El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha sido este Domingo de Resurrección «abatido» en Coripe - C. G.
Fiestas populares

Coripe «ajusticia» este año a Carles Puigdemont en la tradicional Quema de Judas

Miles de personas se han congregado en la plaza del pueblo en un acontecimiento que ha despertado un gran interés mediático

C. González
CoripeActualizado:

El expresidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha sido el protagonista involuntario este año en la Fiesta del Judas de Coripe, la localidad sevillana que «ajusticia» cada Domingo de Resurrección a un personaje que se haya caracterizado en los 365 días anteriores por ser especialmente negativo para la sociedad española, a juicio de los organizadores de la fiesta.

Su imagen ha sido la elegida para mostrar al Judas que se ha quemado en la plaza central de Coripe, en la misma fachada de la iglesia de San Pedro. De esta manera, la localidad cumplía con la tradición de abatir a escopetazos y quemar esta figura para clausurar la celebración de la Semana Santa. No hay que olvidar que se trata de una Fiesta proclamada de Interés Turístico Nacional.

La figura con la imagen del expresidente catalán llevaba desde su típico traje oscuro, su pelo, un lazo amarillo y una estelada haciendo las veces de una capa del personaje. Ha llegado a la Plaza de San Pedro en una comitiva encabezada por gigantes cabezudos y precedida por la Agrupación Musical de Coripe tocando diana para avisar a los vecinos.

Después de rodear la plaza, los portadores del muñeco lo han colgado de una higuera, como manda la tradición, antes de ser objeto de decenas de disparos de salva que finalmente han provocado la quema, momento en el que cientos de personas concentradas en el lugar han ovacionado a los participantes.

Los mismos escopeteros que han realizado los disparos han sido los que han acompañado la procesión del Cristo Resucitado durante casi dos horas sin dejar de disparar a lo largo de todo el recorrido.

Si el año pasado, la figura de Ana María Quezada, la asesina confesa del niño Gabriel trajo no sólo polémica, sino incluso una denuncia ante la Fiscalía por el Movimiento contra la Intolerancia, este año los ecos de la fiesta pueden llegar bastante más lejos.

Televisiones de varios puntos de España, e incluso un canal holandés, han estado hoy en Coripe, que ha multiplicado, y bastante, sus 1.300 habitantes durante varias horas, mientras se celebraba la fiesta.

El muñeco ha quedado finalmente reducido a cenizas en cuestión de minutos. Y los vecinos que desde primera hora se acercaban a la Plaza de San Pedro, recordando lo ocurrido el año pasado, no han dejado de reivindicar la continuación «de nuestra tradición».

Y todo en el marco del Domingo de Resurrección de Coripe, uno de los días más importantes para la localidad con la tradición del Judas, una cita en la que, para la ocasión, se recrea el Huerto de los Olivos, en la misma fachada del Ayuntamiento, por el que pasa la procesión del Cristo Resucitado organizada por la parroquia de San Pedro. Una vez finalizada es cuando tiene lugar la Quema del Judas.

La fiesta tuvo tanto eco el año pasado que el alcalde de Coripe, Antonio Pérez, y su concejala de Festejos, Irene García, tuvieron que declarar ante la Fiscalía imputados por un presunto delito de odio.

Los dos denunciados se enfrentaban a un presunto delito que podía suponer una pena de prisión de hasta cuatro años, pero tras declarar ante el juez, la causa quedó archivada.

El edil explicaba entonces que «se ha pasado por fin un trago importante, porque por encima de la acusación contra mi persona, está el hecho de que la imagen de mi pueblo podía salir dañada, que afortunadamente no ha sido así», aunque la denuncia fue finalmente archivada.

El alcalde ha acompañado la procesión con el bastón de mando municipal y, al terminar la fiesta declaraba que el próximo año estará, posiblemente, como costalero ya que es su último mandato. Para las elecciones del 26 de mayo va en cuarto lugar en las listas municipales que el PSOE presenta en la localidad.

Desde primera hora de la mañana, el pueblo recibía las visitas normales de estas fiestas, aunque había algo de expectación por lo ocurrido el año pasado. Este día acuden al pueblo vecinos que viven repartidos por distintos puntos de la geografía española. En la Plaza de San Pedro se instala una caseta grande y el escenario para continuar la fiesta una vez pasa la Quema del Judas.