Un operario municipal riega un árbol de Las Navas de la Concepción con el agua de una cuba
Un operario municipal riega un árbol de Las Navas de la Concepción con el agua de una cuba - A. G.
Sequía

Sin agua al caer la noche y con depósitos en los tejados, estampa desde hace cuatro meses en las Navas

Los vecinos del municipio llevan con cortes en el suministro de agua, mientras se trabaja en una solución

Las Navas de la Concepción Actualizado: Guardar
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Los vecinos del pequeño pueblo de Las Navas de la Concepción, situado en la Sierra Morena sevillana, viven desde el pasado mes de junio con cortes prolongados en el suministro de agua. La sequía y la falta de infraestructuras que hagan posible la mejor gestión de este recurso han transformado el día a día de los naveros terminando la jornada sin agua corriente en sus casas.

El Ayuntamiento, encabezado por el socialista Andrés Barrera, se vio forzado a tomar esta decisión en prevención de escenarios más dramáticos. En el periodo estival la población de este municipio se triplica y con ello, el consumo de agua. Los vecinos aseguran que han vivido un verano «incómodo» pero son conscientes de la realidad que sufre la comarca y su pueblo.

Los bidones han llegado a los tejados de las casas para quedarse. Las familias se han visto obligadas a instalarlos para acumular así agua antes de que el grifo se cierre hasta la mañana siguiente. Los cortes, generalmente, se realizan desde las ocho de la tarde hasta las siete de la mañana. Los horarios los determina el Ayuntamiento según el consumo de los vecinos. A mayor consumo, mayor el tiempo sin servicio. Así se pretende equilibrar las reservas y los sistemas de presión que llevan el agua a los barrios más altos.

Los vecinos también están padeciendo las consecuencias de las continuas averías en la red de abastecimiento. El mal estado y la antigüedad de las cañerías del municipio no soportan la presión que supone el restablecimiento de la corriente. Estas roturas provocan también cortes durante el día. El alcalde, Andrés Barrera, ha asegurado que se han contado hasta cinco averías diarias. A esto hay que sumarle la falta de personal municipal especializado y la incapacidad del consistorio para contratarlo.

Depósitos y bombas

El colegio, la biblioteca o la residencia municipal de mayores funcionan con normalidad a pesar de las circunstancias. Lorena Camacho, directora de la residencia de mayores, afirma que «el problema se solucionó antes de existir con el montaje de un depósito y una bomba hidráulica». De este modo, los usuarios no perciben los cortes de agua. Además, la Diputación de Sevilla, a través de los servicios sociales municipales, proporciona agua embotellada tanto a los mayores de la residencia como a los que viven en sus casas.

Donde la sequía está haciendo verdaderos estragos es en el campo de la zona. Los dueños de estas explotaciones agrarias que no tienen agua en sus tierras se están sirviendo de un pilar público habilitado al efecto. En Las Navas de la Concepción la cosecha de la aceituna será menor si sigue sin llover. Según Roberto Carrizosa, agricultor del municipio, «el fruto se encuentra sesteando y no está creando aceite». La bajada de calidad supondrá una caída de precios y de jornales.

«Sin agua en el campo se complica todo», asegura uno de los agricultores afectados por la falta de agua

Esta situación no es ajena a la del resto de la comarca. Carmen Bendala, propietaria de una explotación de ganadería extensiva en Cazalla de la Sierra, lleva desde julio comprando agua para su finca. En sus tierras se han secado los arroyos que le abastecían durante los meses de verano. Actualmente, compra el agua al consistorio de la localidad. En los meses de julio y agosto ha visto aumentado sus gastos en más de dos mil euros.

Rafael Fernández, ganadero y agricultor del pueblo de Alanís también sufre las consecuencias de la falta de lluvia. Su cosecha de cereal se ha visto reducida en una cuarta parte. Se ha visto obligado a invertir más recursos personales y materiales para llevar el agua a las partes en las que ya no queda y sabe que «sin agua en el campo se complica todo».

Una estampa habitual desde hace varios meses es el uso de bombas hidráulicas
Una estampa habitual desde hace varios meses es el uso de bombas hidráulicas - A. G.

La escasez de precipitaciones dispara costes en la agricultura y la ganadería generando menos riqueza y menos empleo. Esta situación, en zonas rurales y pueblos como Las Navas de la Concepción, donde la mayoría de la población vive gracias a explotaciones agrícolas, exige de la implicación de todas las administraciones.

Por ahora, desde el Ayuntamiento se descarta recurrir a cubas para abastecer a la población. Sin embargo, seguirán los cortes de agua hasta que las lluvias recuperen los manantiales y acuíferos que surten al municipio. El suministro a las familias está garantizado y se trabaja para que los vecinos soporten las menores molestias posibles.

La Diputación de Sevilla y el Ayuntamiento de la localidad, reunidos de nuevo el pasado miércoles buscan la solución a los problemas presentes: escasez de agua, red ineficiente de alcantarillado, incapacidad de almacenaje en época de lluvias e ineficacia en la gestión de la misma. Para ello, se plantean la subida del coste del suministro que soportan los vecinos y la inclusión del municipio en una mancomunidad que permita mejorar el servicio. Mientras llegan las soluciones, los vecinos de Las Navas de la Concepción seguirán así, sin agua al caer la noche.