Las licencias de obras llegan hasta con dos años y medio de retraso
Las licencias de obras llegan hasta con dos años y medio de retraso - ABC
ARAHAL

Más licencias de obras para evitar la despoblación del centro urbano

El Ayuntamiento pide a la Junta asumir más competencias para agilizar los trámites

ArahalActualizado:

El centro urbano de Arahal empieza a sufrir despoblación. Esta es la consecuencia de las medidas que la Junta de Andalucía impone a los ayuntamientos para conservar el patrimonio histórico y artístico de los pueblos. Medidas que provocan que una licencia de obras llegue hasta con dos años y medio de retraso. Después de la experiencia de aquellos ciudadanos que se han atrevido a comprar una casa en el casco histórico, pocos son los que se atreven a comprar los inmuebles que después de años sin mantenimiento corren peligro de derrumbe.

En la actualidad, hay en Arahal 33 licencias de obras pendientes de aprobarse. La desesperación de los responsables municipales en esta materia ante la presión de los propietarios que esperan año para recibir licencia de obras, los ha llevado a pedir la delegación de más competencias de autorización de obras o actuaciones que se desarrollen o ejecuten en el Plan Especial de Protección del Casco Histórico de Arahal (Ppecha).

Sólo 14 pueblos de la provincia de Sevilla están declarados conjuntos histórico artísticos y Arahal es uno de ellos. En el momento en que la obra supone la demolición, aunque sea de un metro de pared, el expediente pasa a la comisión provincial de Patrimonio de Sevilla. Y aquí empieza la odisea para las autoridades locales y para el propietario de la vivienda. Porque el proyecto de restauración o reforma va y viene hasta varias veces en algunos casos, con el consiguiente retraso en el inicio de las obras.

ABC ha hablado con uno de los propietarios de una vivienda en el Centro que lleva esperando más de dos años licencia de obras para una vivienda en esta zona y asegura que «si tuviera que volver a empezar, ni loco compraría una casa en el Centro, hay días que me planteo abandonarla porque esto no tiene sentido ya». Y mientras esto ocurre, cada vez hay en el casco histórico más casas en estado ruinoso, con vallas colocadas por el Ayuntamiento de Arahal porque la fachada supone un peligro para el transeúnte o con letreros de «se vende», expuestos durante meses, mientras la vivienda se deteriora cada vez más.

Estas restricciones no afectan a los 14 pueblos por igual. Según informa el delegado de Urbanismo, José Antonio Cabrera, aquellos que aprobaron antes que Arahal el Plan Especial de Protección, tienen esta competencia para decidir sobre demoliciones en las viviendas no contempladas en el catálogo antes mencionado ni que pertenezcan al apartado de bienes de interés cultural. Una sentencia judicial, después de una denuncia presentada por una asociación conservacionista, en contra de una demolición, provocó que la Junta de Andalucía pusiera más restricciones a los proyectos de licencias de obras en los cascos históricos, según cuenta el delegado. La comisión local de este plan tiene que enviar a Patrimonio cada uno de los proyectos que incluyen una demolición, por pequeña que sea.

El alcalde de la localidad, Miguel Ángel Márquez, se reunió hace unos meses con el delegado provincial de Cultura en Sevilla, José Manuel Girela. Cabrera dice de dicha reunión que el delegado reconoció «que estos expedientes provocan un cuello de botella en Patrimonio». No obstante, la amplitud de competencias en esta materia en una localidad conlleva una «orden del consejero», razón por la que se ha solicitado, por medio de un acuerdo plenario, a la consejería del Cultura.

Lo más injusto de estas medidas proteccionista impuestas por la Junta, para el delegado de Urbanismo, es que el resto de los pueblos que aprobaron su plan de protección de manera definitiva antes de 2016, sí tienen las competencias para poder dar licencia de obras cuando existen demoliciones en viviendas que no entren en los dos ámbitos antes mencionados.