Una vecina, en la puerta del piso donde residían los Caño Bautista
Una vecina, en la puerta del piso donde residían los Caño Bautista - ROCÍO RUZ
RESULTADOS DE LOS ANÁLISIS

Un plaguicida usado para limpiar silos mató a la familia de Alcalá de Guadaíra

Los toxicólogos apuntan que en la cena había fosfuro de hidrógeno, un químico muy tóxico al mezclarse con agua y que desprende fuerte olor a pescado podrido

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Un mes después del trágico suceso, los expertos del Instituto Nacional de Toxicología han terminado de perfilar su trabajo sobre los restos de los tres miembros de la familia Caño Bautista padre, madre e hija mayor— que fallecieron el sábado 14 de diciembre tras una intoxicación después de la cena del viernes que degeneró en una fulminante agonía de unas horas. Tras un exhaustivo y prolongado trabajo, y pese a que no se ha logrado concretar un diagnóstico cerrado al cien por cien al haber desaparecido el compuesto químico en cuestión de los cuerpos —puesto que algunos se metabolizan—, sí se ha deducido que a tenor de los datos analizados, los síntomas y las reacciones orgánicas, en los alimentos ingeridos por las tres víctimas había fosfuro de hidrógeno, también conocido como fosfina.

Se trata de un compuesto químico que mezclado con agua se convierte en gas y es altamente tóxico. Se utiliza, de hecho, como biocida, como plaguicida en algunas labores vinculadas a la agricultura o la ganadería, como la desinfección de silos o de secaderos de jamón; siempre con amplias medidas de protección y prevención. Puede inhalarse pero también ingerirse, tal y como se ha perfilado en este caso, y una de sus características principales es que genera un olor muy desagradable, similar al del ajo o a pescado podrido. Cabe recordar cómo los vecinos de la familia de Alcalá de Guadaíra testificaron que en el piso de los fallecidos olía muy mal, «a podrido». Sólo otro compuesto, el sulfuro de carbono —que se usa como disolvente—, podía presentar un hedor similar. Pero éste se ha descartado.

Los primeros síntomas de exposición aguda a la fosfina incluyen dolor del diafragma, náusea, vómitos, excitación y un olor a fósforo en el aliento, un cuadro semejante al que presentaron los Caño Bautista. Una exposición a niveles más altos puede producir gran debilidad muscular, edema pulmonar, falta de aliento, convulsiones y hasta la muerte, como sucedió en este desgraciado caso del mes pasado.

¿Confundirlo con concentrado de caldo?

¿Pero cómo llegó a la cena de esta familia la fosfina? A partir de ahí comienza la labor de la Policía Nacional y el Juzgado de Instrucción 2 de Alcalá, que investiga los hechos. Las pastillas de este compuesto pueden comprarse dentro del circuito profesional de este ámbito y su apariencia bien podría confundirse con las pastillas de concentrados para el caldo (como para cocinar pescado, por ejemplo). Pero, ¿cómo pudo confundir esta familia pastillas de fosfuro de hidrógeno con pastillas para el caldo? Es más, si lo que cenaron fue pescado en adobo, ¿qué necesidad había de un caldo? ¿Cómo llegó el tóxico al pescado que cenaron?

Lo que sí quedó ya claro es que los alimentos estaban en perfecto estado y no caducados ni deteriorados, por lo que debe discernirse cuál fue el camino para que llegara el veneno a los platos de los tres fallecidos. Entre los registros de la casa, además, se ha encontrado una etiqueta de un envase de un compuesto químico que no ha trascendido pero que, obviamente, es el fosfuro de hidrógeno, según fuentes de la investigación. ¿Qué hacía esa etiqueta en la casa? ¿El envenenamiento fue un error o se trató de algo intencionado, se añadió el compuesto a la comida de manera consciente? Las dificultades para concretar eso van a ser enormes y la única persona válida como testigo es la hija de 13 años superviviente, la que no cenó pescado como el resto.

Sí ha quedado claro por parte de los toxicólogos que no es necesario encontrar la sustancia en sí para realizar un diagnóstico sobre la intoxicación, que se ha vinculado definitivamente a ese plaguicida por sus efectos visibles en las víctimas y las alteraciones en la bioquímica sanguínea que presentaron, similar a la que se produce en un infarto de miocardio.