Isidoro Villalba sobre el andamio que le ha permitido pintar la bóveda de la capilla
Isidoro Villalba sobre el andamio que le ha permitido pintar la bóveda de la capilla - ABC

Renace la Virgen del Carmen bajo las nuevas pinturas murales de su capilla

El artista Isidoro Villalba cuenta con una importante trayectoria en la decoración de espacios sagrados

Dos HermanasActualizado:

A la manera de los antiguos artistas que afrontaban el reto de crear, más que una decoración, una atmósfera en los enclaves religiosos, Isidoro Villalba ha dado forma a las pinturas murales de la capilla del Carmen de la iglesia de Santa María Magdalena de Dos Hermanas.

Esta capilla del principal templo de la ciudad ha sido sometida a unas tareas de remodelación que se han prolongado durante tres años. De darle una nueva estética y completar un rico programa iconográfico se ha encargado el artista alcalareño, afincado en Dos Hermanas, Isidoro Villalba, que ya se ha enfrentado en otras ocasiones a retos similares.

Es uno de los pocos artistas que aborda este tipo de decoración mural. Entre sus trabajos figura el Altar Mayor de la capilla del Carmen del colegio Salesiano de Alcalá (en el que estudió), en la que desarrolla diversos pasajes de la vida de San Juan Bosco; los frescos del altar mayor de los Salesianos de Rota; la decoración del patio central de colegio Salesiano de la Palma del Condado; la Casa de Ejercicios Espirituales de Sanlúcar la Mayor o las pinturas del altar mayor de la parroquia de la Virgen de los Ángeles y Santa Ángela de la Cruz, Sevilla Este. Todo eso además de contar con una larga trayectoria como pintor, cartelista e ilustrador o de ser el director artístico de la Cabalgata de Reyes Magos de Alcalá desde hace más de 30 años.

En Dos Hermanas ha realizado un trabajo integral que incluye el revestimiento y decoración del templete de la Virgen y las pinturas de la cúpula y las paredes. Lo más complejo es la bóveda. En ella se reparten atributos vinculados con la advocación del Carmen portados por cuatro ángeles, cada uno con personalidad propia y rasgos que los individualizan: un barco, un ancla, una red de pescar y el escapulario del Carmelo. Entre los celajes que le ponen fondo hay más simbología con la presencia del sol, la luna y una estrella. La decoración que enmarcan a cada uno y que dividen las pechinas utiliza elementos como cenefas de volutas y hojarascas, frutos o cuernos de la abundancia de los que manan uvas y rosas. Hay además varias leyendas del himno a la Virgen. Están realizadas con temple al huevo y óleo, una antigua técnica empleada para este tipo de obras que ha supuesto un reto para el artista. El resultado general convierte la capilla en un ámbito luminoso y no exento de colorido en el que exalta la presencia de la Virgen del Carmen.

Es el resultado del estudio de la advocación de la Virgen y de las enseñanzas del párroco de la iglesia Manuel Sánchez de Heredia, impulsor de la reforma de la capilla. También de un proceso de diseño para adaptarse a un espacio singular y que requiere de un acusado conocimiento de la perspectiva ya que la inclinación de las paredes y la visión de las pinturas desde abajo requiere de una adaptación de las proporciones. Casi tres años de trabajo y muchas horas sobre el andamio pintando en una posición difícil que ha llevado a Isidoro varias veces al fisioterapeuta en varias ocasiones.

La Virgen del Carmen tiene una gran devoción en Dos Hermanas, recibe visitas constantes en su capilla y es la protagonista de una procesión multitudinaria que tiene lugar el 16 de julio. Ese día y el anterior estará expuesta en su capilla para que pueda verse el resultado de la nueva fisonomía del lugar en el que recibe las visitas de los nazarenos.