Enrique de la Torre Liébana y Julián Camargo Donaire con los aceites de la colección «Granja»
Enrique de la Torre Liébana y Julián Camargo Donaire con los aceites de la colección «Granja» - L.R.I.
LA VEGA

Nueva York se rinde ante el primer aceite ecológico de Lora del Río

Cortijo El Puerto logra dos medallas de oro en la «Gran Manzana». La empresa planta todos sus árboles con GPS para optimizar el agua y la energía del sol

LAURA RODRÍGUEZ ÍÑIGO
LORA DEL RÍOActualizado:

A tres kilómetros de Lora del Río en dirección a La Campana se encuentra Cortijo El Puerto, la finca elegida por la familia jiennense de tradición olivarera De la Torre Liébana para poner en práctica su gran proyecto: crear un ecosistema de ensueño donde poder producir alimentos ecológicos conservando al máximo sus cualidades nutritivas y respetando al mismo tiempo el medio ambiente.

Esta historia se remonta a julio de 2012 cuando la empresa IngeOliva SL (Ingeniería del olivar) adquiere la finca. Sabedora del prestigio con que cuenta dicha propiedad, la familia De la Torre Liébana crea la marca que dará nombre a todos sus productos: «Cortijo El Puerto».

Su gran experiencia olivarera les hace comenzar por el cultivo a mayor escala de olivar, plantando 88 hectáreas de este árbol de las 122 con las que cuenta la finca, sin olvidar que entre sus propósitos se encuentran convertir la propiedad en una finca multicultivo, por lo que plantan una hectárea de almendros y otra de cinco variedades de cítricos.

«A raíz de este ensayo vimos que el almendro era más interesante que el cítrico por lo que hemos ampliado su cultivo a 40 hectáreas», cuenta Enrique de la Torre Liébana, uno de los impulsores del proyecto. La finca se compone de 40.000 arbustos y más de 120.000 árboles en ecológico en seto principalmente de olivo y almendros en superintensivo: «Nos gusta mucho este sistema de recolección 100% con cosechadora, pues es muy rápido, lo que nos permite recolectar el fruto en el momento óptimo y a la máxima calidad, de manera que las recolecciones son un tercio más económicas que de forma manual y nuestros trabajadores pueden dedicarse a otro trabajo que las máquinas no pueden hacer como el de ecología», explica Enrique.

Y añade:«Plantamos muchos arbustos de biodiversidad, seleccionados con ciclos de floración escalonada que cumplen una doble función, proteger del viento y atraer insectos y eso necesita mucha mano de obra».

La finca se sustenta en dos pilares, agricultura ecológica y de precisión, y tiene toda su superficie protegida con cubiertas vegetales de semillas nativas seleccionadas, que protegen el suelo de la erosión, generan alimento y refugio para la fauna, además de proporcionar nitrógeno al suelo y aumentar la materia orgánica.

Además, realiza la recolección de todas sus variedades de noche para que la aceituna llegue a la almazara a la temperatura idónea para sostener los máximos aromas y sabores.

Objetivo 2017

Cortijo El Puerto tiene como fecha de despegue 2017, año en el que quieren lanzar su aceite de alta gama al comercio exterior: «Queremos llevar nuestro aceite a toda España pero sobre todo al extranjero, pues nuestro país está muy saturado de aceite y no se valora igual», reconocen los De la Torre Liébana, que añaden: «EN el extranjero están deseando encontrar aceites gourmet españoles, es por ello que vamos a comenzar a trabajar con EEUU e Inglaterra».

A pesar de su poco tiempo de vida, este aceite ecológico ya cuenta con varios premios y reconocimientos como son cinco premios mezquita de Córdoba 2016 a la colección «Granja» y dos medallas de oro para las variedades Hojibanca y Arbosana en los Premios Internacionales del Aceite de Oliva de Nueva York, NYIOOC 2016. «Para saber si estamos haciendo las cosas bien y gustan nuestros aceites utilizamos los concursos es por ello que hemos enviado a Israel nuestro producto y lo haremos también a Italia».