El colegio Cervantes donde acudían los alumnos con necesidades especiales
El colegio Cervantes donde acudían los alumnos con necesidades especiales - ABC
Dos Hermanas

Tres de los cuatro compañeros de aula de la niña autista dejan el colegio de Dos Hermanas

Los padres de otro alumno con necesidades especiales presentan la segunda denuncia ante Educación

SevillaActualizado:

La difusión de la denuncia de unos padres contra tres docentes y la directora del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Cervantes de Dos Hermanas, por supuesto trato denigrante hacia su hija autista, ha destapado un problema de mayor calado como es la atención que reciben los niños con necesidades educativas especiales. La madre de otro alumno, de diez años y que tiene también un trastorno del espectro autista, ha presentado una solicitud de inicio de expediente disciplinario por hechos similares contra este centro educativo. La Fundación Antonio Guerrero, que está asesorando a estas familias, confirman que en los próximos días se presentará una segunda querella.

Al aula específica del colegio Cervantes estaban asistiendo cinco alumnos durante el presente curso. A día de hoy, tan sólo uno continúa acudiendo a clase. Los padres que colocaron una grabadora en la mochila a su hija y recabaron pruebas de los insultos y gritos que recibía la alumna, compartieron ese material con el resto de familias. Fue entonces cuando la mayoría decidió sacar a sus hijos del colegio. Una de las madres presentó el pasado 4 de junio una queja contra la logopeda del centro, la monitora del aula específica y la tutora del menor. Las tres profesionales que junto a la directora constan en la primera denuncia que han recibido los juzgados nazarenos.

En esa queja se expone que estas profesoras habrían incumplido con sus «deberes y obligaciones previstas de la función pública» y que «de acuerdo con la normativa», se debe suspender de empleo y sueldo hasta que se resuelva el expediente.

Sólo un alumno del aula específica continúa acudiendo a clase en el colegio Cervantes tras estallar el escándalo de las grabaciones a las maestras

La queja recoge que su hijo y otros compañeros del aula mostraban un comportamiento anómalo cuando salían de clase. La madre se refiere en concreto a «estados muy nerviosos, llantos y frases de no se pega, abrazos continuados de llantos y ansiedad». No relacionaron estas conductas con problemas en el colegio hasta que no escucharon los audios que había grabado una de las familias. Un material sonoro y su posterior difusión en medios como ABC, que ha sido fundamental para que la Administración tome cartas en el asunto de manera urgente y el asunto no quede sepultado por la burocracia. En la denuncia administrativa se indica que esas grabaciones reúnen «todos los indicios de una supuesta vulneración de derechos de los menores consistentes en gritos, palabras malsonantes y un maltrato que pudiera ser la causa de consecuencias psíquicas y emocionales para los pequeños».

La madre de este menor lamenta que las docentes hayan aprovechado un «abuso de poder» ante alumnos que tienen dificultades para expresar lo que viven en el aula «para hacer dejación de sus funciones».

Sin plazas

Pero además de lo que han podido vivir sus hijos en el interior de esas aulas, tres de las cuatro familias que han sacado a los niños del colegio se encuentran en estos momentos sin plaza para poder continuar con su formación. Según detalla Antonio Guerrero, que preside la fundación que lleva su nombre, la primera familia ha podido escolarizar a su hija en un centro privado de educación especial «donde la alumna evoluciona muy bien y está avanzando en su desarrollo educativo». Pero los otros padres no tienen esa posibilidad y dependen de los recursos de la educación pública que consisten en las aulas específicas donde hay una ratio de siete alumnos como máximo y en las que comparten horas lectivas alumnos de distintas edades. «Nos encontramos con tres niños, que no tienen plaza en otros centros y que están en sus casas a la espera de una solución, con lo que eso supone de involución en su desarrollo».

Desde la Fundación han asesorado a las familias para que informen a los servicios sociales del motivo que les ha llevado a que sus hijos no vayan a clase y evitar una posible denuncia en contra por absentismo escolar.

El consejero de Educación, Javier Imbroda, calificó ayer el asunto de «lamentable» después de que hayan trascendido los audios donde se puede escuchar a los profesionales gritando e insultando a la alumna. «Si se confirma, que parece que va por ese camino, me parece lamentable».

Los padres que destaparon el caso han matriculado a su hija en un centro privado, pero el resto de familias no tienen esa posibilidad y dependen de que haya un hueco en los centros públicos

Los padres de la alumna mantuvieron este pasado jueves una reunión con el delegado territorial de Educación, Joaquín Pérez, el responsable de la inspección y el inspector que tiene asignado el colegio Cervantes. «Por fin pudimos oír esos audios», afirmó el consejero, quien ratificó que «el informe de la inspección va a estar pronto» y que se adoptarán las medidas acordes con la resolución de los inspectores.

La madre de la niña de 7 años que ha destapado el caso ha publicado una carta en facebook en la que dice que el peor castigo al que se enfrentan las profesoras denunciadas será «escucharse» en las grabaciones, para añadir que a pesar de la mala experiencia «hay muchos profesionales de verdadera vocación que merecen estos puestos». También se felicita de que su hija se encuentra ahora «en un colegio nuevo maravilloso del que nunca sale con la mano mordida. Ahora es feliz. Ha dado un giro de 180 grados en todos los aspectos».

En la carta termina diciendo que han tenido «mucho tiempo para no dormir, llorar, sentirnos culpables, pedir perdón a nuestra hija y coger fuerzas para lo único que queremos, luchar para que se haga justicia. Cuando dejas a tu hijo en el colegio, esperas que sea un sitio seguro, donde como mínimo lo respeten».