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Los políticos en prime time: Todo por los votos

Al margen de los programas políticos convencionales, los candidatos buscan darse a conocer en formatos más distendidos y de entretenimiento

ANTENA 3
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A menos de un mes de unas elecciones generales decisivas, los líderes políticos se vuelcan en la campaña y todo vale con tal de arañar unos pocos votos. La televisión es un canal privilegiado por el que difundir sus mensajes e intentar persuadir a los votantes. Al margen de los programas políticos convencionales, como las tertulias y las entrevistas «serias», los candidatos se prestan también a aparecer en formatos más distendidos y de entretenimiento para mostrar una faceta más íntima y cercana. Pero no todos salen bien parados de estas aventuras.

«El Hormiguero»

El programa de Pablo Motos rara vez sienta a políticos en su plató, y por eso cuando lo hace genera una gran expectación. Con motivo de las próximas elecciones generales «El Hormiguero» se ha propuesto entrevistar a los cinco candidatos a la presidencia, aunque Pedro Sánchez y Santiago Abascal han declinado la invitación.

El líder de Podemos, recién incorporado tras su baja de paternidad, fue el primero en someterse al escrutinio de las hormigas. Antes de entrar con detalle a hablar sobre política Motos se interesó por cómo estaban sus hijos. «Muy bien y muy guapos», contó Iglesias, «por suerte no han salido a mí, por lo que son muy lindos». Lo más duro para el político fue el final de la entrevista. Motos le preguntó por sus recientes declaraciones, en las que Iglesias decía que los periodistas no eran objetivos y estaban dominados por los millonarios propietarios de los medios. El político intentó justificar su postura pero Motos le cortó en seco y se ganó el aplauso del público: «Vosotros no presionáis a los medios porque no tenéis poder, si no sí lo haríais».

«¿Y te volverías a comprar el chalet?», le soltó Motos. «A mí no me han regalado nada en la vida: tengo dos carreras, un doctorado y me he hipotecado treinta años para comprar esta casa. Yo me di cuenta de que era una decisión polémica y puse mi cargo a disposición de los afiliados». Motos salió a la contra para recordarle que «habías dicho que era peligroso que los políticos viviesen aislados en urbanizaciones de lujo. Tú hablaste de la casta y ahora eres la casta».

Pero no era la primera vez que el secretario general de Podemos era entrevistado por Pablo Motos. En su primera visita en 2015 salió a plató con la B.S.O. de «Juego de Tronos» y una gran ovación del público asistente. Después, las cosas se pusieron más tensas cuando Motos presionó a su invitado con algunas de las propuestas del programa de Podemos que el presentador clasificó, en más de una ocasión, como 'Alicia en el país de las maravillas'.

Con el programa del partido en la mano, Motos dudó sobre la propuesta de Podemos de destinar 25.000 millones de euros para crear nuevos puestos de trabajo o el aumento del salario mínimo interprofesional a 800 euros. Pero el verdadero tema de debate llegó con la propuesta de bajar 11 puntos el IVA, que pasaría del 21% al 10% en luz, gas y agua si Podemos gana las elecciones. Según Iglesias, la bajada se compensaría subiendo los impuestos de lujo, pero a Pablo Motos no le salían las cuentas. «Es imposible compensar 11 puntos del luz, gas y agua de 43 millones de personas con los impuestos de lujo de 360.000 ricos. Tendrían que comprar yates de lunes a domingo», aseguró el presentador.

Al día siguiente visitó «El Hormiguero» Albert Rivera. La primera pregunta ya fue comprometida para el candidato: «¿Y qué ha pasado entonces en las primarias de Castilla y León, que había más papeletas que votantes?». Rivera contestó que «la comisión de garantías ya ha decidido sobre ese tema, porque en los partidos democráticos deciden las comisiones y no solo el secretario general. Hay que aceptar el resultado de las primarias cuando se gana y cuando se pierde».

Motos, metiendo el dedo en la llaga, le preguntó a Rivera qué le había parecido el comentario de Casado en el que aseguraba que el naranja sería un excelente ministro de exteriores: «¿Era la broma del día o qué pasa?». Rivera aprovechó la ocasión para devolverle el dardo a Casado con sarcasmo: «Yo podría ofrecerle el ministerio de universidades». Se oyó una gran carcajada en plató.

El presentador quiso saber luego si Rivera estaba dispuesto a formar gobierno con Vox. «En el gobierno no hacen falta», respondió el naranja, «con Ciudadanos y PP sería suficiente para formar un gobierno serio y sin ocurrencias, que cumpla con España y con Europa». Motos no quedó satisfecho con su respuesta y repreguntó una y otra vez, pero Rivera seguía erre que erre: «Podrán apoyar la invetidura, pero no hacen falta en el gobierno. Es un partido ultraconservador, y España tiene que avanzar».

