Una de las vistas de Marchena, que acogerá unas jornadas sobre los judíos y sefardíes apellidados De Marchena
Una de las vistas de Marchena, que acogerá unas jornadas sobre los judíos y sefardíes apellidados De Marchena - C. G.
Jornadas

Descendientes de judíos de todo el mundo y apellidados con el nombre de Marchena se reúnen en la Campiña

Actualmente, en torno a un millón de personas repartidas entre Holanda, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Estados Unidos o Perú se apellida De Marchena

C. González
MarchenaActualizado:

La asociación Be Sepharad-Legado Sefardí ha organizado junto con el Ayuntamiento de Marchena las «Primeras Jornadas por la Memoria Judía y Sefardí de Marchena», que tendrán lugar los próximos 23 y 24 de agosto. Con estas jornadas, Marchena da la bienvenida a los miembros de la familia De Marchena, descendientes de los judíos y criptojudíos de la localidad que hoy se encuentran dispersos por el mundo.

Recientemente se ha cumplido un año desde que Kenneth de Marchena, holandés de origen judío, visitara el municipio sevillano que da nombre a su apellido. El holandés, nacido en la isla holandesa de Curazao, investigó durante muchos años las raíces de su pasado sefardí e intentó reconstruir el árbol genealógico de los De Marchena.

Entonces, se propuso visitar la tierra de sus antepasados judíos antes de que fueran expulsados de España en 1492. A partir de ese momento, el apellido De Marchena, junto al de otras familias judeoconversas que huyeron desde Sevilla a Portugal y Ámsterdam, se extendió por todo el mundo, sobre todo por América. De hecho, la isla donde nació Kenneth es el primer asentamiento hebreo del continente americano.

Actualmente, en torno a un millón de personas repartidas entre Holanda, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Estados Unidos o Perú se apellida De Marchena. Señal de que descienden de una de las familias más importantes e interesantes de estos criptojudíos, también llamados marranos, que se convirtieron forzosamente al cristianismo tras la expulsión.

A raíz de la visita de Kenneth a Marchena, Pepa Rull, fundadora de la asociación Be Sepharad-Legado Sefardí e impulsora de esta iniciativa, comenzó unas investigaciones que han resultado ser realmente interesantes y reveladoras para el legado de los judíos conversos y de la propia localidad.

Según Pepa Rull, «los judíos fueron una minoría procualificada que ocuparon posiciones importantísimas tanto en la administración, como en la estructura económica, educativa, científica», en definitiva, fueron artífices de lo que somos hoy. Aun así, todavía es una realidad bastante desconocida y, por eso, esta asociación persigue que «se conozca y se rescate la cultura judía y sefardí».

De ahí que se dedique a organizar actividades educativas y culturales para difundir la historia, memoria y legado cultural y gastronómico de los judeoespañoles y sefardíes.

Pepa Rull
Pepa Rull - ABC

El estudio relativo a la historia de los judeoconversos y criptojudíos de Sevilla y su provincia se ha llevado a cabo mediante el análisis de diversas fuentes primarias, así como de la diáspora y tradición oral de miembros de la familia De Marchena. Si bien aún está incompleto, pero ya ha desvelado la importancia que tuvieron los judíos en momentos cruciales de la historia de España, de Andalucía y de la propia Marchena, desde finales del siglo XV.

La organización quiere hacer extensible estas jornadas no sólo a todos los ciudadanos de Marchena, sino al resto de las localidades limítrofes y España. Porque en definitiva se trata de «dar la bienvenida a miembros de la familia De Marchena en su vuelta a casa».

A través de estas jornadas, los asistentes descubrirán sus raíces viajando al pasado y se acercarán a una etapa histórica todavía bastante desconocida, por medio de experiencias culturales de temática judía y sefardí. Pepa Rull está convencida de que este primer encuentro es solo el principio.

«Los contactos empezaron con Kenneth, con los miembros de la familia De Marchena, pero tenemos todo un camino por delante para restituir la memoria y para que estos descendientes de ancestros que vivieron en Marchena se reencuentren».