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Sálvame Calumnias y condenas: el oscuro pasado tras el abrazo entre Isabel Pantoja y Mila Ximénez

Periodista y artista comparten un pasado común en el que ambas eran enemigas íntimas

El ataque de Paz Padilla a Isabel Pantoja que ha enmudecido al plató de «Sálvame»

Isabel Pantoja en los Juzgados de Málaga y Mila Ximénez atendiendo a «Sálvame»
Isabel Pantoja en los Juzgados de Málaga y Mila Ximénez atendiendo a «Sálvame» - FRANCIS SILVA - MEDIASET
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En «Sálvame» se vivió este lunes una tarde histórica: Isabel Pantoja y Mila Ximénez se encontraban en los pasillos de Telecinco y, ante las cámaras, se fundían en un abrazo. «Ahora me van a llamar pelota», decía la periodista mirando a los espectadores, mientras se lanzaba a los brazos de la tonadillera, que le esperaban abiertos. No fue un abrazo tenso, ni fugaz, sino que se detuvieron un tiempo hablándose a los oídos, mientras las sonrisas iban de oreja a oreja. ¿Le preguntaría Ximénez que en qué se había ganado el dinero que le tuvo que pagar a Pantoja tras ser condenada por la justicia?

Y es que, lo que ahora son todo sonrisas, cariño y felicidad, en su momento fueron demandas, visitas a los juzgados y, cómo no, condenas. Lo que hoy son todo buenas palabras en su día fueron una enorme cantidad de insultos que llevaron a la tonadillera a iniciar una guerra judicial contra la colaboradora de «Sálvame».

El azote de Cantora en el «Tomate»

Todo comenzó a finales del verano de 2003. Los españoles se encontraban terminando sus vacaciones cuando, de repente, Mila Ximénez reapareció en televisión. Hacía tiempo que no se sabía de ella, pero en esta ocasión llegaría para convertirse en un personaje que se quedaría hasta la actualidad. Telecinco fue el lugar de su reaparición y, el programa, «Aquí hay tomate».

De la mano de Jorge Javier Vázquez y Carmen Alcayde, Mila Ximénez empezó a hablar de Isabel Pantoja. Entre los términos que utilizó para ello, se decantó por referirse a la artista como una persona «rara, siniestra, extraña, oscura». Esta entrevista marcó el camino a seguir por el espacio, donde la tonadillera se convirtió en la diana favorita. Desde la aparición de Ximénez, la audiencia empezó a crecer, y con ello, la pelota fue aumentando.

Pero esta no era la primera vez que Mila Ximénez hablaba públicamente de Isabel Pantoja. En el año 2005 publicó un libro que versaba sobre la artista. Bajo el título de «Perdón, si no hablo de mí», salieron al mercado unas memorias en las que Ximénez reconoce, a lo largo de 208 páginas, que conoció «a Isabel durante el tiempo en que trabajé con Encarna Sánchez. Lo cierto es que habíamos coincidido una vez, como ya he contado, en Marbella, pero no crucé ni media palabra con ella. Parecía una niña tímida de barrio que había conseguido escalar algún peldaño social al casarse con Francisco Rivera. Nunca entendí esa unión», asegura.

«Mila Ximénez: Perdón, si no hablo de mí»
«Mila Ximénez: Perdón, si no hablo de mí» - ED. ESPEJO DE TINTA

De hecho, no fueron estas las únicas palabras con las que atacó a la artista. «Isabel tenía una gran voz, pero su cultura y su refinamiento brillaban por su ausencia», reza la publicación, para luego continuar diciendo que cree «que utilizó todo tipo de artimañas para acercarse al torero —Franciso Rivera, «Paquirri»—, que no estaba en su mejor momento emocional después de su ruptura con Carmen, la mujer a la que nunca dejó de amar (...). Esta chica siempre ha sido un auténtico halcón para volar encima de su presa hasta que está lista para la caza. Debió tejer la misma tela de araña para conquistar a Encarna Sánchez».

Mila Ximénez, demandada y condenada

Todas estas declaraciones provocaron que Isabel Pantoja decidiera que la justicia defendiera sus derechos, llevando el caso ante los tribunales. La cantante demandó a la periodista por «injurias y calumnias continuadas», pidiéndole una indemnización de 300.000 euros. Fue en julio de 2009 cuando salió la sentencia condenatoria, que obligaba a Mila Ximénez a pagar 480 euros a Isabel Pantoja, junto otros 6.000 más por haberse saltado las medidas cautelares. «Llevo siete años aguantando a la mosca cojonera esta», declaró Ximénez una vez supo la causa había sido resuelta con una sentencia que no le era favorable.

Sin embargo, esta no ha sido la única vez que Mila Ximénez se ha enfrentado públicamente a Isabel Pantoja. Y es que, donde las dan las toman y, la periodista, que acató la sentencia, decidió volver contra la artista en un segundo asalto antes de que la justicia resolviera su caso. En forma de novela, Mila Ximénez se atrevió a ficcionar una historia de amor, infidelidades e intereses económicos bajo el título «Gitana, ¿tú me quieres?».

Portada de «Gitana, ¿tú me quieres?»
Portada de «Gitana, ¿tú me quieres?» - ED. PLANETA

La ficción narra la historia de Teresa, la dueña de un bar, que se enamora del ambicioso Julio. Ambos prosperan en los negocios, pero ella tendrá que sufrir en silencio las continuas infidelidades de Julio. Hasta que llegó Malena, la tonadillera, a la vida de la pareja. Malena y Julio coinciden en una actuación de la artista y él acaba enamorándose de ella. Juntos organizan todo tipo de tropelías financieras para sustraer ciertas partidas presupuestarias. Al final, Malena acaba en la cárcel. ¿No les suena familiar?

La segunda batalla judicial

Tras la sentencia, Ximénez bajó el ritmo y dejó que pasara el tiempo: «Sálvame» la había acogido en sus filas y se había quedado prácticamente con el monopolio de la información de corazón en televisión. Isabel Pantoja había firmado su primer contrato con Telecinco y, poco después, lo había disuelto. Mila Ximénez se había convertido en concursante de «Supervivientes». Y, de la noche a la mañana, Isabel Pantoja volvió a demandar a Mila Ximénez en 2015. En esta ocasión, por atribuirle «una relación sentimental de carácter más íntimo con Encarna Sánchez y María del Monte».

Esto, como era de esperar, provocó una reacción instantánea en Mila Ximénez, que respondió a través del altavoz de «Sálvame»: «Dice que yo le atribuyo una relación sentimental de carácter más íntimo con Encarna Sánchez, la misma señora que llama a su compañera y amiga Chelo García Cortés para decirle que cuente que yo me he casado con Encarna Sánchez. Llevas siguiéndome unos doce años y continúas persiguiéndome. Estoy convencida de que estás obsesionada conmigo», le espetó en «Sálvame» la periodista.