Carles Puigdemont y el agricultor de Arahal que consiguió hacerse una foto ante el Parlamento europeo
Carles Puigdemont y el agricultor de Arahal que consiguió hacerse una foto ante el Parlamento europeo - ABC
Arahal

La curiosa historia de la foto que se hizo un agricultor de Arahal con Puigdemont ante el Parlamento europeo

Un vecino que se encuentra de vacaciones en Bruselas asegura que reconoció al europarlamentario «por sus pelos»

C. González
ArahalActualizado:

Se llama Francisco González, es un agricultor de Arahal, y este pasado miércoles dando un paseo en sus vacaciones por Bruselas se acercó solo a ver la sede del Parlamento europeo donde coincidió en la puerta con Carles Puigdemont. Sin pensarlo, se acercó, habló con él y le pidió hacerse una foto.

Francisco González está de vacaciones en Bruselas desde el 27 de mayo. En la tarde del miércoles una vez llegó al hotel, quiso salir para hacer la ruta que al día siguiente va a recorrer este jueves con su familia para llegar hasta la estación centro de la Plaza de Europa donde han cogido un autobús que los llevará de excursión a Brujas (Bélgica).

Dice que había escuchado estos días en los informativos, después de las elecciones del pasado domingo, que los políticos estaban en el Parlamento y él tenía muchas ganas de conocer el emblemático edificio.

Así que, con su natural osadía, cuando ya venía de vuelta al hotel, se bajó del metro en la estación cercana a una parada de autobús, «la del 54» que lo llevaría directamente a la sede central donde se deciden la política común.

El agricultor cuenta que estaba paseando por los alrededores y vio un grupo de «personas con traje». Tardó poco en reconocer a Carles Puigdemont «por sus pelos». Pasó de largo, pero pensó, «me voy a volver, ¿que va a pasar?», se preguntó. Y dicho y hecho. Lo saludó y le preguntaron de dónde era: «soy español», momento en el que comenzaron a reírse.

En las presentaciones estaban, cuando Francisco quiso seguir concretándoles que era de Andalucía, de un pueblo de Sevilla. «Entonces pensé que había metido la pata porque como hay siempre ese rifirrafe entre andaluces y catalanes, pero no, fueron muy amables», explica el arahalense. Y, como siguieron interesándose de qué lugar era, él nombró a su pueblo Arahal «aunque no lo conocían».

Le preguntaron si lo habían dejado entrar en el Parlamento. Les explicó que estaba de vacaciones y había venido a dar una vuelta para ver el Parlamento de cerca. Y, con ironía, uno de los que acompañaban a Puigdemont le preguntó si lo había dejado entrar en el Parlamento. Pero Francisco ni siquiera lo había intentado y así se lo dijo.

De hecho, este grupo de políticos catalanes seguramente estaban en la puerta porque este pasado miércoles Carles Puigdemont y Toni Comín habían intentado acreditarse para poder entrar en el edificio y no los dejaron hasta que las autoridades españolas certificasen que cumplían los requisitos legales requeridos.

La casualidad quiso que el agricultor arahalense se los encontrara justo en la puerta, sobre las seis y media de la tarde, cuando salían del edificio. Añade que fueron «muy amables» y que hablaron del tiempo, «dicen aquí hace mucho frío pero no hace ninguno», les dijo Francisco. No dudó en pedirles que le echaran una foto con Puigdemont, como si de una atracción turística se tratara, algo que hicieron sin problemas.

Y él les agradeció su amabilidad al despedirse diciéndole: «encantando de conocerlo y duro, pelee por ello». Al alejarse, mandó la foto a unos amigos agricultores de Arahal que no podían acabar de creerlo. Francisco González para que no tuvieran la más mínima duda, les envió también su ubicación. Efectivamente estaba junto al Parlamento Europeo. Y dice que es una anécdota que se traerá de su viaje.