Corredor Verde del Área Metropolitana de Sevilla
Corredor Verde del Área Metropolitana de Sevilla - ABC
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El Corredor Verde Metropolitano, un nexo entre la ciudad y el campo

Municipios cercanos a Sevilla unidos por caminos rurales en los que hacer una escapada de fin de semana. Una ruta de senderismo, naturaleza y tapa

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La ciudad crece al ritmo del claxon y el cemento. Aumenta el ruido en detrimento del descanso y aparecen los primeros que sufren nomofobia, ansiedad o adicción al trabajo. Parece que no hay espacio entre los bloques de edificios y el aire se condensa lento sobre el asfalto. Pero afuera, unos kilómetros más allá de cada barrio, el Corredor Verde Metropolitano, que es el más extenso de Andalucía, le hace un nudo a Sevilla y toda una red de espacios rurales se reparte sobre el terreno.

El campo, entonces, llega a la ciudad y viceversa. En total, encontramos 68 kilómetros donde senderistas, ciclistas y caballistas entran en contacto con la naturaleza a través de los caminos que conectan a más de diez municipios. Áreas de descanso, paisajes de cultivo, vías pecuarias y suaves pendientes para una escapada de fin de semana.

La ciudad se hace campo

Hubo un tiempo en el que los viajes eran largos y en calesa. Los caballos de los coches no estaban en el motor, sino que eran purasangre, y había un mundo entre lo rural y lo urbano, entre un pueblo y el siguiente. Como si de una vuelta a los orígenes se tratase, el Corredor Verde Metropolitano es una alternativa para el transporte.

Sevilla, Castilleja de la Cuesta, Camas, Santiponce, San Juan de Aznalfarache, Mairena, Gelves, Palomares del Río, Dos Hermanas, Los Palacios y Villafranca y Alcalá de Guadaíra quedan unidas por un hilván color rama con el que la capital se descongestiona.

Encontramos dos tramos bien diferenciados, una multitud de rutas que pueden consultarse en la página web de la Junta de Andalucía y algunos puntos de interés que merecen una mención especial. El Río Guadaíra se acerca al Guadalquivir entre Dos Hermanas y Coria, y un trayecto que parte del Puente del V Centenario nos lleva dando un rodeo hasta La Corchuela. Este parque cuenta con merenderos, pinares de gran frondosidad y zonas recreativas. A pesar de su riqueza paisajística, las buenas condiciones que presenta y su cercanía a algunos de los principales núcleos urbanos, no se producen aglomeraciones de personas y el entorno conserva la quietud propia de la campiña.

En San Juan de Aznalfarache, el Parque Valparaíso se bifurca y a través de él podemos llegar hasta Gelves después de casi seis kilómetros. El Parque del Pandero, por su parte, está en la falda del Aljarafe y posee un acueducto románico desde el que se aprecian animales en libertad.

También resulta interesante la parada en Coria del Río, donde se ha de cruzar hacia la otra orilla en la barcaza para continuar el recorrido y enlazar, de nuevo, con la zona cercana a Dos Hermanas. En la margen izquierda, la Dehesa La Atalaya es otro de los lugares preferidos por quienes realizan actividades deportivas.

Barcaza que cruza el Guadalquivir en la zona de Coria del Río
Barcaza que cruza el Guadalquivir en la zona de Coria del Río

Otra posibilidad entre las numerosas opciones para caminar al aire libre por el área metropolitana la encontramos en Alcalá de Guadaíra. Entre el Puente del Dragón y la Universidad Pablo de Olavide, los descansaderos del Rialaje y de Trujillo resultan destinos obligatorios para los que han decidido recorrer el camino al completo. Se le conoce como la Puerta Verde: casi 17 kilómetros de patrimonio natural a la vista de nuestras azoteas.

Además, en esta arenga de matas, sendas y riachuelos, cabe destacar a otros parques periurbanos de Sevilla, como el Alamillo o el Parque del Guadaíra. En definitiva, todo un conjunto de coladas, senderos, arboledas e intersecciones que acercan a pie unos municipios con otros.

El dueto del paseo y la tapa

Unos prefieren el mantel, la nevera y el picnic y otros la madera del merendero. Algunos optan por la barbacoa, mientras que hay quien se decanta por las ventas. El mosto en esta época del año es uno de los grandes atractivos en la gastronomía autóctona de la zona y son muchos los que caminan por el corredor buscando una bodega donde catar el elixir ácido del Aljarafe.

Los tomates de Los Palacios, las aceitunas nazarenas, los albures corianos o los arroces de la marisma son algunos de los grandes emblemas. Y hay todo un emporio de restaurantes cercanos al Corredor Verde Metropolitano donde probar estas recetas. El dueto del paseo y la tapa es quizá la alternativa más aclamada para el sábado y el domingo.

Las barcas que cargan las redes para atrapar camarones en Coria del Río se mecen frente a la terraza de Sevruga, el fogón más conocido de la localidad. En la Carretera de la Isla, cerca del Parque de La Corchuela, el arroz con pato de Casa Cachopo que prepara la familia de Paco Cabrera, impulsor de La Bienal de Flamenco, es un destino turístico de por sí. También se suman a esta breve ruta del paseo y la cuchara la Venta El Carrito, en Alcalá de Guadaíra, donde se combate el invierno con el calor de las brasas; el Ventorrillo Canario, que es la primera parada tras visitar las ruinas de Itálica; o la Venta de Los Conejos y su amplia oferta de guisos cortijeros.

Antes de que el campo se vaya

En el área metropolitana están empadronadas más de un millón y medio de personas, contando también los habitantes de la capital. Las urbanizaciones le han ganado espacio a lo que antes fue terreno salvaje o tierra de cultivo y en el año 2011 se configuró este corredor ante las amenazas de la urbe. Los últimos datos ofrecidos por el padrón municipal reflejan un trasvase de población de la capital a otros núcleos urbanos cercanos. Por eso este trazo verde que nos rodea es cada vez más necesario. El último resorte antes de que el campo se vaya.