La joven Miriam Luque es trenzadora equina, una afición que aprendió de forma autodidacta
La joven Miriam Luque es trenzadora equina, una afición que aprendió de forma autodidacta - Amparo Benzal
Lora del Río

La joven Miriam Luque es trenzadora equina, una afición que aprendió de forma autodidacta

«Me están demandando que enseñe lo que sé e incluso me han llamado desde Madrid para que dé formación allí», asegura esta loreña

Laura Garrido
Lora del RíoActualizado:

El arte de trenzar a los caballos en Lora del Río lleva nombre de mujer, el de la joven Miriam Luque, quien, a sus 21 años recién cumplidos, está viendo cómo algo que empezó como una simple afición que practicaba en su pueblo, ha traspasado los muros de su Lora natal y le está abriendo puertas por toda Andalucía y fuera de ella.

La loreña comenzó a trenzar hace unos cinco años, aprendiendo de forma autodidacta, viendo tutoriales y practicando con su yegua. Sus amigos y conocidos le pedían que peinara a sus caballos para las ferias y romerías.

Un día decidió publicar sus trabajos en redes sociales y desde entonces está viviendo un auténtico sueño. Caballos en Sevilla, Huelva y Málaga han lucido sus trenzas. Y hasta desde Cáceres le han llegado peticiones para que trenzara a un caballo exclusivamente para una sesión de preboda.

Amante de los animales, Miriam monta a caballo desde que tenía siete años, forma parte de la Asociación Andaluza de Monta a la Amazona, y está en la cuadrilla del rejoneador Jero Vázquez.

«Desde que tengo uso de razón, pienso en los caballos», comenta esta joven loreña ilusionada a la par que impresionada por lo rápido que ha sido todo, en menos de un año, y asimilando aún lo que está viviendo.

Este año Miriam ha asistido al Salón Internacional del Caballo, Sicab, de la mano de Casa Vidal. Una experiencia muy positiva porque se ha sentido muy valorada y ha supuesto un gran medio de publicidad y promoción que le ha facilitado contactos y le ha abierto las puertas a este negocio.

«Una señora de Huelva que tiene un centro ecuestre me ha dicho que le encantaría contar conmigo en su centro para las romerías y ferias de aquella zona», destaca.

Asimismo, también ha estado presente en la XLIII Feria Nacional del Caballo Lusitano, en Portugal. «Un chico de allí contactó conmigo y me dijo que le encantaba mi trabajo, que me quería conocer y me invitó a asistir», destaca la joven que califica de maravillosa la vivencia y el trato recibido.

Miriam se ha atrevido también a dar formación sobre estética ecuestre de la mano de su paisano, el jinete David Marin Risco, que la invitó a llevarlo a cabo en su centro de entrenamiento.

«Me están demandando que enseñe lo que sé e incluso me han llamado desde Madrid para que dé formación allí», manifiesta. Y es que su labor está enamorando a muchísima gente, ya que incluso han contactado con ella fotógrafos a los que les gustaría retratar su arte.

Detalle de una trenza
Detalle de una trenza - L. G.

Esta trenzadora loreña cuenta que no tiene constancia de que en esta zona nadie se dedique a esto profesionalmente, «la gente lo hace para ellos mismos o tira de amigos y familiares y así se van apañando», por lo que quiere aprovechar el buen momento que se le está presentando y se plantea dar el salto profesional para convertir su afición y pasión en forma de vida, pero siempre con los pies en la tierra, ya que éste es un trabajo muy temporal, para romerías, ferias y exhibiciones y tiene claro que su prioridad son sus estudios y convertirse algún día en veterinaria, su gran sueño.

El arte del trenzado

El trenzado es un una labor meticulosa que requiere mucha paciencia y no exento de peligrosidad, ya que los animales son imprevisibles. Miriam cuenta que en una ocasión un equino se le tiró encima y le partió la escalera por la mitad.

Esta loreña tarda una media de cuarenta minutos en trenzar, dependiendo de la crin del animal y de los cuidados previos que tenga.

Cada disciplina tiene sus tipos de trenza, aunque Miriam se vale de su propia inspiración para desarrollar diferentes trenzados y peinados. Explica que en Andalucía principalmente lo que se demanda son las castañitas vaqueras, que se hacen para ferias o romerías, para las que utiliza gomillas o cáñamo.

En el caso de los rejoneadores se realizan unas trenzas especiales con lazos. Pero también hace trenzas corridas, nudos vaqueros y todo tipo de trenzado.