Así quedó uno de los últimos cajeros explosionados en la Comunidad Valenciana el pasado mes de octubre
Así quedó uno de los últimos cajeros explosionados en la Comunidad Valenciana el pasado mes de octubre - Las Provincias
Sucesos

Explosiona un artefacto para robar el cajero de una sucursal bancaria de Écija

Los Tedax acuden a la oficina para investigar el material empleado por un ladrón, que no consiguió llevarse el dinero

SevillaActualizado:

Un individuo ha intentado reventar un cajero automático de una sucursal de Écija este domingo al mediodía. El método utilizado ha sido poco discreto y no ha tenido éxito porque no ha conseguido su propósito. Según han confirmado fuentes policiales a ABC, el autor del asalto fallido usó algún tipo de artefacto explosivo que está siendo analizado por un equipo Tedax de Sevilla.

La explosión se ha registrado sobre la una de la tarde. Ha sido de poca intensidad pero ha sucedido en la calle del Conde, en el centro de la localidad y a una hora en la que había vecinos paseando por las inmediaciones. Ha sido uno de esos testigos el que ha dado la voz de alerta al centro coordinador de emergencias 112.

Tras explosionar el artefacto, el individuo ha huido en un vehículo según han declarado los testigos. Por ahora no se han producido detenciones. La Policía Científica ha acudido por la tarde para tomar muestras en el cajero. Los agentes analizarán también las imágenes de las cámaras de seguridad para tratar de identificar al autor.

El método del gas inflamable

Este sistema de reventar los cajeros haciéndolos saltar por los aires ha sido usado recientemente en tres robos ocurridos en la Comunidad Valenciana. En todos ellos, los ladrones consiguieron su propósito. La suma total de dinero sustraído en esos palos supera los 30.000 euros. Si bien, en todos los casos los daños fueron muy superiores a los registrados este domingo en la oficina de Écija; lo que da una idea de la poca potencia del artefacto empleado.

En 2017 caía en Jerez una banda, con ramificaciones en Sevilla, que se dedicaba al asalto de cajeros usando gas de acetileno. Los ladrones lo inyectaban con tubos de goma a los cajeros. Después utilizaban unas varillas conectadas a una batería de coche como detonante.