Tribunales

Extrabajadores de Uralita, «optimistas» tras finalizar la vista oral por el juicio colectivo

La empresa ha defendido que se pusieron en marcha medidas de seguridad y que se cumplió con «legislación vigente»

L.M.
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La vista oral del juicio colectivo por la vía civil, celebrado en el Juzgado de lo Social de Sevilla durante este lunes y martes, tras la demanda colectiva presentada por 26 extrabajadores de la empresa de Uralita, en Dos Hermanas (Sevilla), ha concluido tras la declaración de médicos y peritos de ambas partes. Aún así, el juicio no ha podido terminar debido a la «complejidad de las pruebas», por lo que las conclusiones de las partes deberán remitirse al juez en el plazo de tres días.

Los afectados demandan a la empresa 2’2 millones de euros en concepto de indemnización y se muestran «optimistas» ante un posible fallo del juez que les dé la razón. Actualmente, hay 80 extrabajadores de Uralita de Dos Hermanas con expedientes abiertos, por las enfermedades contraídas por la exposición continua al amianto en su trabajo, considerado altamente cancerígeno.

Por su parte, la compañía ha indicado en una nota que Uralita invirtió «más de 1’2 millones de euros en diversas medidas de seguridad e higiene en su fábrica de Sevilla» y que «puso en marcha un laboratorio de recuento de fibras que fue el primero en ser homologado», así como una «comisión nacional del amianto que luego hizo suya la Administración central».

De esta forma, han recordado que la fábrica de Uralita «fue de las primeras empresas que, adelantándose a la legislación, adoptó voluntariamente diversas medidas de prevención, cinco años antes de que entrara en vigor la Ley española de 1982 y seis años antes de que aparecieran las recomendaciones al respecto de organismos tan relevantes como OIT (Organización Internacional del Trabajo) y CEE (actual UE)».

En el comunicado, Uralita subraya que actualmente se conoce que «el amianto es una sustancia nociva» pero que «hace 40 años se desconocían los efectos y era un material legalmente utilizado por numerosos sectores tanto en España como en el resto del mundo».

Mientras tanto, en la puerta del Juzgado se han concentrado familiares, compañeros y miembros de la Asociación de Víctimas del Amianto para mostrar su apoyo al grupo de demandantes. Entre ellos, casos como el de Francisco, que se ha llevado «más de veinte años» en la empresa y que sufre de asbestosis, o Antonio con una broncopatía crónica. Reconocen que nadie, incluida la empresa, conocía los efectos perjudiciales para la salud que tenía el amianto, pero aseguran que la compañía «no hizo suficiente» para luchar contra ello.