El alcalde de Coria, Modesto González, durante la inauguración del nuevo centro de salud
El alcalde de Coria, Modesto González, durante la inauguración del nuevo centro de salud - I. G.
Salud

Coria del Río ya tiene su esperado centro de salud once años después de colocar la primera piedra

Tras una inversión final de 3,5 millones de euros, dará cobertura a unos 60.000 habitantes de los municipios de Puebla del Río, Almensilla e Isla Mayor

Coria del RíoActualizado:

Once años después de colocar la primera piedra, de idas y venidas administrativas y políticas, el centro de salud Blas Infante abrió este pasado lunes sus puertas para complementar la oferta sanitaria que ya presta el Virgen de la Estrella.

Con una inversión final que supera los 3,5 millones de euros, y varias paralizaciones de obras, esta nueva infraestructura pone a disposición de los pacientes de las localidades de Coria, Puebla del Río, Isla Mayor y Almensilla más de 30 consultas, rehabilitación, fisioterapia y radiodiagnóstico.

«Se trata de un momento histórico para Coria del Río», subrayó González, quien aseguró que el Blas Infante ha sido una de las piedras angulares de su mandato.

El centro, según ha enumerado el primer edil coriano, contará también con servicio de Urgencias (general y pediátrica) y Odontología, entre otros.

«Nos encontramos –subrayó- ante uno de los más completos centros de salud de Andalucía y el primero de la provincia», declaró a los periodistas. Modesto González no dejó de pasar por alto «las idas y venidas; y retrasos en la construcción del Blas Infante». El centro de salud ofrecerá cobertura a cerca de 60.000 habitantes.

El proyecto inicial contaba con una inversión de unos 2,7 millones de euros y fue adjudicado a la constructora Andobras. El grueso de las obras arrancó bastante más tarde de aquella primera piedra. Porque fue en septiembre de 2010 cuando el entonces alcalde socialista José Vicente Franco informaba de la firma de un acuerdo con la Consejería de Salud para el «inicio» de las obras del centro de salud como tal.

Sin embargo, las obras quedaron paralizadas en 2013 tras ejecutarse casi el 70 por ciento del presupuesto de inversión. El motivo, la quiebra de la constructora Andobras, declarada en 2012 en concurso voluntario de acreedores y precipitada a la fase de liquidación en noviembre de 2013.

Esta situación obligó al SAS a promover una nueva contratación por importe de casi un millón de euros, para la «terminación» del proyecto. Fue la constructora San José quien en septiembre de 2015 se hizo con el contrato por un importe de 792.154 euros.

Y aquí, el segundo revés. A pesar de que San José retomara las obras, los trabajos fueron paralizados al entender la constructora que el precio de contratación estaba «por debajo» del coste real de los trabajos pendientes de ejecución.

«Finalmente, tuvimos que llegar a un acuerdo con la constructora San José para cerrar las obras. La inversión final ha ascendido a 3,5 millones de euros», aseguró Modesto González.