El municipio de Herrera lleva tres años sin que se produzcan robos en el campo en la época del verdeo
El municipio de Herrera lleva tres años sin que se produzcan robos en el campo en la época del verdeo - Efe
Agricultura

Herrera, el pueblo de la provincia de Sevilla donde no se producen robos en el campo en época del verdeo

Este municipio de la Sierra Sur tiene un récord que muchos desearían: en temporada del verdeo han logrado que no se robe ni una sola aceituna en las fincas

C. González
HerreraActualizado:

Herrera, localidad de la Sierra Sur sevillana, tiene un récord que alegra cada año a sus agricultores. En temporada de verdeo se producen cero robos en el campo. Esto no era así hace tres años, cuando en una sola campaña se podían registrar hurtos continuados que mantenían en un sinvivir a los olivareros.

Es la cuarta campaña en la que se pone en marcha un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y las dos cooperativas de la localidad para ponerle «puertas» al campo.

En Herrera, el olivar es la actividad económica principal. Hay plantadas unas 5.200 hectáreas de tierra de olivos, de las que el 70% es de regadío. En el pueblo, de apenas 6.500 habitantes, hay dos cooperativas importantes, Agropecuaria Herrera y La Purísima. Por ambas pasan casi 30 millones de kilos de aceitunas por campaña, una media de 22 millones en la primera citada, y 5 en la segunda (en año de buena producción duplican esta cifra).

Pero en la localidad, al igual que pasa por los alrededores, llegando septiembre, los robos de aceitunas son continuos y, ya de paso, los dueños de lo ajeno se llevaban todo lo que pueden vender, como tuberías, contadores, aperos del campo o partes diferentes de los sistemas de riego. «Los años en los que el precio de la aceituna era alto, hubo muchas incidencias de este tipo», cuenta Jesús Juárez, presidente de la Cooperativa La Purísima y de la comunidad de regantes de Herrera.

Los agricultores temían que llegara la campaña porque el fruto que cada año les cuesta tanto sacar adelante desaparecía en unas horas. Por eso, después del convenio de colaboración entre las partes citadas, «ya solo preguntan si habrá vigilancia este año», dice Juárez quien asegura que «la vigilancia nos aporta tranquilidad a todos».

Dicho convenio ha implicado a todas las partes interesadas. El Ayuntamiento de Herrera, con su alcalde Jorge Muriel (PP) al frente, aporta 24.000 euros de subvención a repartir entre las dos cooperativas que, esta semana, ya han contratado la seguridad del campo mientras dure la campaña.

Esto se suma a la vigilancia que realizan los guardas rurales, figura recuperada durante el primer mandato de Muriel. «Jorge se comprometió en su primera campaña electoral a poner en marcha de nuevo esta figura y, en cuanto accedió al cargo, empezó a trabajar en el tema junto con las cooperativas del pueblo», explica el presidente de Agropecuaria Herrera, Gabriel Cabello, la cooperativa mayor del pueblo que cuenta con 580 socios. Este agricultor además es, en la actualidad, presidente de Agrosevilla y presidente sectorial de la aceituna de mesa de la Federación de Cooperativas Agroalimentarias.

El aumento de vigilancia en el campo se puso en marcha por primera vez en 2016 y «en los dos primeros años hubo conatos de robos que fueron detectados a tiempo», cuenta Cabello. Pero ya el año pasado, avisados los ladrones de que en Herrera era más difícil robar, «ni siquiera lo intentan». Por lo que en las juntas locales de Seguridad Ciudadana el tema se pone sobre la mesa pero solo para satisfacción de los responsables municipales y admiración de las fuerzas del orden porque «esto no ocurre en ninguna localidad».

Esta semana ya se ha llevado a cabo por parte de las dos cooperativas la contratación de esa vigilancia privada porque en dos o tres días abrirán los puestos y comenzará la campaña de verdeo. La vigilancia se mantiene hasta que no acaban de recoger las aceitunas de molino que entra a raudales en las dos cooperativas para comercializarse en países de todo el mundo.