Muralla almohade de Marchena
Muralla almohade de Marchena - C. G.
Marchena

La muralla almohade de Marchena del siglo XIII recuperará todo su esplendor en 2019

El Ministerio de Fomento denegó una inversión de 1,39 millones de euros y ahora el Ayuntamiento marchenero ha decidido sacar adelante el proyecto con el superávit municipal

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La muralla de Marchena, el gran bastión de esta localidad sevillana y ejemplo de arquitectura defensiva de hace siglos, recuperará todo su esplendor en 2019.

El Ayuntamiento está a punto de culminar el proyecto para abrirla a visitas organizadas, y todo bajo un nombre que dice mucho de lo que se quiere exponer como gran legado de su patrimonio: «Alcázar almohade y mirador de la Duquesa».

Y el nombre no es baladí. Responde al legado a María de Toledo y Figueroa, una descendiente de los duques de Alba y gran mecenas de la época. Su trabajo contribuyó al fortalecimiento de la época en Marchena y su entorno, y ahora su nombre se verá reflejado en el impresionante mirador que se abrirá en la muralla.

María de Toledo y Figueroa era una de las amantes de esa muralla y su entorno, de sus jardines, de sus vistas, e, incluso, uno de los apoyos para que la labor de los jesuitas marcheneros se realizase de forma eficaz.

Junto a su esposo, Luis Cristóbal Ponce de León -el duque humanista-, desarrolló un trabajo de mecenazgo muy reseñable. En su época, los Reyes Católicos, entre otros personajes de la época, pasaron por Marchena, y se apoyaron en el abuelo de este noble, Rodrigo Ponce de León, como parte fundamental de la conquista de Granada.

María de Toledo y Figueroa impulsó la puesta en marcha del colegio de Santa Isabel de Marchena, entre otras obras sociales y de importancia en la localidad.

Ahora, la torre de la derecha (desde la carretera) será un mirador con unas vistas impresionantes de la comarca, y un nuevo aliciente para algo que es para los marcheneros un baluarte histórico.

Un poco de historia

La muralla es una construcción con un importante valor patrimonial para el pueblo que data del siglo XIII. Para su restauración, el gobierno municipal ha estado más de cuatro años de litigios legales con el propio Estado para que se hiciera cargo de la financiación de las obras, sin conseguir que el anterior Gobierno las asumiese.

La empresa Tragsa es la que ha llevado a cabo la restauración que comenzó en septiembre de 2016 y que contaba incluso con una página web en la que se puede ver paso a paso el recorrido de los trabajos. La obra no ha estado exenta de dificultades, ya que ha habido que hacer un importante trabajo de movimiento de tierra y ha supuesto nuevos hallazgos arqueológicos en su entorno.

Uno de los más importantes es la nueva torre cuya existencia se desconocía, una escalera que unía dos pisos y otras edificaciones que, según los expertos, datan del siglo XVI.

La torre de la murulla
La torre de la murulla - ABC

En el pasado mes de abril se aprobó el inicio de expediente de expropiaciones necesarias para iniciar las obras de la segunda fase de restauración de la muralla almohade.

Cinco propietarios afectados

Estos expedientes afectan a un total de cinco propietarios. Se trata de solares y antiguas casas en ruinas y abandonadas. La idea es restaurar el perímetro de la muralla que incluye estos solares.

Esta segunda fase de restauración del mirador almohade incluye una zona ajardinada delante del Portillo y a pie de la muralla. El proyecto supone una inversión de 1,39 millones de euros y fue presentado ante el Ministerio de Fomento que finalmente denegó ayudar a la entidad municipal en la restauración.

El Ayuntamiento ha decidido sacar adelante la obra a pulmón, es decir, financiada sólo por la entidad municipal, utilizando parte del superávit de 3,5 millones de euros resultado de la gestión de 2017.

Entre otras actuaciones, está previsto hacer una ciclosenda para que se pueda pasear junto a la muralla por el lado de la carretera comarcal, cuyo proyecto está valorado en casi un millón de euros.