El catalán también fue invitado a «El Hormiguero 3.0» en la campaña para las elecciones del 20 de diciembre de 2015. El político repasó algunas de las propuestas de su partido y se divirtió en una carrera de coches de juguete con el resto de candidatos, representados por colaboradores del programa.

Soraya Sáenz de Santamaría se convirtió el 7 de octubre de 2015 en el primer cargo del Ejecutivo en pisar «El Hormiguero». La vicepresidenta del Gobierno se mostró receptiva en su visita al espacio de Pablo Motos, en la que explicó cómo se siente en su día a día al emprender las labores del Gobierno. Afirmó sentir «responsabilidad, adrenalina, ansiedad...» y aclaró como se siente respecto a los corruptos que han perjudicado la imagen de su partido. «Es un descrédito para todos. Los corruptos tienen poca idelogía y poca vergüenza. Al final, nos meten a todos en el mismo saco, y lo entiendo», explicó.

Tras su entrevista, y antes de marcharse, Soraya Sáenz de Santamaría se animó a bailar con el equipo del programa la popular coreografía con la que «El Hormiguero» inicia todas las noches sus emisiones. En su despedida, Motos agradeció a la vicepresidenta su colaboración y su disposición cuando le explicaron que la entrevista era libre y que en ella se tratarían temas incómodos.

«Mi casa es la tuya»

El espacio de la cadena pública emitió la conversación de Pedro Sánchez con Bertín Osborne, donde el político desveló sus inicios como «breaker», bailarín de break dance, y su amor por el baloncesto. Además, centró gran parte de su entrevista en la importancia que tienen en su vida su mujer y sus hijas.

Por su parte, el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy charló con Bertín Osborne sobre su infancia, su afición a hacer deporte o incluso de los recuerdos que guarda de su madre. Además, el candidato del PP se atrevió a echar una partida al futbolín y cocinó unos mejillones al vapor con su entrevistador.

El expresidente contó cómo ha vivido algunos de los momentos más duros de su vida, tanto en lo personal, como la muerte de su hermano o los accidentes que ha sufrido, como en lo profesional, su nombramiento como candidato a la presidencia del Gobierno o algunos de los episodios más complicados de estos cuatro años de legislatura.

Ya en su etapa en Telecinco, Bertín viajó a Albacete para encontrarse con José Bono. El exministro explicó que pudo ser sacerdote pero que finalmente fue la política la que llamó a su puerta. El caso Yak-42, los motivos de su dimisión o su implante capilar fueron algunos de los tems que centraron la entrevista.

Aznar fue el último en sumarse a una larga lista de políticos que aceptaron la invitación de Bertín en su etapa en TVE y en Telecinco. El expresidente se sentó dispuesto a hacer balance de sus años al frente del Gobierno y de lo que el cargo supuso para su vida personal. También charlaron sosegadamente con Bertín otros políticos como Esperanza Aguirre, Albert Rivera y Miguel Ángel Revilla.

Recientemente Mediaset ha anunciado que, como parte de un especial de cara a las elecciones del 28 de abril, Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal se sentarán a hablar con Bertín Osborne sobre su vida personal y su proyecto político. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han rechazado participar en el programa.

«Planeta Calleja»

Soraya Saénz de Santamaría se unió a la expedición de Jesús Calleja en el programa de Cuatro «Planeta Calleja». La exvicepresidenta compartió una jornada laboral con el aventurero y después viajó a León en helicóptero, donde se subió a un globo con el que sobrevoló la ciudad.

En su viaje, Soraya señaló a Calleja algunos de los lugares de León que más frecuentaba cuando vivía en la ciudad. Lo que la vicepresidente no sabía es que, tras el aterrizaje, Jesús Calleja introduciría un debate sobre Cataluña con un independentista.

«Para habernos matado», así reaccionó Albert Rivera tras su accidente de coche en «Planeta Calleja». El aventurero más famoso de Mediaset invitó al líder de Ciudadanos a participar en el Rally de Teruel. Con tan solo un entrenamiento, Albert y Jesús tenían muy poco tiempo para adaptarse al vehículo con el que iban a correr, pero un accidente imposibilitó las opciones de completar el entrenamiento. El siniestro sería un presagio de lo que ocurriría después cuando el equipo tuvo que enfrentarse a muchos problemas eléctricos y mecánicos en el vehículo que les obligó, en última instancia, a abandonar la carrera algo que molestó especialmente a Albert Rivera.

