Momento de la concentración de los trabajadores del centro de menores Santa Teresa de Marchena
Momento de la concentración de los trabajadores del centro de menores Santa Teresa de Marchena - C. G.
MARCHENA

Un total de doce menores se escapan durante el traslado del centro de Marchena a uno de Guillena

El comité de empresa pide centros especiales para ellos porque «tienen una problemática diferente a los que están en acogida»

MarchenaActualizado:

El comité de empresa del centro de menores Santa Teresa de Marchena ha informado de que 12 menores no acompañados (MENA) migrantes se escaparon ayer cuando intentaba trasladarlos junto con otros ocho a un centro concertado situado en Guillena.

La presidenta del sindicato CSIF, Antonia Jiménez, aseguró a ABC que los menores «andan por los parques de Marchena», aunque ellos no lo han denunciado oficialmente. Sí denuncian que se escapan porque «saben que al centro que los llevan hay hacinamiento ya que tenemos constancia de que en él se encuentran más de 150 menores».

Debido a esta situación, el comité de empresa convocó, en la mañana del martes y miércoles, asambleas entre los trabajadores de los dos centros de menores ubicados en Carmona y Marchena.

Solicitan que la situación en ellos se regularice creando centros especializados que atienden a los menores migrantes «que tienen una problemática diferente a los menores que tiene acogidos la Junta», explica Miguel Ángel Gutiérrez, miembro también del comité de empresa.

En las asambleas celebradas, se ha tratado la situación que se viene dando durante estos meses de verano para realizar un calendario de actuaciones con el objeto de «no permitir más esta situación porque el personal de los centros está desesperado». Hablan de que «estamos desbordados» y así no se puede tratar a menores que llegan ya en muy malas condiciones.

«Ayer trasladaron a 20 menores migrantes que estaban en este centro superando la ratio, pero mañana pueden venir más, esta situación nunca es la misma, no hay estabilidad en el número de menores que atendemos cada día, depende de los que llegue en pateras, aunque el personal sigue siendo el mismo y las instalaciones también», dice Gutiérrez para añadir que en el centro de Carmona han llegado a tener hasta 90 menores. «En cualquier momento, la Guardia Civil llega con un buen número y los deja en el centro», precisan.

Este representante de los trabajadores insiste en que los programas educativos y sociales para los menores en acogida «no se pueden llevar a cabo» y, además, «hay altercados constantes, más de los habituales por culpa de la masificación de los centros y de los grupos en los que se dividen». Hace unos días «una compañera resultó agredida», asegura.

Los representantes de los trabajadores dicen que en el verano lo han pasado mal porque los responsables de la Junta de Andalucía no les han dado respuesta a situaciones «dramáticas».

Explican que ante la continua llegada de Menas, han acudido a responsables de la administración regional para saber qué hacían porque no sabían enfrentarse a situaciones como, por ejemplo, la actual en la que los menores se escapan y se quedan en la calle sin protección; también se refieren a la relación de altercados continuos porque la convivencia en los centros se vuelve «imposible con números de usuarios que quintuplican la ratio de los centros». Y la respuesta recibida ha sido que «están de vacaciones».

De esta manera, Miguel Ángel Gutiérrez apunta que no se puede atender las necesidades de los menores. Y, como saben a dónde vienen, se escapan. Ya ha pasado en el centro de Carmona en el último traslado y volvió a pasar ayer en el de Marchena. Además de la insuficiente plantilla para atender estas ratios, tampoco existe espacio «porque donde tienen que dormir 20 no pueden dormir 90, da pena de verlos, por el suelo tirados».

Por eso consideran que «ellos están desamparados y nosotros igual en las decisiones que debemos tomar y así no se puede actuar», e insisten en que «la inmigración no se coge vacaciones». Aseguran a su vez que, aunque es una situación que empeora «todos los veranos», este verano ha sido «horrible», cuantificando en 98 los que han llegado a Marchena a lo largo de estos meses.

Por su parte, la delegada de Servicios Sociales, Mercedes Abadía, asegura que no tenía, hasta ese momento, notificación alguna de los menores que se habían escapado, «la Policía Local no nos ha comunicado nada», aunque apunta que es un centro en régimen abierto, los menores pueden salir y pasear por el pueblo. Y, además, «no es competencia municipal, siempre cuando ocurre algo así se le comunica a la Guardia Civil».

De momento no se tiene constancia de que se haya producido en Marchena, tal como ha pasado en Carmona, ningún altercado protagonizado por estos menores que se escaparon ayer.

El centro de menores de Marchena tiene 20 plazas y los usuarios están en régimen abierto por lo que, según fuentes municipales, es «habitual que se escapen y lleguen más tarde de la hora estipulada o pasan la noche fuera». En estos casos, se cumple el protocolo, la directora del centro llama a la Policía Local que, a su vez, se lo comunica a la Guardia Civil. Si los encuentran, lo devuelven al centro.

Representantes de la oposición del gobierno municipal han estado también en la puerta del centro de Marchena informándose de la situación y han reclamado a la Junta de Andalucía más medidas de control y piden que sean atendidas las necesidades tanto de los menores como las reclamaciones de los trabajadores.