Expositor de una empresa de la comarca en la Feria del Mueble de Zaragoza
Expositor de una empresa de la comarca en la Feria del Mueble de Zaragoza - ABC
ÉCIJA

Se dispara la venta fuera de España de los muebles fabricados en Écija, que crece a un 10 por ciento anual

Las empresas de la comarca presentan sus diseños en las ferias de Frankfurt y Stuttgart y trabajan ya con una marca con denominación de origen

ÉCIJAActualizado:

Alrededor de dos empresas históricas del mueble y la madera de Écija, las extintas Tady e Insol, se generó en torno al año 2000 una fértil actividad industrial que dio lugar al nacimiento de un centenar de negocios en el sector y miles de empleos en la comarca de Écija. El crecimiento continuó hasta 2007, cuando se batieron récords de facturación y la Asociación de Empresas de la Madera y el Mueble de la Comarca de Écija (Aemmce) contaba con más de 70 empresas asociadas.

Pero justo al finalizar ese año, el mercado empezó a sufrir los primeros efectos de la crisis y en 2010 comenzó una debacle que acabó con la mitad del empleo que generaba el sector y provocó el cierre de una treintena de empresas asociadas a Aemmce hasta llegar a las 40 actuales.

Nuevo enfoque

La crisis obligó a repensar el negocio y a «centrarnos en el objetivo de no perder más empresas, por lo que pusimos el enfoque en el área comercial y aumento de las ventas», explica a ABC Provincia Juan Manuel Pérez, gerente de la asociación comarcal. Así, contactaron con grandes cadenas y abrieron vías inexploradas de comercialización, como la venta a través de internet y la exportación.

Gracias a ello, muchas empresas han sobrevivido para ver llegar las primeras señales de recuperación en 2014, año desde el que se registra un crecimiento de hasta un diez por ciento anual.

En la actualidad, las empresas del mueble y la madera de la comarca (el 80 por ciento radicadas en Écija), tanto asociadas a Aemmce como no, generan alrededor de 800 empleos en subsectores como los muebles de hogar, de cocina, descanso, oficina, tapizado o arte y decoración.

Todas aprovechan estos aires benéficos para seguir expandiéndose a través de tres líneas : la mejora en el diseño y marketing, la exportación y la venta por internet. Así, una decena de empresas de Aemmce introduce desde hace años sus productos en mercados de todo el mundo: desde los cercanos de la UE o Marruecos, hasta América del Norte y Sur o los países árabes.

A la cabeza de todas ellas se sitúan las ecijanas Grupo Somg y Nevaluz, ésta última con presencia en cuatro continentes. Nevaluz nació fabricando persianas de madera y hoy en día es un referente en el sector nacional e internacional, con delegaciones en Écija, Valencia, Portugal, México y Perú y una media de 200 trabajadores.

Un «colchón» en la crisis

Arnaud Plaire, responsable del departamento Internacional de Nevaluz Sevilla, explica que la empresa exporta cortinas, stores, mosquiteras y toldos, ya sea confeccionados y listos para ser instalados, semiconfeccionados o en kit para su venta en grandes superficies.

Según Plaire, la exportación ha servido de «colchón» durante la crisis, de modo que en la actualidad supone el 30% de su producción, lo que explica su reciente presencia en ferias internacionales como las de Frankfurt o Stuttgart. De cara al futuro, trabajan en la puesta en funcionamiento una tienda on line y el desarrollo de nuevos productos, como el nuevo sistema de toldos que introducirán en breve en Europa.

Por su parte, el Grupo Somg, vinculada al mobiliario de descanso, trabaja con los principales operadores comerciales del sector en España, Francia (incluidas Islas Martinicas o Reunión) y Portugal, así como Bélgica, Inglaterra o Argelia, donde introduce productos de sus cuatro marcas: Somisur y Lanuit, con una línea de somieres y colchones; y Gremocar y Movireb, especializadas en tapicería.

Con más de 30 años de trayectoria y unos 200 trabajadores, esta empresa familiar es una de las más antiguas de Écija, y tiene un alto nivel de producción que ronda la cifra de los 400 colchones, 150 sofás y 2.000 somieres y canapés diarios.

Tal y como reconoce su director adjunto, José Manuel Jiménez, desde el inicio la empresa se orientó a la exportación, aunque los esfuerzos se han redoblado en los mercados exteriores en los seis últimos años hasta alcanzar el 20 por ciento de su producción. «La crisis nos ha hecho ver que no podemos abandonar la exportación», afirma.

Aunque opina que la crisis ya ha tocado suelo, advierte de que «sigue habiendo mucha incertidumbre por la inestabilidad política o de las ventas». «Eso nos hace dudar de si la recuperación va a ser estable», dice.

Mejoras en los polígonos

No son sin embargo las únicas empresas de la comarca que han calado en mercados extranjeros; otras firmas como Muebles Rudeca, fabricante de muebles de hogar, exporta desde hace varios años a pesar de su menor trayectoria comercial.

También es el caso de Tapizados Gabe, dedicada desde 1968 a la fabricación y venta de muebles tapizados, cuya línea de exportación se encuentra en expansión. Otro claro exponente es la empresa de artesanía en madera Woodart, que intenta abrirse mercado en los países del Golfo Pérsico.

En contraste con la buena sintonía que existe con los mercados extranjeros, el sector mantiene una serie de reivindicaciones históricas dirigidas a impulsar el funcionamiento de las empresas a nivel local.

Entre ellas, destacan la necesidad de crear una entidad de conservación en la zona de los polígonos de La Campiña (donde se ubican la inmensa mayoría) para resolver los problemas de mantenimiento y seguridad; la solución de trabas que impiden la licencia de apertura en algunas calles de estos polígonos o el arreglo definitivo de la carretera de acceso a la zona industrial.