El pequeño murió en el centro de salud de Burguillos donde fue evacuado de urgencia - EFE
Sucesos

La Guardia Civil investiga el disparo de un cazador italiano que alcanzó al niño muerto en Burguillos

El pequeño, de cuatro años, cayó en una montería organizada en un coto privado y a la que asistía junto a su padre

SevillaActualizado:

Un niño de cuatro años, vecino de Écija, moría este sábado al mediodía en el centro de salud de Burguillos donde había sido trasladado de urgencia desde un coto privado que está a unos doce kilómetros. El pequeño había sido alcanzado por un disparo en mitad de una montería que se estaba desarrollando en la finca La Lapa. Durante dos horas, los facultativos intentaron reanimar al pequeño, pero no fue posible. Sobre la una se certificaba la muerte y poco después la noticia saltaba a los medios a través de un comunicado del centro coordinador de emergencias 112.

La Guardia Civil, que también había sido alertada por el 112, se personó en la finca. Su equipo de Policía Judicial del puesto de La Rinconada abría una investigación y el juzgado en funciones de guardia de Sevilla decretaba el secreto de sumario. Los agentes partían de una única hipótesis y es que el pequeño había recibido un disparo perdido. Fuentes próximas a la investigación confirmaron a ABC que el pequeño se encontraba en la montería acompañando a su padre. El disparo salió de la escopeta de otro tirador que participaba en la cacería. Se trata de un ciudadano italiano que fue interrogado por los agentes.

La finca La Lapa tenía organizada para este sábado una cacería de jabalíes y había ofertado 25 puestos a 350 euros cada uno. Se trata de un coto privado que se alquila para estos eventos y que ocupa una vasta extensión de terreno que abarca los términos de Guillena y Burguillos, en un enclave natural privilegiado en las estribaciones de Sierra Morena.

El cuerpo del pequeño fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la práctica de la autopsia. El padre es voluntario de Protección Civil y trabaja en una empresa de seguridad; además tiene un establecimiento de copas en Écija. Fuentes cercanas a la familia del pequeño señalan que está destrozado. Lo que no ha trascendido por ahora, dado el secreto de sumario, es cómo se produjo el accidente. Si el pequeño se encontraba en el puesto con su padre o si el disparo ocurrió en una zona alejada a los puntos donde se abaten las presas y por tanto fue una negligencia del tirador italiano.

La controversia

Fuentes del Instituto Armado consultadas por ABC confirman que la normativa andaluza en materia de cacería no prohíbe la asistencia de menores a este tipo de actividades como espectadores o acompañando a las familias que participan en la parte más lúdica de de la cacería como el almuerzo posterior; si bien, sí está restringida su participación directa como cazadores o acompañantes en los puestos y nunca pueden empuñar un arma por debajo de los 14 años.

Desde la Federación Andaluza de Caza explican a ABC que los eventos que se organizan en torno a una cacería como la junta de carnes (donde se reúnen las piezas abatidas sobre una alfombra) o los almuerzos se montan en espacios bastante alejados de los puestos para evitar que un disparo alcance a los asistentes. Si bien, detallan que en este caso en concreto carecen de información directa sobre qué ha podido ocurrir porque al tratarse de un coto privado, está fuera de la federación y de sus competencias.

Esta organización representa los cotos sociales, que arriendan los cazadores para la práctica de su actividad. Un portavoz de la federación sí subrayó que en las cacerías que ellos organizan «está terminantemente prohibido» el acceso a menores de 14 años a los puestos y al espacio donde se caza. «Y menos con cuatro años».