Un grupo de aficionados al mundo del parapente se han ofrecido para colaborar en la búsqueda
Un grupo de aficionados al mundo del parapente se han ofrecido para colaborar en la búsqueda - A.F.
Sucesos

Buscan por tierra y aire al anciano palmareño desaparecido desde el 25 de octubre en Las Cabezas

En el dispositivo de búsqueda, que no ha dado éxito, se han utilizado vehículos, perros, drones, helicópteros y parapentes

Alberto Flores
Las CabezasActualizado:

La gran parte de los alrededores de Sacramento, una pedanía de la localidad sevillana de Las Cabezas de San Juan, han sido rastreados de manera minuciosa para tratar de localizar a Juan Mariscal Román, un vecino de El Palmar de Troya de 84 años de edad, que el pasado 25 de octubre desaparecía de la residencia de mayores «San Juan Bautista» sin que hasta el momento se haya conseguido una sola pista de su paradero.

Las fuerzas de seguridad, que en este caso están contando con la colaboración de vecinos de la zona, están utilizando todo tipo de efectivos y medios terrestres y aéreos con la esperanza de poder encontrar a Juan. En este dispositivo de búsqueda, que está dirigiendo la Guardia Civil, se han llevado a cabo recorridos a pie por las zonas citadas; se han utilizado vehículos todoterrenos, perros rastreadores, drones y helicópteros.

Con la esperanza de poder colaborar en esta tarea contrarreloj, a la búsqueda del anciano se ha unido también un grupo de parapentistas llegados desde localidades como Los Molares, Chiclana de la Frontera, Cádiz o Granada, que han realizado varios vuelos a través de toda la comarca con el objetivo de rastrear todos los alrededores de El Palmar de Troya.

Desesperación

Todas estas tareas no han dado resultado hasta el momento, ya que no hay indicios del lugar donde puede encontrarse Juan Mariscal. Cristóbal Puerto es el director de la residencia «San Juan Bautista», donde vivía el palmareño, y de donde por razones que se desconocen salió el pasado 25 de octubre. «Desgraciadamente no tenemos ninguna novedad. No nos explicamos dónde puede encontrarse, y estamos desesperados porque no sabemos ya dónde más buscar. Es casi imposible que se encuentre en torno a esta zona, porque se ha rastreado con numerosas posibilidades».

Como es lógico, en la residencia –en la que el palmareño sólo llevaba dos meses viviendo- la noticia ha caído como un jarro de agua fría, y desde sólo unos minutos después de producirse la desaparición, comenzó una intensa búsqueda. Juan Mariscal aprovechó que la puerta del recinto se encontraba abierta debido a la ejecución de unos trabajos que estaban llevándose a cabo. «Es muy raro que alguien de su edad desaparezca tan rápidamente andando, y que no se encuentren pistas. Pensamos incluso que alguien haya podido subirlo en un coche», declara el director de una residencia que cuenta con más de dos décadas de experiencia en el cuidado de ancianos y donde aseguran que nunca habían tenido que pasar por un episodio de estas características.

Juan vestía en el momento en que se esfumó de la residencia un polo marrón claro por la parte delantera y marrón oscuro por la parte trasera, pantalón oscuro y zapatillas grises. Tal y como ha afirmado el director de la residencia «no llevaba dinero encima, y según nos ha explicado su familia, anteriormente ya se había perdido en alguna ocasión, pero afortunadamente había sido localizado poco después».