El alcalde de Coripe, Antonio Pérez (centro), en la procesión del Cristo Resucitado antes de la Quema de Judas - C. G.

Coripe SevillaEl alcalde de Coripe: «Nos han amenazado incluso con matarnos, pero solo tengo 21 nichos disponibles»

El socialista Antonio Pérez, sale al paso de las manifestaciones vertidas contra la fiesta de la Quema de Judas en la que se quemó un muñeco de Puigdemont

CoripeActualizado:

«Nos han amenazado incluso con matarnos a todos, pero tranquilos que sólo tengo 21 nichos disponibles en el cementerio», bromeaba el alcalde de Coripe, Antonio Pérez, ante la situación que provocó la elección de la imagen del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont para la tradicional Quema de Judas, fiesta con la que se da por finalizada las actividades del Domingo de Resurrección en la localidad.

Antonio Pérez no salía en la tarde de este pasado domingo de su asombro al ver la reacción de los políticos catalanes a lo que considera una fiesta «satírica».

«Ya estoy otra vez en Fiscalía», afirmaba sin entender que le dieran tanta importancia los independentistas a «lo que pasa en un pueblo que no saben ni dónde queda».

El alcalde ha invitado a Quim Torra a visitar Coripe para comprobar que «no tenemos nada en contra de los catalanes, es una fiesta con un mensaje satírico, a ver cuando lo entienden», dijo.

Asimismo aseguraba que, en realidad, Carles Puigdemont era el personaje escogido el año pasado para reencarnar la figura de Judas pero «se libró por los pelos».

Al poco de publicar ABC la noticia sobre la Quema de Judas este Domingo de Resurrección, comenzaron a sonar «tres teléfonos, no han parado en toda la tarde». El pueblo de nuevo se ha visto inmerso en la polémica especialmente cruda en las redes sociales.

El alcalde dice que no entiende cómo le dan tanta importancia a lo que pasa en Coripe: «Cómo es posible que nada menos que el Gobierno de la Generalitat se preocupe de lo que ocurre en un pueblo que ni conocen ni saben dónde está».

Por eso invitó a Torra a visitarlo. «En Coripe tenemos mucho cariño por los catalanes, de verdad que no esperaba esta reacción de los medios de allí».

Después de ver algunos de los comentarios vertidos en las redes en los que lo califican de «fascista» y «asesino», añade que «esto es una barbaridad no hay nadie más rojo que yo».

Y asegura que él no es quién elige al personaje que queman en la plaza del pueblo, «lo hacen las familias del instituto». Por eso insiste en que «es una parodia, una fiesta y aquí ha estado este año hasta una televisión holandesa para grabar un reportaje sobre la cultura española, es algo cariñoso», insiste.

Aunque, en otro sentido, opina que «este señor vive en Bélgica mientras sus compañeros están en la cárcel, eso no lo haría yo nunca».