Especialistas de la Guardia civil, en la joyería del crimen
Especialistas de la Guardia civil, en la joyería del crimen - Efe
SUCESOS

Los asesinos del joyero de Carmona, miembros de una banda profesional huida al norte de España

La Guardia Civil sigue la pista de tres hombres de nacionalidad rumana que escaparon por Castilla-La Mancha

SevillaActualizado:

La Guardia Civil está estrechando el cerco sobre los autores del crimen de Francisco Cintado, el joyero de Carmona asesinado en la tarde del lunes a golpes en la trastienda de su establecimiento. Fuentes de la investigación consultadas por ABC han confirmado, de hecho, que se trata de tres hombres de nacionalidad rumana componentes de una banda de profesionales muy violenta y bien organizada que han huido al norte de España en un coche oscuro. Según estas fuentes, los asesinos han escapado de Andalucía por carretera en dirección a Castilla-La Mancha, por lo que la Benemérita se mantiene en alerta en todo el territorio nacional desde el mismo martes.

Desde el primer momento, y a tenor de lo indicado por varios testigos y el «modus operandi» de los atracadores, los investigadores han manejado la hipótesis principal de una banda de extranjeros bien organizada y peligrosa, conocedores de las posibilidades de hacer un buen botín en la joyería Cintado ese mismo día en que se produjo el crimen. Varias personas de Carmona habían indicado a los guardias civiles que habían visto esa tarde por la zona de asesinato a varios hombres con grandes bolsas que se marcharon del municipio en un coche azul oscuro, probablemente de la marca Rover. Estos detalles coinciden con el hilo del que están tirando los investigadores, entre los que es absoluta la confianza en que los asesinos van a ser capturados en breve. Sí han concretado ya que se trata de un total de tres hombres.

La joyería tenía, además, tres cámaras de vigilancia. Una de ellas la arrancaron los atracadores, pero no debieron percatarse de que había dos más, que grabaron imágenes y que pueden ser claves para la investigación. De hecho, son la base de la más que probable identificación de los asaltantes. En el cuerpo del joyero, que murió a golpes amordazado y atado a una silla junto a la caja fuerte de la joyería, había signos de haber mantenido un forcejeo, por lo que también puede haber algún rastro del ADN de los atracadores que podría cotejarse con las bases de datos existentes.

Hay elementos en este crimen, además, que coinciden con los cinco atracos perpetrados en la cercana localidad de Alcalá de Guadaíra en el último mes. Dos de ellos han sido precisamente en joyerías. Uno de los asaltantes no dudó en golpear con fuerza en la cabeza al propietario. En todos los casos los asaltantes realizan la primera parte de la huida a pie, posiblemente para seguir luego en un vehículo aparcado en las inmediaciones. Uno de los atracadores de Alcalá fue detenido y ha sido puesto en libertad con cargos.