Fábrica de harinas y grasas para piensos Render Grasas, en Salteras (Sevilla)
Fábrica de harinas y grasas para piensos Render Grasas, en Salteras (Sevilla) - Millán Herce
salud pública y animal

La fábrica de Osuna niega haber usado caballos o perros en sus piensos para pollos

Imputados varios directivos y trabajadores de Dasy. La Junta recula y decide mantener en su puesto al jefe de Sanidad Animal en Sevilla

M. j. pereira
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La empresa Dasy, del grupo Proteínas y Grasas Gimeno (PGG), niega haber usado cadáveres de caballos y perros, así como de animales enfermos, en la fabricación de harinas y grasas para piensos de animales de compañías, así como de pollos, vacas y cerdos, según manifestó a ABC su director, Aníbal Hernández, quien declaró ayer como imputado en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Osuna. Este juzgado investiga presuntas irregularidades en plantas de transformación de Sandach (Subproductos de Origen Animal no Destinados a Consumo Humano) en Andalucía, Extremadura y Cataluña, entre ellas Dasy, en Osuna, y Render Grasas, en Salteras, un caso destapado por ABC.

Las empresas de transformación de productos cárnicos Dasy y Render, que han sido inspeccionada esta semana por la Guardia Civil y cuyos ordenadores fueron requisados por orden judicial, tienen dos plantas de Subproductos de Origen Animal No Destinados a Consumo Humano: una de categoría 1, donde se incineran animales enfermos, no aptos para consumo humano (como perros y gatos), animales de experimentación o muertos durante su transporte, etcétera, con el fin de obtener harinas que son usadas como combustible para cementeras y plantas de biodiésel; y además tiene otra planta de transformación categoría 3 para restos de animales destinados a consumo humano pero que por razones comerciales no se usan para ese fin, pero sí para producir harinas para piensos de animales de compañía y grasas para piensos de vacas, cerdos y pollos.

El Juzgado de Osuna –que ha decretado secreto de sumario– investiga si esas empresas, y otra que PGG tiene en Lérida, engordaron la producción de Sandach categoría 3 con subproductos categoría 1 (que tendrían que haber sido incinerados), lo que hubiera facilitado la introducción en la cadena alimentaria humana de piensos contaminados con animales enfermos o no aptos. De haber sido así, las empresas –que además cobran a los ganaderos o a Agroseguro por retirar e incinerar cadáveres de animales– habrían obtenido pingües beneficios al multiplicar su producción.

Dasy, cuyo responsable informático de producción y procesos también ayer imputado tras declarar en el juzgado, asegura que continúa produciendo y vendiendo sus harinas y grasas, «aunque –señaló su director– para tranquilizar a nuestros clientes hemos encargado análisis de nuestros productos para confirmar que no hay ADN de perros o caballos o de animales enfermos».

Tanto la delegada provincial de Agricultura, María Dolores Bravo, como el director general de Producciones Agrarias, Rafael Olvera, han declinado hacer declaraciones a ABC tras declarar ante la Guardia Civil el jefe de Sanidad Animal en Sevilla, Luis Vázquez Muñoz, para dar cuenta de la actuación de su departamento en el control de las plantas de transformación de subproductos cárnicos no destinados a consumo humano.

Aunque en un principio la Junta de Andalucía anunció que apartaría de sus funciones a Luis Vázquez Muñoz, como jefe de Sanidad Animal, ayer anunció que no lo hará. La Consejería de Agricultura, que dirige Elena Víboras, informó ayer que respeta la presunción de inocencia de Luis Vázquez Muñoz y que no le abrirá ningún expediente, con lo que continuará tomando decisiones sobre sanidad animal: control de enfermedades de la ganadería, alertas sanitarias, campañas de saneamiento de animales, control de los grandes mercados de abastecimiento... Esta decisión llega después de que la actuación de la Junta de Andalucía en el control de Subproductos de Origen Animal No Destinados a Consumo Humano esté en entredicho tras la detención e imputación de al menos doce directivos, trabajadores y empresarios de plantas de transformación de esos productos en Andalucía, Extremadura y Cataluña.