Por su parte, Pedro Sánchez se sumó a la aventura de Calleja en diciembre de 2014 para hacer rápel desde un aerogenerador y escalar el peñón de Ifach en Calpe.

Después de un entrenamiento muy breve, el político se lanzó a la aventura sin saber muy bien qué iba a hacer. En primer lugar, Jesús Calleja propuso a Pedro Sánchez vencer el vértigo haciendo rápel desde un aerogenerador. El entonces secretario general del PSOE pasó momentos de apuros al asomarse y descubrir el paisaje que se encontraba a sus pies. El vértigo se apoderó del político que se lanzó al vacio junto a Calleja para descender 70 metros.

José Luis Rodríguez Zapatero ya había participado en 2008 en el programa con un ascenso a Collado Jermoso, en Picos de Europa. La aventura se inició cuando Zapatero llegó a Posada de Valdeón y tras saludar a los vecinos y autoridades se adentró con Calleja en un paseo de dos kilómetros hasta el Mirador del Tombo.

Con Risto Mejide

Albert Rivera , el líder de Ciudadanos, se sentó en el sofá de Risto Mejide cuando el programa se llamaba «Al rincón», para charlar con el publicista y sincerarse de cara a las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015.

En su conversación, Rivera habló de los difíciles que fueron sus inicios, cuando se centró en la política y se olvidó de su vida personal. «No fui feliz durante dos años y pensé en dejarlo», afirmó. El político explicó como Ciudadanos pasó de ser un partido al que no se tenía en cuenta, como cuando denunciaron la corrupción en Cataluña y les «tomaron por locos», a arrasar en las elecciones en Cataluña. «Cuando veo a los rivales y lo que ha pasado en Cataluña, pienso ¿por qué no vamos a ganar? ¿y si ganamos y damos la sorpresa?».

También Pablo Iglesias se sentó en el sillón donde expresó sus sentimientos sobre su papel como entrevistador en el programa 'La Tuerka', su gusto por el sexo o sus impresiones por los resultados en las elecciones en Cataluña.

La conversación entre Iglesias y Mejide terminó con el deseo del líder de Podemos de poder apartarse de la primera línea de su partido para disfrutar de la política desde otra posición. «¿Dos legislaturas?» se interesó el publicista. «Espero que menos», confirmó Pablo Iglesias. «Esta mañana estaba viéndolo -la sesión de control en el Congreso- y era como '¡hostia puta, me voy a tener que pasar la vida ahí!' y era como una sensación de ¡buffff!», ha ejemplificado antes de confesar que no entendía «qué les pone» a políticos que llevan 30 años en política y todavía piensan en seguir.

En 2017 fue entrevistado por Risto Mejide el diputado de ERC Gabruel Rufián, que por entonces era un recién llegado a la política. «La popularidad es una herramienta para llegar a la gente», dijo el joven. Tras los primeros diez minutos de entrevista llegó, al fin, el momentazo que Cuatro había estado promocionando a bombo y platillo, el «zasca» de Risto a Rufián por críticar a Amancio Ortega y haber acudido al programa vistiendo una americana de Zara. Ante las críticas de Risto, que también le recordó su polémico tuit en el que aseguraba que el empresario de Arteixo «empezó de la nada en un garaje de Tánger, Dacca y Delhi», a Rufián no le quedó más remedio que contestar que «si lo único que puedes recriminar a un político es que lleva unas Nike...».

«Tú puedes comprar en Zara o en otros sitios y al mismo tiempo ser crítico con la política que defiende esa gente», dijo Rufián en referencia a la polémica. «Si esa es tu única defensa...», espetó Mejide al diputado de ERC. La cosa no quedó ahí, sino que el presentador, publicista de profesión, subrayó ante Rufián que «el consumidor es mucho más poderoso que el votante. Si no estás de acuerdo con una marca, no la compres. Eso es lo que se le exige al político», dijo.

«Si alguien es crítico con Amancio Ortega, ¿no pueden comprar en Zara»?, preguntó Rufián entonces a Risto. «Tus actos y tus palabras no son lo mismo y eso, en un político, es pecado mortal», contestó Mejide. A Gabriel Rufián, entonces, no le quedó más remedio que echar balones fuera. «Fíjate qué fácil es hacer populismo», dijo Risto queriendo dar por concluido el tema. «Ojalá hubiera muchos más empresarios como Amancio Ortega», quiso zanjar Mejide la conversación.

Rufián, indignado con esa defensa a ultranza de Mejide al dueño de Inditex, subrayó en el programa que «ojalá se apoyara mucho más a los autónomos que a Amancio Ortega». «Amancio Ortega fue un autónomo, querido», contestó Risto.