La pileña Manuela y su marido, contra quien había presentado una denuncia la semana antes del asesinato
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ASESINATO EN PAU

La pileña Manuela y su familia fueron asesinados el mismo día que iba a tramitar el divorcio

Se había refugiado en el domicilio de una colega de trabajo por temor a la reacción de su marido, contra quien había presentado una denuncia la semana anterior

PilasActualizado:

Conforme pasan los días, se van conociendo más datos sobre el múltiple crimen ocurrido el pasado miércoles en la ciudad francesa de Pau, donde fueron asesinados cuatro miembros de una familia, dos de Pilas y una de Arahal, por parte del marido de Manuela, contra quien había presentado la semana antes de los hechos una denuncia por malos tratos.

Según medios locales, Manuela, quien pidió a su padre que viniera desde Pilas a ayudarle con los trámites de divorcio, tenía ese mismo día una cita con un abogado francés con el objeto de poner fin a la relación con Badr, un ciudadano con doble nacionalidad franco-marroquí, y con el que tenía en común un hijo de apenas dos años, que también falleció asfixiado como consecuencia del humo originado al incerdir un sofá de la vivienda.

Tanto el padre de Manuela, José Morales, como su pareja sentimental, la arahalense Dolores, habían fallecido como consecuencia de sendos golpes en la cabeza por parte del presunto asesino, practicados al parecer con un martillo.

Según la radio «France Bleu», Manuela se había refugiado en el domicilio de una colega de trabajo por temor a la reacción de su marido, Badr, contra quien había presentado una denuncia la semana anterior, y quien tras cometer los asesinatos, se quitó la vida cortándose las venas.

Aunque la fiscal de Pau, Cécile Gensac, no ha hecho públicos los resultados de las autopsias practicadas este jueves, los medios locales señalan que Manuela falleció por ahogamiento y que su cuerpo fue encontrado maniatado en la bañera de la vivienda.

Fue la Policía quien le aconsejó abandonar el domicilio conyugal, según testimonios de allegados recogidos por la emisora, que indicaban que la mujer temía que su marido escapara a Marruecos con su hijo.

Manuela se había planteado, incluso, escapar a España con el pequeño y, según esos testimonios, para eso había pedido a su padre que fuera a buscarla al domicilio que compartía con su marido en Pau, al suroeste de Francia, en las faldas pirenaicas.