El pequeño Nico sufre leucemia linfoblástica aguda desde que tenía cuatro meses - C. G.
Solidaridad

Una familia de Paradas busca una médula compatible para el pequeño Nico, de tan solo seis meses

Hace dos meses le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda; su hermano de 9 años se ha sometido a una prueba de compatibilidad, pero ha resultado negativa

ParadasActualizado:

Este niño es Nico Lara Godoy, tiene solo 6 meses y, sin quererlo, se ha convertido en un auténtico superman apenas ha empezado a vivir. Hace poco más de dos meses le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda.

Su familia, originaria de Paradas, pelea junto a él buscando al donante de la médula compatible para un trasplante. Pero los expertos sanitarios creen que poner cara a estas enfermedades debe servir para que aumenten las donaciones de manera que acaben no siendo necesarias estas campañas individuales.

La familia ha iniciado una campaña por las redes sociales, cuando el pequeño está a punto de comenzar su segundo ciclo de quimioterapia. Nico es un rubio risueño, segundo hijo de José Manuel y Ana, una joven pareja que acababa de llegar a Melilla, un nuevo destino militar del padre.

El pequeño había pasado hacía poco una bronquitis pero no acaba de estar bien, explica la familia. Lo volvieron a llevar al médico que, en principio, «no vio nada raro», pero el niño empeoraba cada día. Cuando llegaron de nuevo a la consulta, Nico ya presentaba signos de hinchazón en todo el cuerpo.

Una analítica de urgencias descubrió las razones de su malestar, fue entonces cuando la familia recibió el peor de los diagnósticos: leucemia linfoblástica aguda. Nico tenía entonces sólo cuatro meses y el estado de la enfermedad estaba «muy avanzado, era muy grave».

Al desaliento ante una noticia de este tipo prosiguió la lucha para soportar los 77 días que a Nico le esperaban en la UCI del Hospital de Málaga, hasta donde lo llevaron en un avión preparado como unidad médica después de realizarle una transfusión de sangre con el objetivo de que aguantara el viaje.

Y lo hizo, soportó el traslado y el ingreso hospitalario de más de dos meses. Apenas despertaba, mostraba una sonrisa. Al otro lado de las puertas de la UCI, sus padres ya buscaban una solución y ponían sus esperanzas en el hermano de Nico, Alejandro, que con 9 años se ha sometido a la prueba para donar la médula a su hermano. «Ahora está muy triste porque no ha podido ser, no es compatible», dicen.

La familia ha vuelto a Sevilla y todo gira ya alrededor de las atenciones médicas que requiere la enfermedad de Nico. Cambio de colegio, esfuerzo por sacar buenas notas, ayuda de toda la familia. Esta semana el pequeño vuelve a someterse al segundo ciclo de quimioterapia y así tiene que seguir mientras no encuentren una médula compatible.

Por eso, el objetivo es ahora lanzar un llamamiento a la sociedad para encontrar un donante compatible. Hoy la historia tiene nombre y circunstancias propias, la de Nico y su familia. Pero para el doctor José Pérez Bernal, director de Trasplantes del Colegio Médico de Sevilla, ponerle cara debe servir para concienciar a la sociedad de que cada vez sean más los donantes apuntados en la Red Mundial de Donantes de Médula (Redmo). Y por tanto «haya más posibilidades de encontrar un donante compatible genéticamente con el enfermo».