El joven vívía en un barrio de San Juan de Aznalfarache
El joven vívía en un barrio de San Juan de Aznalfarache - EFE
SAN JUAN DE AZNALFARACHE

Muere un joven de 25 años que pesaba 300 kilos y llevaba 5 años sin salir de casa

Para sacar su cadáver los bomberos y la Policía Local necesitaron de una grúa

SAN JUAN DE AZNALFARACHEActualizado:

Un joven de 25 años de edad que pesaba 300 kilos falleció este martes en su casa de la localidad de San Juan de Aznalfarache.

Debido al gran volumen del cadáver, los bomberos de la localidad tuvieron que intervenir para poder sacar el cadáver del domicilio.

En concreto, este martes a primera hora de la mañana, los familiares avisaron a los servicios sociales municipales del fallecimiento del joven y de que no tenían contratada ninguna cobertura de seguros privados que les cubriese el traslado del cuerpo desde la vivienda, situada en una segunda planta.

Por todo ello, tanto los bomberos como la Policía Local se dirigieron a la calle donde vivía el fallecido con su familia, en el barrio Santa Isabel, para proceder a sacar el cadáver hasta la calle mediante un dispositivo de grúas.

Después de la compleja operación, el cuerpo del joven fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Sevilla para que se le practicase la autopsia, aunque los primeros indicios apuntan a que el hombre habría fallecido por causas naturales debido al progresivo deterioro que su salud sufría desde hace tiempo por su acentuada obesidad.

Por otro lado, el Ayuntamiento ha informado de que los servicios sociales estaban haciendo un seguimiento del estado del joven, que vivía en uno de los barrios más pobres de San Juan de Aznalfarache.

El fallecimiento del sanjuanero ha causado conmoción entre sus vecinos y amigos, que se apelotonaban ayer por la mañana para ver el llamativo dispositivo empleado en el traslado de su cadáver.

Varios de sus amigos, horas después de su fallecimiento, lamentaban las dificultades que este joven, además de su sobrepeso, ha sufrido durante toda su vida. Según explicaban, su núcleo familiar está bastante desestructurado, lo que ha causado que, en ocasiones y en su opinión, se hayan dejado de lado los cuidados del chico.

«Llevaba sin salir de casa más de cinco años», narran sus amigos, que explican que, a pesar de los 300 kilos que el joven ha alcanzado antes de su fallecimiento, su obesidad no es de nacimiento, sino una enfermedad que ha desarrollado, sobre todo, en los últimos años y que, de adolescente, no destacaba por su sobrepeso.

Además, detallan que, el difunto estuvo interno durante meses en un centro para tratar sus diversos problemas de salud del que volvió con unos 100 kilos. A partir de ese momento, su estado y su situación familiar se resintieron hasta el punto de que llevaba más de un lustro sin pisar un barrio que lamentaba su muerte y las circunstancias en las que se ha producido.