Un momento de la operación policial desarrollada este martes en varias localidades sevillanas - Manu Gómez
Narcotráfico

Los narcos buscan hueco en el Guadalquivir para colar sus alijos de hachís

Otra macrorredada de la Guardia Civil trata de frenar la entrada de droga por el río

Sevilla Actualizado: Guardar
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El río Guadalquivir está sufriendo las consecuencias de la guerra contra el narcotráfico que se vive en el Campo de Gibraltar. La presión policial que se está ejerciendo sobre las bandas locales de esa comarca gaditana y las dificultades que están teniendo los traficantes para introducir sus cargamentos de hachís por la costa de Cádiz ha propiciado el auge de otras rutas. Prueba de ello son las sucesivas operaciones que está enlazando la Guardia Civil en los últimos meses.

La última se desarrollaba ayer desde primera hora de la mañana. El operativo, bautizado con el nombre de «operación Vegano», arrancaba sobre las cinco y media de la mañana, y se ejecutaba de manera simultánea en las provincias de Sevilla, Málaga y Cádiz. En Sevilla, los registros se realizaron en viviendas y naves de Carmona, la barriada de la Hermandad de Coria del Río e Isla Mayor. Estos dos últimos municipios están siendo objetivos recurrentes para las investigaciones de los agentes de la lucha antidroga. Ambas localidades se encuentran en la orilla del río, en pleno itinerario de los cargamentos de hachís. Aquí residen familias que llevan años dedicándose al narcotráfico y que están aprovechando las dificultades que existen en estos momentos para introducir los alijos por la costa gaditana para ofrecer sus servicios a otras redes. Así, la Guardia Civil ya ha destapado alianzas entre clanes sevillanos y gaditanos que se reparten las tareas para llevar a buen puerto los cargamentos.

17 detenidos

La investigación arrancó hace meses tras datos obtenidos en otros casos que se siguen para reducir la actividad del narcotráfico en el sur del país. En la veintena de registros efectuados en la jornada de ayer, se requisaron armas cortas, escopetas, una carabina, casi 250.000 euros; así como un dron, media docena de coches, una furgoneta, motos de agua y visores nocturnos, entre otros efectos. Si bien, no se han localizado cantidades importantes de droga.

ABC fue testigo de la salida de dos personas arrestadas de una vivienda de la barriada la Hermandad. Esta zona, comprendida por parcelas, linda con el municipio de Dos Hermanas. Fuentes de la Guardia Civil confirmaban ya por la tarde a ABC que se habían cerrado 17 detenciones: nueve personas fueron apresadas en la provincia de Sevilla y otras ocho en Cádiz, donde los agentes efectuaron registros en los municipios de Algeciras, La Línea de la Concepción y Sanlúcar de Barrameda.

Uno de los detenidos mira a los agentes durante un registro
Uno de los detenidos mira a los agentes durante un registro - Manuel Gómez

Todos los detenidos están relacionados con «un poderoso clan liderado por dos hermanos que controlaba buena parte del río», señalaban a ABC fuentes de la investigación. La instrucción judicial la lleva el juzgado nº 1 de Coria que ha decretado el secreto de sumario. No se descarta que el número de implicados aumente en los próximos días.

Base de operaciones

Esta operación policial forma parte del intenso trabajo que lleva efectuando el equipo de investigación que la Guardia Civil montó a raíz de que Interior ordenara redoblar los esfuerzos para frenar las acciones de los narcotraficantes en el Campo de Gibraltar. Dicho grupo tiene su base de operaciones en la IV Zona de la Guardia Civil, en Sevilla, y se apoya en las distintas comandancias andaluzas.

Entre los implicados, los dos hermanos que lideran un poderoso clan» que controla esa ruta

A finales de mayo, los investigadores ejecutaban la anterior operación con once registros tanto en Sevilla capital como en los municipios de Villamanrique de la Condesa, Bollullos de la Mitación, La Algaba, Isla Mayor, Coria del Río y Umbrete. En esa ocasión, los agentes atacaron a la red de logística de los narcos, que se encargan del arreglo y botadura de las lanchas que emplean los traficantes para introducir el hachís desde Marruecos o desde barcos nodrizas que esperan en alta mar. Precisamente como la presión policial les obliga a posponer las entradas de sus lanchas, necesitan de acopio de combustible para sus naves. Una de las operaciones más recientes llevadas a cabo en el Campo de Gibraltar desbarataba la red de suministro y evidenciaba cómo las bandas se van nutriendo de nuevas funciones.

En marzo, el Instituto Armado ejecutaba otro golpe similar al efectuado ayer que concluía con 32 detenidos y una tonelada de hachís requisada. En esa ocasión, los agentes desmantelaron la alianza de tres familias de Sevilla, Isla Mayor y Chipiona que se habían organizado para explotar la ruta del Guadalquivir.