José Carlos Mena junto al azulejo que recuerda a Manuela de Luna en la Plaza de España de Fuentes de Andalucía
José Carlos Mena junto al azulejo que recuerda a Manuela de Luna en la Plaza de España de Fuentes de Andalucía - C. G.
Literatura

«La artillera», una heroína del siglo XIX de Fuentes de Andalucía, inspira la última obra de José Carlos Mena

El arahalense ha escrito una novela sobre Manuela de Luna, una mujer fontaniega que batalló en tres grandes guerras

Fuentes de AndalucíaActualizado:

Uno de los momentos que más sobrecogieron al escritor arahalense José Carlos Mena cuando investigaba sobre la vida de la heroína de su novela «La artillera», fue aquel en el que hirieron a su marido en la batalla de Zaragoza y ella recogió sobre un pañuelo los sesos que habían quedado esparcidos por el suelo, se lo metió en el pecho junto a su bebé, y siguió disparando a los franceses que intentaban invadir su barricada.

Manuela vivió a principios del siglo XIX en Fuentes de Andalucía, fue una de esas mujeres valientes y anónimas que no figuran en los libros de historia pero no precisamente por su anodina vida.

Cuando José Carlos Mena presentó el relato de una de las batallas de Manuela de Luna para un concurso literario que se celebra en Arahal el Día de la Mujer hace cuatro años, sabía que era una buena historia pero no se le pasó entonces por la mente llegar a escribir un libro.

El relato ganó ese concurso y los componentes del jurado se quedaron con ganas de saber más sobre esta heroína del siglo XIX, originaria de Fuentes de Andalucía, poco conocida incluso en su localidad.

Precisamente, el único recordatorio que existe en el pueblo sobre su vida es una placa situada en la Plaza de España, justo al lado del Ayuntamiento de Fuentes. Dice el mensaje: «A la fontaniega Manuela de Luna por su heroica participación en los sitios de Tudela y Zaragoza en 1808».

Poco más se sabía de esta artillera excepto lo que aparece en una carta enviada desde Écija, fechada el 13 de mayo de 1809, y dirigida al duque de Medina Sidonia, Francisco Álvarez de Toledo.

En ella pedían su intersección en el reconocimiento de honores para Manuela de Luna por ser «una excelente combatiente que se distinguió bravamente en el frente de batalla», entre otras cuestiones.

Un artículo sobre esta carta, aparecida en un diario de tirada nacional, fue el detonante para que el libro hoy sea una realidad y que se presenta el próximo 11 de abril en el Ateneo de Sevilla y el 26 del mismo mes la obra estará en la Feria del Libro de Fuentes de Andalucía, localidad de la heroína.

Hasta el escritor llegó la historia desde una perspectiva periodística y se puso manos a la obra para documentarse. Así es como empieza su investigación sobre las tres batallas en las que participó la artillera, incluso buscó información sobre cómo cargar un fusil del siglo XIX, como los utilizados en la Guerra de la Independencia Española.

Manuela de Luna estaba dotada de una gran puntería, que no podía desperdiciar por otros quehaceres más propios de la mayor parte de las mujeres de la época.

José Carlos Mena no ha encontrado datos del antes o después de las tres batallas en las que participó Manuela de Luna, las de la Guerra de la Independencia Española contra los franceses, la Bailén (julio, 1808), Tudela (noviembre del mismo año) y Zaragoza (febrero, 1809).

Pero la descripción de la dureza de estas batallas ha sido el hilo conductor del nuevo libro. Se trata de una novela de apenas 200 páginas, que pone en valor a una mujer que vivió en el siglo XIX, batalló junto a su marido, incluso, en un primer momento, embarazada de su hijo.

«Es un homenaje a la figura de aquellas mujeres anónimas que fueron protagonistas de hazañas al igual que los hombres, aunque ellas no aparecen en los libros de historia», cuenta José Carlos Mena.

Y no sólo fueron atrevidas, sino más valientes. Manuela de Luna se fue detrás del marido, especializado en la carga de cañones, y parió en medio del fragor de la batalla, sola, cortó el cordón umbilical con un cuchillo, dejó al lado al niño llorando y continuó disparando. Es una de las partes más emocionantes del libro.

La portada del libro
La portada del libro - ABC

También tuvo que enfrentarse a la muerte del marido. Contar más es hacer spoiler, pero el escritor insiste en que «muchas mujeres anónimas lucharon a brazo partido en esta guerra, solas o con sus maridos» y pasaron mil calamidades para seguir adelante. De hecho, a Manuela de Luna la apresaron dos veces, la hirieron otras dos y consiguió sobrevivir.

De ahí que en la carta que fue el origen de este libro, único documento histórico en el que se basa su existencia, recuerdan que fue nombrada capitana por su heroicidad, asignándole 32 reales diarios, además de ponerle dos escudos en su brazo izquierdo con un castillo y un león y un lema que destacaba su participación en la batalla de Zaragoza y la concesión del Premio al Valor. Todo con 22 años, un niño y viuda.

Con esta novela, el autor quiere homenajear a «todas aquellas mujeres que fueron ignoradas o que pasaron desapercibidas».