíciles. La voz conductora del programa es la de Isa Pantoja, hija adoptiva de la artista, que habla sin pelos en la lengua sobre las grandezas y miserias de su familia.

¿Cómo ha afectado a su madre su paso por la cárcel? ¿Cuál es la relación real a día de hoy entre los miembros de la familia? ¿Pagó Isabel Pantoja un alto precio por sus éxitos? ¿Cuáles han sido los momentos que han marcado un antes y un después en su vida? Estas son algunas de las preguntas a las que trató de dar respuesta en este programa, que tiene como banda sonora las canciones de la biografiada.

La narración, como es lógico, empezó por el principio. El programa repasó los inicios de Pantoja en el mundo de la canción, prestándole especial atención al pepel crucial que tuvo su madre para que alcanzase lo más alto en el mundo de la copla. Y cuando todavía estaba consolidando su carrera le llegó el gran drama de su vida: la muerte de su marido Paquirri, que la dejó viuda con tan solo 28 años.

«Mi madre no ha visto vídeos de Paquirri desde que murió», contó Isa Pantoja, «no se ha despegado nunca de ese dolor». La tonadillera pasó año y medio de luto, encerrada en Cantora y rompió su silencio en un concierto muy especial cuyos beneficios fueron destinados a la Fundación Reina Sofía. Aunque la tonadillera consiguió salir adelante, las heridas que la muerte de Paquirri dejaron en la familia no han acabado de cicatrizar.

Fruto de ese matrimono nació Kiko Rivera, el ahora afamado dj. Y después de la muerte de Paquirri la tonadillera se marchó a Perú para adoptar a Isa. «Me siento tan bien como cuando parí a mi hijo», declaró ante las cámaras. Para la crianza de la niña Pantoja recurrió a la ayuda de María Belmonte, la madrina de Isa, y de la niñera Dulce. «Desde pequeña me ha cuidado Dulce», recordó Isa Pantoja, «ella iba a las reuniones y festivales del colegio, iba a los bailes, hacía los deberes conmigo...Mi madre nunca podía por trabajo. Para castigarme estaba Dulce y para premiarme mi madre».

Salieron en el programa imágenes de Isabel Pantoja en una entrevista de hace años lamentando que «fue muy duro decirle que era adoptada porque lo oyó en el colegio. Eso fue gracias a los programas de Telecinco». La hija de la tonadillera se sinceró ante las cámaras y confesó que «nunca me he sentido igual de querido que mi hermano. Yo a Cantora voy lo justo, porque a veces he ido a comer con mis tíos y estaba en silencio». De tpdos modos, explicó, nunca se le ocurrió «buscar a mi madre biológica».

Tras superar el bache de la muerte de su marido, Pantoja fue rehaciendo su vida y se enamoró de Julián Muñoz, por entonces alcalde de Marbella. Con él inició una relación clandestina, pues Muñoz estaba casado con Maite Zaldívar, que supuso un escándalo mayúsculo en la época. Poco a poco el romance se va consolidando y él se divorcia para empezar una nueva vida de enamorados junto a la tonadillera.

No obstante, cuando todo parecía encarrilado para la Pantoja, llegó el que tal vez haya sido el momento más dramático de su vida: su detención, juicio y posterior encarcelamiento. «A mí me provocó un shock», reconoció su hija, «yo nunca pensé que mi madre iba a ir a la cárcel. De hecho, todavía a mi hermano, a mi madre y a muchas personas de mi familia, nos cuesta pronunciar el nombre en sí, pero es una realidad». Una vez superada esa negrísima etapa, zanjó el actor Máximo Valverde, «ya es hora de que viva tranquila»