Entrada del cuartel de la Guardia Civil de Isla Mayor donde estaba destinado el sargento Cáceres
Entrada del cuartel de la Guardia Civil de Isla Mayor donde estaba destinado el sargento Cáceres - ABC
Tribunales

La Audiencia Nacional confirma la condena para el jefe corrupto de la Guardia Civil de Isla Mayor

El sargento Cáceres fue sentenciado a 14 años por hacer la vista gorda y colaborar con los narcos en un punto caliente del tráfico de drogas en el Guadalquivir

SevillaActualizado:

La Audiencia Nacional ha confirmado la sentencia que condenó a 14 años y 3 meses de cárcel al sargento de la Guardia Civil, comandante del puesto de Isla Mayor, por facilitar la entrada de hachís desde Marruecos a una organización local dedicada al tráfico de drogas. La sala de apelación ha desestimado el recurso presentado por Francisco Javier Cáceres contra la sentencia dictada por la Sección Primera de la sala de lo Penal que le condenó el pasado 5 de abril por los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización, blanqueo de capitales y cohecho.

El tribunal también impuso penas que oscilan entre dos años y tres meses de prisión y ocho años y un mes para otros tres agentes del mismo puesto y para 18 miembros y colaboradores de la organización de narcotraficantes, liderada por Francisco Antonio Rodríguez, alias «El Negro». Todos ellos reconocieron los hechos durante el juicio que se celebró en la Audiencia Nacional y aceptaron las penas que solicitó la Fiscalía Antidroga, a excepción del sargento Cáceres.

El que fuera jefe del cuartel de Isla Mayor no se sumó al acuerdo de conformidad alcanzado con el Ministerio Público. Así recurrió la sentencia por supuesta vulneración de la presunción de inocencia, error en la valoración de la prueba y falta de motivación, entre otros motivos. Sin embargo, ninguno de esos argumentos ha prosperado.

Cubrir a los narcos

En la sentencia se detalla que en abril de 2016, el sargento Francisco Javier Cáceres mantuvo contactos con el jefe de la organización criminal para ofrecerle la protección de los miembros del Instituto Armado y facilitarle la entrada de hachís a través de río Guadalquivir, llegando a un acuerdo que suponía la entrega de 6.000 euros al inicio y otros 20.000 cada vez que terminase con éxito la operación de entrada de droga.

La prueba fundamental que ha llevado a la cárcel al sargento Francisco Javier Cáceres y a los agentes Luciano Martínez, Claudio Galván y Juan Rafael Moreno fueron las conversaciones grabadas por Asuntos Internos durante meses de intensas pesquisas a lo largo de 2016.

El sumario recoge las dificultades que tuvieron los investigadores para conseguir esa prueba concluyente contra el sargento Cáceres. Gracias a los seguimientos descubrieron que se veía con El Negro en el polígono industrial La Estrella de Coria y que hablaban en el interior de su coche para evitar las escuchas.

Los agentes solicitaron a la magistrada instructora autorización para colocar un dispositivo de escuchas dentro del coche del sargento y del vehículo oficial de la Guardia Civil que tenía asignado. Y así fue cómo le cazaron. Cuando se reprodujeron en la sala del juicio las intervenciones, el sargento aseguró que estaba tratando de infiltrarse en la banda de narcotraficantes. Sin embargo, nadie de sus superiores conocía sus planes ni lo habían autorizado.