Aprendizaje

Que «no te suene a chino» el idioma mandarín

La Universidad Popular de Dos Hermanas oferta, por primera vez en sus aulas, clases de chino

L.M.
Actualizado:

Pese a que el idioma más demandado por los alumnos a la hora de aprender una segunda lengua sigue siendo el inglés, seguido muy de cerca por el francés y el alemán, la lengua china se está convirtiendo en los últimos años en un reclamo para quienes buscan completar su currículum académico con el conocimiento de un idioma poco habitual. Es por ello que la Universidad Popular de Dos Hermanas ha apostado en este curso por implantar un primer nivel de este idioma asiático, que tienen como lengua materna unos 1.200 millones de hablantes en todo el mundo.

Manuel Jesús Perea, de 26 años, licenciado en Periodismo y profesor de chino, es el encargado de impartir el curso a un total de unas 40 personas que, repartidas en dos grupos, reciben las primeras pautas en las clases, de dos horas de duración, que se desarrollan los lunes y miércoles en el edifico nazareno Huerta de la Princesa. Su aprendizaje y manejo no es nada fácil aunque Perea mantiene que con esfuerzo y estudio se puede conseguir. Lo primero de todo es habituarse a una nueva gramática y afinar, especialmente, el oído para aprender nuevos fonemas.

«Al principio te suena a todo, menos a chino», recuerda Manuel Jesús de sus primeras clases para aprender la lengua en el Instituto de Idiomas de la Universidad de Sevilla, donde con el paso de los años de los más de cien alumnos matriculados sólo quedaron «unos cuatro o cinco». Es una lengua extranjera, desde luego, por la que no se decantan demasiadas personas aún en España, aunque en otros lugares como América Latina su aprendizaje como segundo idioma está ascendiendo rápidamente.

Saber chino para buscar empleo

Y es que, las oportunidades laborales que puede ofrecer el dominio del chino es lo que mueve a la gran mayoría de los alumnos a la hora de elegir este idioma. La media de edad de los alumnos inscritos en este curso de la Universidad Popular así lo demuestra. Personas de unos 30 años, licenciadas, que buscan con esta lengua abrir un nuevo abanico de posibilidades para buscar empleo en el sector comercial y empresarial, dando clases, o incluso, de intérpretes.

Hay quienes, eso sí, acuden a estas clases para seguir manteniendo viva la llama del aprendizaje constante a lo largo de toda la vida. La directora de la Universidad Popular, Mª José Cardona, apunta, además, en este sentido, que estos idiomas sirven para fomentar la tolerancia y «no marginar a personas que llegan de otros países». Una política de actuación que el centro lleva a cabo, también, con la oferta del curso de lengua de signos, «para que el idioma no sea una barrera».

«Pinyin» y los tonos

Los inicios en cualquier idioma nunca fueron fáciles. Tampoco en el chino. Para empezar, según explica Manuel Jesús Perea, lo fundamental es el concepto y la fonética, junto con la transcripción y los caracteres, para ser capaces de identificar las palabras y su significado después en su propio alfabeto. Ahí, precisamente, es donde juega un papel fundamental el llamado «pinyin», la transcripción fonética del chino al español, tal fundamental para quienes estudian este idioma.

Hay que tener en cuenta, además, que hay hasta cuatro tonos diferentes que cambian totalmente el significado de la palabra, aunque la gramática al ser mucho más sencilla –sin masculino ni femenino, ni concordancias de número- hacen que pese a su apariencia de idioma imposible, su estudio sea mucho más llevadero.

«La gente se lleva las manos a la cabeza cuando les dices que estudias chino», asegura Perea. La concepción general de que se trata de una lengua complicada de aprender y poco hablada entre quienes no la tienen como lengua madre se extiende incluso entre las personas que llegan a nuestro país desde el «gigante asiático». Así lo explica Perea cuando cuenta que al hablarles en su idioma a los dependientes de las tiendas regentadas por chinos en Dos Hermanas, éstos se sorprenden ante tal logro.