El palaciego Antonio León fue una persona admirada por su importante trayectoria en el mundo del caballo
El palaciego Antonio León fue una persona admirada por su importante trayectoria en el mundo del caballo - F.R.M.
Obituario

Fallece a los 75 años el palaciego Antonio León, reputado hombre del mundo del caballo

Mayoral de la ganadería de los Urquijo durante 40 años y cinco veces campeón de España de enganches, fue cochero de Orson Welles y participó en varias películas

Los Palacios Actualizado: Guardar
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Antonio Garamendi Márquez (Los Palacios y Villafranca, 1943), conocido como Antonio León, ha fallecido esta mañana a los 75 años en el Hospital de Valme tras una larga enfermedad. El palaciego era una persona muy querida en su pueblo y en el mundo del caballo, ámbito en el que contaba con una dilatada y exitosa trayectoria.

En rigor, bien se puede decir que la vida de Antonio ha estado ligada a este animal desde la cuna, ya que nació y se crió en la finca «Juan Gómez», en la que su padre ejercía como mayoral, rodeado de potros, yeguas, toros, vacas, etc. Luego, en su niñez, comenzó a tentar como picador en la finca «El Toruño» y en «La Corchuela», pasando de aprendiz a maestro gracias a su osadía y ganas de aprender.

Antonio León también fue picador
Antonio León también fue picador

El joven Antonio León había encaminado su vida hacia el mundo del toro, consagrándose como picador tras siete años en la cuadrilla de Espartaco padre, e incluso en alguna ocasión en la de Manuel Benítez «El Cordobés»; pero una oferta por parte de su paisano Antonio «Casera» para trabajar con los Urquijo cuando solo contaba 21 años, provocó un cambio en el guion previsto para su vida. Pese a su corta edad, León tuvo la lucidez suficiente para percatarse de que las oportunidades marcan la vida, incluso las que se dejan escapar. Así, colgó los trastos y pasó a ser durante 40 años el mayoral de la ganadería Urquijo, una de las más prestigiosas de la historia del caballo de Pura Raza Española (PRE).

Desde su llegada a la Hacienda San Juan del Hornillo se convirtió en hombre de confianza de Juan Manuel Urquijo y Nogales, conde de Odiel, cumpliendo a la perfección con su misión de máximo responsable de la ganadería desde el primer día hasta el último (recibió el encargo de vender los animales tras el fallecimiento de Juan Manuel en 2002, momento en el que abandonó la casa).

Aunque en un principio solo había sido contratado como mayoral, tres años más tarde y viendo la pericia con que el joven Antonio se manejaba, el conde le encargó una misión completamente nueva para el palaciego: preparar caballos para engancharlos. Siempre ambicioso en su afán por aglutinar conocimiento, León aceptó el reto y gracias al trabajo y el tesón se convirtió con el paso de los años en una eminencia tanto en la doma como en materia de enganches.

Antonio León, experto jinete

No cabe duda de que León supo aprovechar la oportunidad que le brindaron. Haciendo un símil futbolero, su caso se asemeja al de un jugador que destaca en los escalafones inferiores y se le presenta la ocasión de fichar por el Real Madrid o el Barcelona. Y éste no solo no nota el salto de categoría, sino que además se harta de meter goles. Así, por ejemplo, consiguió ser tres veces campeón de España de Completo de Enganches y dos de Exhibición y Doma, amén de múltiples reconocimientos y premios menores, galardones que daban prestigio tanto a la ganadería como al propio Antonio.

Gracias al cargo que ostentaba en dicha ganadería y a los conocimientos que fue adquiriendo de manera autodidacta y bajo la simple pero infrecuente fórmula de preguntar a todo el que sabía más que él, se convirtió en un todo un experto del enganche, mostrando su maestría en ocasiones de mucho fuste en ciudades como Amsterdam, Zúrich o París.

Su experiencia en la capital gala bien merece un capítulo aparte. Representando a España en una exhibición de enganches internacional, hizo 27 kilómetros en un coche con siete caballos, atravesando la ciudad de la luz de norte a sur, paseando junto a la Torre Eiffel y cruzando el Arco del Triunfo.

Cochero de Orson Welles

Obviamente, también era reconocido en territorio nacional, especialmente en Andalucía, donde durante décadas fue un fijo en los diferentes eventos que organizaban en reales maestranzas de Sevilla y Ronda, así como en las ferias más importantes: Sevilla, Jerez, Málaga, Córdoba, etc. Tal era su prestigio, que durante muchos años el gran Orson Welles siempre recurría s a él como cochero para eventos como la Goyesca de Ronda o la feria de Jerez.

En esta misma línea de popularidad, cabe mencionar que participó en varias películas como cochero, por ejemplo en «Cabalgando van los gitanos» con Lole y Manuel, y «La cólera del viento» de Mario Camus y protagonizada por Terence Hill y Fernando Rey.

Más recientemente Antonio seguía ligado al caballo gracias al picadero del que era propietario en Los Palacios y Villafranca y que abrió hace cuarenta años, compaginando dicha tarea con la de mayoral y las exhibiciones hasta 2002. No obstante, en los últimos tiempos su vinculación al mundo del caballo era prácticamente testimonial debido a la enfermedad que padecía.