Rocío Ávila, diseñadora de las invitaciones / L.M.
Rocío Ávila, diseñadora de las invitaciones / L.M.
Empresas

Las originales invitaciones de boda que diseña con éxito una joven de Dos Hermanas

De su negocio familiar salen centenares de modelos singulares, desde los escritos en «élfico» hasta otros con motivos cofrades

Dos HermanasActualizado:

En la organización de una boda todo se mide al detalle. El vestuario de los novios, la ceremonia, el salón de celebración, la música del baile, los regalos de los invitados y hasta la propia invitación con la que la pareja anunciará su compromiso. Bien lo saben en el negocio que encabeza Rocío Ávila, una joven de 27 años de Dos Hermanas, cuya empresa familiar de publicidad apostó por «reinventarse» con la crisis y especializarse en el diseño de las invitaciones de boda.

En pleno centro de Dos Hermanas, en la señera calle Botica, se encuentra la tienda de la marca My Lola, el negocio de esta familia nazarena que empezó allá por 1992 con proyectos en el mundo de la publicidad para empresas de renombre en Sevilla, hasta que la crisis económica les obligó a replantarse su ámbito de trabajo y buscar otras salidas más rentables. La clave la dio una clienta, hace un par de años, cuando se acercó a la tienda para preguntar si hacían invitaciones de bodas. «Todo empezó en 2014, por pura casualidad, y a partir de ahí ha sido un no parar», explica Rocío, la primogénita de la familia y mente creativa del negocio.

Publicista y especialista en marketing, la joven se encarga de diseñar las invitaciones que tanto éxito están teniendo entre las parejas que van a casarse. Atendiendo a las preferencias y gustos de los novios, Rocío crea hasta tres modelos distintos y exclusivos para que sus clientes elijan y puedan encontrar la «invitación soñada». Las hay de mil formas distintas, tamaños y colores, desde las más clásicas hasta otras que llevan de fondo el manto de terciopelo verde de la Esperanza Macarena, la escrita en «élfico» para los amantes de «El señor de los Anillos», la que incluye detalles de las flores de papel rizado tan típicas de la romería de Valme, la escrita en varios idiomas para bodas internacionales o quienes prefieren una receta médica como guiño a su profesión de farmacéuticos.

Y es que, pese a que reconocen que su especialidad es «el diseño en general», saben que su «punto fuerte» son las invitaciones. En su tienda de Dos Hermanas, donde diseñan e imprimen, atienden a parejas que llegan de todos los pueblos de Sevilla y de provincias como Cádiz, Huelva o Málaga, así como de otros puntos de la geografía española. Los hay, incluso, que se han trasladado desde Madrid en busca de su invitación de boda exclusiva, según cuenta esta familia emprendedora. «La gente suele ser exigente porque, al fin y al cabo, la invitación es su carta de presentación, aunque siempre se dejan aconsejar y confían en nosotros», apostilla Rocío. Además, gracias a la elaboración de los distintos modelos que presentan a sus clientes, los que no se eligen se añaden al catálogo de invitaciones prediseñadas que también ofrecen en su tienda online.

Junto a las propias invitaciones, en esta empresa familiar se encargan también de diseñar la papelería nupcial, esto es, etiquetas, minutas, meseros, conos, chapas o libros de firmas. Todo, eso sí, siguiendo un mismo estilo pues, según reconocen, «se trabaja con una imagen corporativa como la que puede tener cualquier empresa». Dependiendo del formato, las invitaciones varían de precio, aunque la cuantía oscila entre los 80 céntimos de la más baratas al 1,45 de las más caras.

Nuevo horizonte

Reconocen que su fuerte para captar clientes son las redes sociales, la plataforma bodas.net y el propio «boca a boca», con el que dan fe del dicho que dice que «de una boda, siempre sale otra». En la actualidad, esta pequeña empresa, en la que trabajan seis personas, cierra una media de cincuenta bodas al mes y ha triplicado las ventas con respecto al año pasado. La previsión para 2017, «en el peor de los escenarios», es poder crecer un 30 por ciento, por lo que ya piensan en ampliar el negocio y abrir un par de franquicias en Madrid, así como «posiblemente también» en Barcelona y Bilbao.

Entre manos tienen, igualmente, la posibilidad de incluir en las invitaciones sobres artesanos y exclusivos o la opción de regalos de boda con carácter solidario. «En los últimos años, las bodas han cambiado mucho, ahora un alto porcentaje de parejas se casa con hijos, a los que suelen darles mucho protagonismo en el enlace», apunta esta familia que ha sabido darle una vuelta de tuerca a su agencia tradicional de publicidad para adaptarse a los nuevos tiempos.