La Audiencia de Sevilla ha acogido este miércoles el juicio contra este varón de 65 años
La Audiencia de Sevilla ha acogido este miércoles el juicio contra este varón de 65 años - EP
Alcalá de Guadaíra

Una mujer que acusa a su padre de violarla en los años 90 asegura que también abusó de su hermana

La Fiscalía pide 15 años de cárcel para el acusado, que ha defendido su inocencia durante el juicio celebrado este miércoles

Sevilla Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El hombre acusado de violar a su hija a mediados de los años 90, cuando ella era menor de edad, ha declarado en la Audiencia Provincial de Sevilla que «todo es mentira», mientras que la víctima ha afirmado que «huía de él», que toda la familia sufrió su maltrato y que también agredió sexualmente a su hermana.

Según han informado a EFE fuentes del caso, la fiscal ha ratificado su petición de condena de quince años de cárcel para T.P.A. por un delito continuado de agresión sexual y ha aumentado su solicitud de indemnización de 12.000 a 35.000 euros al considerar que los hechos, ocurridos en la localidad de Alcalá de Guadaíra, representan «el peor tipo de machismo posible».

La defensa ha reclamado la prescripción del delito al entender que, de haberse cometido, se produjo en 1995, por lo que ya habían transcurrido más de veinte años cuando la hija presentó la denuncia en el 2016, mientras que el Ministerio Público ubica los hechos en el segundo semestre de 1996.

En su declaración ante la Sección Cuarta, que este miércoles ha dejado el juicio visto para sentencia, el acusado ha negado que realizase tocamientos a su hija cuando tenía 14 años y que la violase en una casa abandonada junto a la cárcel de mujeres de Alcalá en el verano de 1996.

Posible prescripción

T.P.A., que ahora tiene 65 años, ha contado que él pasaba poco tiempo en casa porque se iba a trabajar «a las cinco de la mañana» y regresaba «a las doce de la noche», aunque ha admitido que «siempre estaba riñendo con su hija porque era muy protestona» y le pedía dinero para alcohol y drogas «con 14 años».

«Cuando murió la madre, me dijo que me iba a hacer pagar el daño le había hecho estando con la otra», ha resaltado T.P.A. en alusión a una relación extramatrimonial que «la familia conocía». Preguntado durante el juicio por si había agredido a su hija, el encausado ha reconocido que lo pensó «alguna vez porque no paraba de relatar» contra él.

La víctima presentó la denuncia tras contar los hechos por primera vez a los especialistas de Proyecto Hombre, adonde acudió en el 2015 para desintoxicarse. E.P.L. ha narrado que comenzó a «recibir tocamientos cuando tenía 13 o 14 años» y que «luego fueron a más», pero no contó nada por miedo.

«Yo huía de él, corría mucho para que no me cogiera cuando no estaban mi madre y mis hermanos», ha indicado la denunciante, quien ha añadido que su madre «no se enteraba de nada». En cuanto a los episodios del verano de 1996, la hija ha calculado que se repitieron «diez o quince veces» y ha recordado que todo acabó «a finales» de ese año.

«Me enfrenté a él y le dije que ya no me hacía nada. Mis hermanos también han cobrado, pero su objetivo era yo», ha recalcado E.P.L., que está rehabilitada desde julio del 2016. La mujer también ha afirmado que ella no fue la única que había sido violada, algo que ha corroborado su hermano rememorando que una noche vio «una relación» entre su otra hermana y su padre.

Su hermano, J.P.L., ha confirmado que toda la familia fue maltratada y ha revelado que rompió la relación con su progenitor cuando «se insinuó» a su pareja diciéndole que «le gustaba más como mujer para él que como madre para sus nietos».