La torre configura un espacio de acceso entre los dos grandes patios de la fortaleza
La torre configura un espacio de acceso entre los dos grandes patios de la fortaleza - A. M.
Patrimonio

Restauran la torre que fue la puerta original de acceso al Castillo de Alcalá

La intervención ha asegurado su estructura y permite conocer nuevos datos de su construcción y funciones

ALBERTO MALLADO
Alcalá de GuadaíraActualizado:

Es una de las torres de más entidad de las once que componen el recinto fortificado de Alcalá. Hasta ahora no había tenido la suerte de otras que han sido restauradas y la hora le ha llegado cuando ya el deterioro había provocado incluso un derrumbe parcial en el muro de su parte superior. La actuación que se lleva a cabo estos días asegura su estabilidad y la protege del deterioro.

Las labores de restauración que finalizarán en noviembre, suponen además la vuelta de los trabajos de conservación a la fortaleza después de un tiempo paralizados. El turno le corresponde a la denominada Torre Entrepatios, que presentaba un deterioro alarmante. En febrero de 2014 en el transcurso de un temporal se vino abajo una parte del tapial del muro de su cara sur. Fue una pérdida importante, un metro de grosor se vino al suelo, pero aún así el interior seguía protegido. Empujada por esta situación la administración ha actuado y aunque lo ha hecho  tres años y medio después, ha llegado a tiempo.

En el exterior se lleva a cabo la reposición de tapiales perdidos, el resanado de los muros que presentaban huecos de gran tamaño, muchos de ellos generados a partir de los mechinales y una recuperación general de paramentos. Para ello se emplean morteros con albero y cal, materiales originales de la construcción. Se mejorará la impermeabilización de la cubierta  y de la bóveda superior y se cerrará el acceso de la escalera para evitar filtraciones de agua. La escalera original del segundo cuerpo, muy deteriorada  se fijará para dejar constancia, pero se creará un nuevo acceso a la azotea.

En el interior se llevará a cabo una limpieza general de los paramentos y la eliminación de añadidos de yeso de época contemporánea. En la planta superior el muro y la bóveda volverán a recuperar su color ya que ahora están negros como el interior de la chimenea debido a la costumbre vandálica de realizar fogatas en este lugar. Además se protegerá y mejorará la visibilidad del escudo de Castilla de época del Alfonso XI que preside una de sus dos puertas y que constituye un interesante testimonio histórico.

La intervención material deja nuevos datos sobre la construcción y confirma otros. En este caso muy relevantes para entender la historia constructiva del Castillo de Alcalá. Estamos ante una torre del siglo XIV, por tanto plenamente cristiana. Pero en su base presenta un cimiento de piedra que aparece girado respecto a la evolución en altura de la torre. El arqueólogo Enrique Domínguez, explica que ese cimiento debió ser el acceso original almohade al recinto del patio de los Silos, el más antiguo de la fortaleza. Sería más bien un punto elevado a la manera de un muelle de descarga. Posteriormente, en época cristiana se decidiría dar un acceso monumental al Castillo con una torre de gran porte a través de la cual se hacía un acceso en recodo para cruzar una doble puerta que redoblaba la seguridad y obligaba a pasar por un espacio interior. La torre sería entonces fachada del Castillo y pieza simbólica.

Luego a finales del siglo XV se cerró el espacio que ahora se conoce como Patio de la Sima con nuevas murallas y torres y la de Entrepatios pasó a ser un elemento interior, al pasar la entrada principal a la Puerta Real. De esta forma fue usada como muro y apoyo para una construcción mudéjar de la que se aprecian a su lado parte de los suelos y el arranque de unos pilares y cuyo uso no está claro. En la torre se aprecian los huecos abiertos para encajar las vigas de los techos de esta construcción.