José Antonio Navarro durante una de las juntas directivas de Adelquivir cuando era director gerente de la asociación
José Antonio Navarro durante una de las juntas directivas de Adelquivir cuando era director gerente de la asociación - A. H.
El Cuervo de Sevilla

Adelquivir y su exgerente, condenados por acoso laboral a una trabajadora

La asociación, por no impedir que la situación se prolongase en el tiempo, y José Antonio Navarro tendrán que indemnizar de forma solidaria a la técnica

Alejandro Hernández
El Cuervo de SevillaActualizado:

La Asociación para el Desarrollo Local de la Comarca del Bajo Guadalquivir (Adelquivir) y su exgerente José Antonio Navarro tendrán que indemnizar solidariamente con 6.251 euros a una técnica trabajadora de la asociación por «vulneración de derecho fundamental al honor, a la dignidad personal y profesional y la propia integridad física», según especifica la sentencia del Juzgado de lo Social número 9 de Sevilla.

La sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, consta acreditado «el padecimiento de la demandante que se mantuvo prácticamente cinco meses en situación de incapacidad temporal como consecuencia de la ansiedad padecida derivada de la actuación del señor Navarro, y consta acreditada la situación conflictiva en la que se prestaba actividad laboral en la que todos los trabajadores coinciden». La misma sentencia absuelve al presidente de Adelquivir, alcalde de Las Cabezas de San Juan y vicepresidente de la Diputación de Sevilla, Francisco José Toajas.

Según detalla el fallo judicial, el exgerente responsabilizó a la trabajadora de filtraciones a los medios de comunicación de informaciones sobre su gestión de 2016 a 2018 causa por la que se inició el acoso laboral que se concretó en, especifica la sentencia, «el vaciamiento de funciones, su separación y aislamiento [de la trabajadora] no solo del resto de compañeros, sino también de promotores, clientes, etc.». A lo que se suma «comunicaciones personales dirigidas a menoscabar su prestigio profesional asignando trabajos urgentes e importantes a otros trabajadores, y tratándose de una conducta reiterada en el tiempo por lo que cabe concluir que el comportamiento del señor Navarro debe ser calificado como constitutivo de acoso laboral».

En relación a la responsabilidad de Adelquivir, como empresa contratante de la técnica, la sentencia establece que debe responder solidariamente «dado que era conocedora de la situación en que se encontraba la trabajadora». Y respecto a Francisco José Toajas indica que «no puede apreciarse el comportamiento constitutivo de acoso laboral».

La trabajadora presentó la demanda judicial el 20 de febrero de 2018 suplicando que se dictase sentencia por la que se declarara que «la conducta de los codemandados es constitutiva y vulneradora de su derecho al honor y a la integridad física y moral y a la dignidad personal, y a la igualdad y no discriminación por razones ideológicas o de parentesco». La demandante pedía el cese de la «conducta vulneradora» y el abono de 10.000 euros en concepto de daños y perjuicios.

Se da la circunstancia de quela técnica es cuñada de la exalcaldesa de Lebrija y última presidenta de la extinta Macomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir, María José Fernández, que en diciembre de 2012 denunció ante la asamblea general de Adelquivir que José Antonio Navarro había sido condenado por un delito de acoso sexual a una trabajadora de la mancomunidad por unos hechos ocurridos en los años 2006 y 2007, cuando Navarro era director gerente del organismo comarcal. Por estos hechos, el demandado tuvo que presentar su dimisión como director gerente de la mancomunidad antes de que lo despidieran.

Fue a partir de ese momento, ya como gerente a tiempo completo de Adelquivir, cuando José Antonio Navarro «comenzó el proceso de hostigamiento contra una empleada de la asociación», se subraya en un comunicado enviado a ABC. En este escrito también se denuncia que el presidente de Adelquivir no ha informado de la sentencia por acoso laboral a los miembros de la junta directiva del organismo en la sesión celebrada el pasado 30 de julio en la sede de la asociación en El Cuervo de Sevilla.

Ante el fallo judicial, la trabajadora demandante ha decidido recurrir, ya que no entiende que se haya condenado a Adelquivir «y no al presidente, representante último de la asociación».